
El Inversionista Financiero.- Luego de un inicio de año muy positivo para los mercados financieros, empezamos a observar los primeros estragos de los conflictos que existen a nivel global. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ya genera una tensión lo suficientemente preocupante como para pensar que el shock de oferta en el mercado de petróleo es significativo. No solo hablamos de una reducción en la producción iraní —que representa aproximadamente el 3.5% de la oferta global—, si también de dificultades en el transporte de crudo en una zona geográfica clave para la comercialización de este commodity. Se estima que alrededor de 15 millones de barriles diarios transitaban por esta ruta antes del inicio del conflicto.











