
El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró hoy que su homólogo chino, Xi Jinping, ha sido “muy amable” en lo que respecta a la guerra lanzada por Washington contra Irán y al consiguiente cierre del estrecho de Ormuz, que afecta gravemente a las necesidades energéticas del gigante asiático.
“Hablaré sobre este tema en particular (Irán), pero tengo que decir que (Xi) ha sido muy amable al respecto”, replicó Trump a periodistas en un acto en la Casa Blanca cuando fue preguntado si trataría la guerra con el mandatario chino durante la visita que el republicano realizará a Pekín a partir del próximo día 13.
“Para ser justos, él obtiene cerca del 60% de su petróleo de los países del Golfo y, creo que ha sido muy amable. China no nos ha desafiado. No nos desafían. Y él no haría eso. No creo que lo hiciera por mí, pero considero que ha sido muy amable”, añadió Trump.
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El mandatario estadounidense aseguró que ha invitado a Pekín a surtirse de petróleo estadounidense.
“Les dije ‘envíen sus barcos a Texas. No está mucho más lejos. Envíen sus barcos a Luisiana. Envíen sus barcos a Alaska’. De hecho, Alaska está muy cerca de muchos de los países asiáticos”, explicó el magnate neoyorquino con respecto a la oferta que ha planteado además de China, a países como Corea del Sur o Japón para que compren más hidrocarburos a EE.UU.
Un gran número de naciones asiáticas se han visto afectadas por el cierre activado por Irán tras el inicio de la guerra en el estrecho de Ormuz, dado que obtienen la mayor parte del petróleo y gas que consumen de países del golfo Pérsico.

A su vez, Trump volvió a elogiar hoy nuevamente a Xi, con el que se verá la semana próxima.
“Tengo una muy buena relación con el presidente Xi. Me parece un tipo extraordinario y nos llevamos bien”, dijo hoy el presidente estadounidense, que insistió que ambas potencias hacen “muchos negocios y mucho dinero” juntas.
Cita cumbre
Está previsto que los líderes se reúnan en Pekín los días 14 y 15 de mayo, en una cumbre de alto riesgo que se celebra en un momento en que la guerra de Irán genera nueva tensión en la relación entre las dos mayores economías del mundo. El conflicto ya retrasó la reunión una vez, lo que ha provocado inquietud en los mercados financieros.
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El conflicto ha interrumpido en gran medida el flujo de energía a través del estrecho de Ormuz, lo que ha obligado a países como China, que importan crudo, a tomar medidas para evitar la escasez interna. EE.UU. también ha sancionado a las refinerías chinas que procesan petróleo iraní, mientras Washington busca aumentar la presión sobre Teherán para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.
Trump ha sugerido anteriormente que China podría estar prestando ayuda a Teherán, al afirmar que EE.UU. había interceptado un “regalo” con destino a Irán.
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Aunque los funcionarios estadounidenses y chinos llevan meses preparando la cumbre, incluidos debates sobre la creación de un nuevo mecanismo bilateral para ayudar a gestionar las relaciones económicas, las repercusiones del conflicto en Oriente Medio han generado dudas sobre el estado de la próxima cumbre.
China aún no ha confirmado las fechas de la cumbre, como es habitual en Pekín, donde los detalles de la agenda de Xi se mantienen en secreto hasta pocos días antes del evento.
La reunión en Pekín de la semana próxima es la primera que celebrarán Trump y Xi desde que se vieron en Corea del Sur el pasado otoño en el marco de una cumbre de la APEC.
Con información de EFE y Bloomberg







