En Perú consumimos apenas cerca de 2 litros per cápita de helado. Esto contrasta con el crecimiento vertiginoso de heladerías artesanales en los últimos años.
En Perú consumimos apenas cerca de 2 litros per cápita de helado. Esto contrasta con el crecimiento vertiginoso de heladerías artesanales en los últimos años.

Con un barquillo en la mano, todos volvemos a ser niños por un instante. La alegría de tener ese cono crocante relleno de una crema helada es sinónimo de premio, de placer y de celebración. En Nueva Zelanda lo saben bien: es el primer país consumidor de del mundo, con 28.4 litros per cápita al año, seguido por Estados Unidos con 20.8 litros. Italia ocupa el puesto nueve y en Perú consumimos apenas cerca de 2 litros per cápita. Esto contrasta con el crecimiento vertiginoso de heladerías artesanales en los últimos años. Propuestas atrevidas e innovadoras que ofrecen combinaciones de sabores y texturas inesperadas, y que cambian la forma en que consumimos .

LEA TAMBIÉN: La fusión oriental en Lima: 5 restaurantes para explorar sabores únicos

La gelateria di Troppo. Como en las calles de Italia

Desde que inauguró el reconocido restaurante italiano en 2019, Rocío Madueño soñaba con sumar una heladería a la propuesta. “En mis viajes siempre probaba helados diferentes; quería ofrecer algo original de mucha calidad”, cuenta.

Tiene cuatro sabores de helados principales: pistacho de Sicilia, chocolate de Piura al 70%, vainilla nativa amazónica y sorbete de uva borgoña de Ica, la fruta de la temporada.
Tiene cuatro sabores de helados principales: pistacho de Sicilia, chocolate de Piura al 70%, vainilla nativa amazónica y sorbete de uva borgoña de Ica, la fruta de la temporada.

El tiempo pasaba, y un día junto con Andrés Morón, chef del restaurante, se vieron rodeados de colores de cremas heladas, pero no los clásicos, sino las soft que se dispensan en máquina. “El helado soft tiene la textura ideal, la caída perfecta; y lo hacemos con insumos artesanales, usando la despensa peruana”, explica Andrés. Hace tres meses tomaron una parte del garaje de la casona para instalar esta gelateria al paso, que ha superado sus expectativas. Comenzaron con cinco personas y hoy ya son once.

Esto va de experiencia. La carta es bien italiana y las estrellas son los sundaes. Los conos se preparan a diario y son de campeonato. Está el clásico de galleta waffle con vainilla; uno gluten free con harina de arroz y de garbanzo; el de chocolate con cacao al 95%; y los mix de pistacho y chocolate con pistacho. Eso lleva la experiencia a otro nivel.

Por ahora se enfocan en cuatro sabores de helados: pistacho de Sicilia, chocolate de Piura al 70%, vainilla nativa amazónica y sorbete de uva borgoña de Ica, la fruta de la temporada. ¿Recomendados? El Italian Job: vainilla, miel trufada, polvo de hinojo, aceite de oliva y sal Maldon. Otro imperdible es el Francesca, con helado de chocolate, salted caramel di amaro, macambo (primo del cacao) y aceite de oliva de Tacna.

No dejen de probar el de pistacho, que ya es el más pedido y al que le suman marshmallows; y el Tiramisú, que es como el postre clásico —con mascarpone, savoiardi, café de Jaén y cacao al 90%—.

LEA TAMBIÉN: Helados artesanales despegan en Lima: marcas crecen hasta 35% y proyectan nuevas tiendas

Monterosso. Sicilia interpreta Perú

Helados en Lima. "Sus helados pueden describirse en cuatro palabras: originales, equilibrados, delicados e intensos a la vez".
Helados en Lima. "Sus helados pueden describirse en cuatro palabras: originales, equilibrados, delicados e intensos a la vez".

Salvatore Terranova llegó a Lima hace unos quince años para dedicarse a su especialidad, el estilismo; pero nunca se desconectó de su pueblo natal siciliano, . “Aquí recordamos los sabores de los helados con los que crecimos y quisimos ofrecer una propuesta de gelateria Italiana en Perú”, cuenta.

