
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) inició este lunes 24 de agosto el proceso para destruir las cédulas de sufragio utilizadas en las Elecciones Generales 2026 y en la Segunda Elección Presidencial 2026, tal como establece la legislación electoral.
La primera etapa, que se extenderá hasta el viernes 28 de agosto, comprende el recojo y traslado de la totalidad del material electoral. Para esta labor, el organismo electoral contrató a la empresa ELM Global Company S.A.C., que cuenta con un plazo máximo de cinco días calendario para retirar las cédulas.
El servicio contratado incluye el recojo, carga, traslado, recepción, almacenamiento temporal, destrucción y disposición final del material.
- LEA TAMBIÉN: Este lunes 24 vence plazo para que partidos presenten información financiera de campaña
De Lurín a Ventanilla
El material electoral es retirado de la sede de la ONPE, ubicada en Lurín, y trasladado hasta las instalaciones autorizadas del proveedor en Ventanilla, Callao. Allí las cédulas serán sometidas a un proceso de trituración.

El operativo comenzó con cuatro vehículos de carga. Cada unidad es acompañada por un comisionado de la ONPE, quien realiza el seguimiento del material durante todo el recorrido. Las cédulas son transportadas en cajas correspondientes a cada mesa de sufragio.
La ONPE estima trasladar unas 400 parihuelas por día. En total, el material comprende aproximadamente 1,880 parihuelas, con un peso cercano a las 413 toneladas.
¿Cuándo serán destruidas?
Una vez culminado el recojo, la empresa tendrá un plazo máximo de seis días calendario para completar la destrucción del material. La ONPE tiene previsto realizar un acto público de destrucción, de acuerdo con la programación que establezca la Gerencia de Gestión Electoral.
A esta actividad serán invitados representantes del Ministerio Público, el Jurado Nacional de Elecciones y los personeros de las organizaciones políticas.
El procedimiento establece que debe garantizarse la trazabilidad del material desde su entrega por parte de la ONPE hasta la emisión del certificado de destrucción. También se contempla restringir el acceso a las cédulas a personal autorizado y mantener controles de ingreso y salida en los lugares donde sean almacenadas o destruidas.
Asimismo, la destrucción deberá ser total e irreversible y los residuos tendrán que recibir una disposición final acorde con la normativa ambiental vigente.
- LEA TAMBIÉN: Elecciones municipales y regionales: así quedaron las ubicaciones en cédulas de sufragio
¿Por qué se destruyen las cédulas?
El artículo 300 de la Ley N.° 32299, que modifica la Ley Orgánica de Elecciones, establece que, una vez concluido el escrutinio, las cédulas no impugnadas son colocadas en un sobre lacrado y remitidas a la ONPE para su custodia y conservación.
Esta custodia se mantiene hasta el día siguiente de la publicación de la proclamación de resultados por parte del Jurado Nacional de Elecciones. Cumplido ese plazo, la norma dispone que la ONPE proceda con la destrucción de las cédulas en un acto público.







