El Mundial 2026 de la FIFA en Estados Unidos, México y Canadá está otorgando un beneficio inesperado a algunos trabajadores de oficina: permiso para quedarse en casa.
Las empresas en ciudades anfitrionas están alentando a sus empleados a trabajar de forma remota los días de partido para evitar los problemas de tráfico y retrasos previstos, suspendiendo temporalmente años de esfuerzos para que los trabajadores vuelvan a las oficinas.
Banqueros de Wall Street, relacionadores públicos, funcionarios gubernamentales y docentes se encuentran entre quienes están trabajando desde casa en distintas ciudades del continente. Incluso Jamie Dimon, uno de los críticos más duros y visibles del trabajo remoto, está otorgando cierta flexibilidad a los empleados de JPMorgan Chase & Co. Las agencias federales también están mostrando mayor tolerancia.
Ciudades como Nueva York, Seattle, Los Ángeles, Toronto y Ciudad de México han advertido sobre graves congestiones debido a la llegada de decenas de miles de aficionados que utilizan carreteras y transporte público para asistir a los partidos.
Por más que algunos directores ejecutivos deseen que el trabajo remoto desaparezca, eso simplemente no ocurrirá. Los trabajadores estadounidenses pasan más de una cuarta parte de sus jornadas laborales remuneradas trabajando desde casa, según una encuesta mensual realizada por economistas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y la Universidad de Stanford.
La pandemia quizás no desencadenó una revolución permanente del teletrabajo, pero sí preparó a trabajadores y empresas para adoptarlo cuando las circunstancias lo requieren.
“Evitar el tráfico del Mundial es un ejemplo de uso perfecto del teletrabajo”, afirmó Emma Harrington, economista de la Universidad de Virginia especializada en trabajo remoto. “Pasar horas atrapado en embotellamientos no es una buena utilización del tiempo de nadie”.
S&P Global Inc. comunicó a los empleados de su sede de Nueva York que planifiquen trabajar desde casa durante los cinco días hábiles en los que se disputarán partidos en el estadio NYNJ de East Rutherford, Nueva Jersey, según un memorando al que tuvo acceso Bloomberg. La empresa suspendió temporalmente su exigencia de asistir dos días por semana a la oficina “para ayudarles a evitar un desplazamiento complicado”.
Firmas de Wall Street como Goldman Sachs también están relajando temporalmente sus políticas de asistencia, informó el Financial Times. S&P Global declinó comentar la medida y Goldman Sachs no respondió a solicitudes de comentarios.
El Departamento de Transporte de Nueva York advirtió que espera una “grave congestión vehicular” los días de partido. La ciudad cerró varias calles del centro de Manhattan para habilitar corredores exclusivos de autobuses lanzadera hacia el estadio. En el área de Dallas, las autoridades de transporte están recomendando a los residentes trabajar desde casa durante los encuentros. Quienes no puedan hacerlo deberán compartir vehículo o modificar sus horarios de desplazamiento para evitar los peores momentos de tráfico.
No todas las empresas adoptaron la misma estrategia. Amazon.com Inc. envió correos electrónicos a sus empleados recomendando salir de casa con suficiente anticipación para llegar puntualmente a la oficina los días de partido y sugiriendo alternativas de transporte para evitar la congestión.
Los grandes eventos deportivos suelen generar trastornos en la movilidad y en los lugares de trabajo. Londres implementó tres semanas de teletrabajo durante los Juegos Olímpicos de 2012. Sin embargo, Nicholas Bloom, economista de Stanford especializado en trabajo remoto y movilidad laboral, considera que el impacto del Mundial será más limitado porque los encuentros están distribuidos entre 16 ciudades, entre ellas Boston, Dallas, Houston, Miami y Vancouver.
“Esto se parece mucho a fenómenos climáticos como tormentas de nieve, tormentas o tornados”, afirmó Bloom. “Son situaciones que pueden requerir trabajo remoto”.
La agencia de comunicaciones Talk Shop Media suspendió temporalmente su política de asistencia presencial tres días por semana en sus oficinas de Toronto, Vancouver y Los Ángeles, todas ciudades anfitrionas del torneo.
“Para Los Ángeles esto es un buen ensayo general para los próximos Juegos Olímpicos”, señaló Katie Dunsworth-Reiach, cofundadora de la firma.
En Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció medidas especiales antes del partido inaugural del Mundial el 11 de junio, incluyendo trabajo remoto obligatorio para empleados federales y suspensión de clases en la capital durante esa jornada, ante la previsión de congestión vehicular derivada de eventos de aficionados y manifestaciones. México también dispuso trabajo remoto para empleados públicos el 17 y el 24 de junio en Ciudad de México y el 18 de junio en Guadalajara, donde también se celebran partidos, además de recomendar a las empresas privadas adoptar medidas similares. Las escuelas públicas permanecerán cerradas en esas fechas.
Las medidas fueron adoptadas mientras protestas de grupos como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y colectivos de familiares de personas desaparecidas afectaban la movilidad en la capital. Algunas de estas organizaciones han advertido que continuarán manifestándose durante el torneo.
Otras ciudades sede han adoptado medidas similares. Guadalajara promovió la enseñanza remota y recomendó el teletrabajo durante los días de partido. Monterrey, en cambio, no ha anunciado restricciones comparables, aunque la cámara industrial Caintra informó que el 53% de sus afiliados están promoviendo temporalmente el trabajo remoto para funciones administrativas.
Aun así, muchos trabajadores de primera línea en sectores como hostelería, salud y manufactura no tienen más opción que seguir asistiendo físicamente a sus puestos. Según encuestas de Gallup, solo la mitad de los trabajadores estadounidenses tiene empleos que pueden realizarse de manera remota.
Teneshia Murray, propietaria de la cadena de restaurantes T’s Brunch Bar en Atlanta, comenzó a contratar personal adicional desde abril para mantener abiertas sus cuatro sucursales dos horas más durante los días de partido. Murray y su equipo esperaban que sus desplazamientos se triplicaran cuando Atlanta recibió el primero de sus ocho encuentros la semana pasada.
Sin embargo, con tantos empleados de oficina trabajando desde casa, las carreteras estaban sorprendentemente despejadas.
“Para sorpresa nuestra, no había tráfico”, contó Murray. “Todos estaban preocupados y al final no pasó nada. El lunes las calles estaban más despejadas que nunca”.







