
La Fiscalía de la Nación dispuso la desactivación de cuatro equipos especiales de fiscales encargados de investigaciones de alto perfil vinculadas a corrupción, redes criminales, violaciones de derechos humanos durante protestas sociales y presuntos delitos cometidos desde el poder político. La medida fue oficializada en el diario El Peruano y lleva la firma del fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, quien sustentó la decisión en la necesidad de reordenar la estructura fiscal, optimizar recursos y fortalecer las fiscalías permanentes.
La decisión ha generado posiciones encontradas entre exautoridades vinculadas a la lucha anticorrupción. Para la exprocuradora anticorrupción Katherine Ampuero, la creación y posterior desactivación de equipos especiales responde a una lógica institucional ya conocida en el sistema de justicia peruano.
“Todo equipo especial se crea para un fin determinado, para que se aboquen de manera exclusiva, de manera ad hoc, a ciertos casos de gran connotación o de gran importancia”, explicó a Canal N, al recordar experiencias previas como las investigaciones por corrupción en la década de 1990 al 2000.
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Ampuero subrayó que estos equipos no son estructuras permanentes y que, una vez cumplida su finalidad, es normal que se desactiven. “Lo normal es que se creen y pasado el tiempo, se desactiven. Ya lo hemos vivido en la época en la que se formaron estos equipos, incluso se formaron fiscalías especializadas, salas especializadas por el Poder Judicial para investigar a tiempo completo de manera exclusiva estos casos y se terminen rápidamente”, señaló.
En el caso del Equipo Especial Lava Jato, sostuvo que, tras casi una década de funcionamiento, los resultados no han sido los más favorables. “Tiene prácticamente 10 años de existencia y, de manera objetiva, los resultados no han sido los más favorables. Después de 10 años, solamente el 20% de las investigaciones ha concluido con una sentencia”, precisó. Añadió que incluso los casos más emblemáticos, como los de Ollanta Humala y Alejandro Toledo, no cuentan aún con sentencias firmes con calidad de cosa juzgada, y que la mayoría de investigaciones permanece en etapa de investigación preparatoria.

“Un golpe a la persecución de la corrupción transnacional”
Una postura distinta expresó la exprocuradora ad hoc del Caso Lava Jato, Silvana Carrión, quien calificó la decisión como “lamentable” y advirtió sobre sus efectos en la lucha contra la corrupción. “Es un despropósito, porque el impacto directo va a ser obviamente el debilitamiento de la lucha contra la corrupción y la corrupción en estos casos complejos, que es corrupción transnacional”, afirmó.
Carrión resaltó que la propia resolución que desactiva el Equipo Especial Lava Jato indica que este tenía 97 investigaciones en trámite, de las cuales 71 se encuentran en investigación preparatoria. “Estamos con un alto índice de casos que ya están en las etapas en donde deben haber definiciones, entonces, por qué desactivas un equipo que tiene dedicación exclusiva a ese tipo de casos casualmente”, cuestionó en Exitosa.
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Asimismo, advirtió que la medida podría generar una desventaja procesal para el Estado. “Además, no solo se trata de hechos de corrupción, sino de lavado de activos, crimen organizado, delitos conexos. Estás desactivando a los persecutores de la acción penal, dejándolos sin especial para darle ventaja a quienes si van a continuar en estos casos, siguiendo a la contraparte (...) porque los abogados no se van a ir de los casos”, remarcó.
La desactivación de los equipos especiales vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el modelo más eficaz para enfrentar investigaciones de alta complejidad.