Así, junto con su hijo Mattia —maestro heladero y creador de las recetas— abrieron este pequeño local en una esquina de Barranco hace casi siete años. Mantienen un perfil bajo, pero cuando los descubren, nada vuelve a ser igual.

Sus helados pueden describirse en cuatro palabras: originales, equilibrados, delicados e intensos a la vez. Uno de los primeros sabores que presentaron es tal vez el más atrevido: oro del Inca. Choclo blanco de Cusco con vainilla y fudge de maíz morado. “Queremos emocionar a las personas, que sea como un plato, algo gastronómico”, confirma.

El compromiso con el helado fresco es real. Salvatore va al mercado todos los días para comprar la fruta; nada se congela. Así ofrecen doce sabores diferentes en vitrina cada día. Colores y sabores naturales.

Salta a la vista el chocolate con sillao. La influencia es sutil, pero suma umami y una nota salina. Lúcuma con pecanas —para una no amante de la lúcuma— me conquistó. También el de palta con maracuyá, productos tan nuestros y presentes en el día a día. O el Bangkok Vibes, mango con leche de coco.

Su objetivo, desde el inicio, ha sido salir de la zona de confort y transmitir emociones. Y con grandes helados, lo han logrado.

Santorini. El otro nivel del yogurt griego

La heladería Santorini es local aunque busca expandirse más allá de Lima.
La heladería Santorini es local aunque busca expandirse más allá de Lima.

Desde la entrada se percibe la energía del país heleno. Un aire mediterráneo se respira en los colores, las fotografías, la madera y las piedras que forman parte del paisaje de este espacio que se inauguró en Septiembre de 2025, y que ya cuenta con dos locales: San Isidro y Miraflores.

Estamos llevando el el yogurt griego estilo soft a otro nivel, con toppings gourmet y fusión peruana”, cuenta Laura Garay, una de las socias en e. La marca es local y busca expandirse más allá de Lima.

El helado de yogurt es ya un favorito para muchos; y este lo lleva a un nivel más de sabor. Resalta la presencia de la fruta, es bajo en azúcar y alto en proteínas. Los sabores del momento son el original, maracu mango y flor de Jamaica con limón. La diferencia principal con el helado clásico, es la acidez típica del yogurt, lo que puede ser un plus según los toppings que luego le sumen. Aquí viene el festival. Es todo un mundo desde lo más sano hasta lo más calórico. Semillas de chia, semillas de girasol y de zapallo; además de pecanas troceadas, cranberry y hojuelas de coco doradas, así como flor de Jamaica confitada.

Y, por otro lado, hay baklava; el postre típico árabe; el kataifi con pistacho y con nutella; los crumble de pistacho, de coco, de frambuesa, de chocolate, de canela; además de alfajor troceado. Y para cerrar con toppings; miel de azahar, butterscotch con galleta, aceite de oliva, sal de maras, miel de Oxapampa, manjar de lúcuma, salsa de pistacho y más. Prueben el clásico vestido de pistacho; el fudge, el crumble, el katafi. El contraste entre lo natural del yogurt y todo el conjunto, es único.

TE PUEDE INTERESAR

Los sabores de la heladería peruana 4D llegarían al exterior, ¿a dónde apunta?
Aline Professional acelera su plan para llevar la heladería premium al sur del Perú
La “receta” de Freddo, la heladería que entra a “calentar” el mercado en Perú

Estimado(a) lector(a)

En Gestión, valoramos profundamente la labor periodística que realizamos para mantenerlos informados. Por ello, les recordamos que no está permitido, reproducir, comercializar, distribuir, copiar total o parcialmente los contenidos que publicamos en nuestra web, sin autorizacion previa y expresa de Empresa Editora El Comercio S.A.

En su lugar, los invitamos a compartir el enlace de nuestras publicaciones, para que más personas puedan acceder a información veraz y de calidad directamente desde nuestra fuente oficial.

Asimismo, pueden suscribirse y disfrutar de todo el contenido exclusivo que elaboramos para Uds.

Gracias por ayudarnos a proteger y valorar este esfuerzo.