
Luego de años de espera, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) publicó, recientemente, el Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario (PMDF) al 2050. El objetivo: impulsar 10 trenes hacia ese año por US$ 89,069 millones en inversión. Sin embargo, una revisión más exhaustiva del plan revela mayores ambiciones.
El MTC también detalló cuál sería el impacto de la actividad de estos 10 trenes sobre la economía peruana, entre los que están algunos ya mencionados en años recientes y otros nuevos, en las décadas posteriores al 2050.
Se trata de una estimación bastante grande, a criterio de especialistas consultados por Gestión. Aun así, el mayor reto sigue siendo cómo darles sostenibilidad financiera a los proyectos. Sobre esta base, el MTC también da pistas. Aquí los detalles.
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Casi una tercera parte del PBI actual por trenes
De acuerdo con lo que detalló el MTC, los 10 proyectos ferroviarios que contempla el PMDF tendrían un impacto acumulado conjunto sobre el PBI de US$ 49,711 millones durante sus etapas constructivas (CAPEX).
Pero el número se eleva sustancialmente si se analiza el impacto durante la fase operativa (OPEX). De acuerdo con el MTC, los trenes generarían un efecto acumulado conjunto sobre el PBI de US$ 99,506 millones.
Dentro de lo que prevé el MTC, tanto para CAPEX como OPEX, hay dos trenes de los 10 totales destacados. Se trata del par que más inversión y longitud en kilómetros (km) sumarían a la red ferroviaria nacional.
Uno de ellos es el Tren Zarumilla-Trujillo, que tendría una extensión de 797 km para consolidar un corredor logístico en el norte. Con una inversión estimada de US$ 12,375 millones, el MTC proyectó que movilice 14.1 millones de toneladas y 9 millones de pasajeros al año, para el horizonte del 2050.

Al respecto, el PMDF agregó -sobre lo que ya los adeptos a este tren han destacado-, que sería el proyecto de este tipo más caro y extenso que Perú promovería: son 904 km de línea ferroviaria por hacer a cambio de US$ 14,967 millones para atender una demanda de 3.2 millones de pasajeros y 3.4 millones de toneladas al año.
José Salardi, exministro de Economía, apuntó a las estimaciones del MTC sobre el impacto del OPEX de estos trenes en el PBI nacional e indicó que la cartera debería transparentar cómo llegó a esos números.
“Si lo analizamos de forma estática, el análisis te dice que esos US$ 99,000 millones son una tercera parte del PBI actual que se sumarían, pero se sobreentiende que el impacto se diluye en el tiempo por la ejecución de los trenes. Habría que ver sus trazos y las zonas donde pasarán porque eso afecta al CAPEX y OPEX”, dimensionó también.
Por su parte, Sherin Limas, abogada especializada en transportes y miembro de Perú Sobre Rieles (Perieles), asociación multidisciplinaria que promueve estos proyectos, subrayó que el MTC estaría apostando a incrementar la red ferroviaria nacional al 2050 a un nivel nunca antes visto.
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Sugerencias de financiamiento para los trenes
El mayor reto sigue siendo cómo darles sostenibilidad financiera a los proyectos. Sobre ello, exfuncionarios que lideraron el MTC en años recientes han debatido bastante sobre la modalidad ideal, especialmente entre el Gobierno a Gobierno (G2G) y las Asociaciones Público-Privadas (APP).
Pero, en el PMDF, el ministerio intenta cerrar ese debate. En una parte del plan, la cartera lista, uno por uno, las modalidades sugeridas para promover cada tren. Los más rápidos de impulsar podrían estar operativos al 2040. El resto, hacia el 2050, según un orden de prelación que se fija allí.
Al 2040 estaría en funciones el Tren San Juan de Marcona - Andahuaylas y que, según el MTC, es el único de los 10 trenes que puede ser una APP autofinanciada, una figura poco común en esta clase de proyectos. El resto, en el mejor de los casos serían APP cofinanciadas, es decir, con aportes financieros del Estado.

Limas recordó que la explicación responde a la renovación del puerto de Marcona, otra APP en curso, a lo que se suma la actividad minera de Shougang en la zona. “Podría generar ingresos suficientes para el autofinanciamiento, pero dependerá de la bancabilidad. Es un trazo montaña, con riesgos geológicos, constructivos y atraviesa varias regiones. ¿Podrá asumir todo el privado?“, planteó.
Aparte del Tren San Juan de Marcona-Andahuaylas, al 2040 los Trenes Lima-Ica, Lima-Barranca y Trujillo-Barranca serían una realidad también. Estos tres, según el MTC, serían sostenibles económicamente como APP cofinanciadas, financiamiento multilateral y con una Project Management Office (PMO) detrás. Este útimo es un elemento de gestión, que apareció con el G2G, que hoy ProInversión busca sumar a las APP. Entre los primeros en tenerlo estarían las Líneas 3 y 4.
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¿Qué debería avanzar el MTC del nuevo gobierno?
“Del proyecto normativo que circula destaco que se incorpora la intermodalidad como principio. Es clave: no podemos seguir pensando las líneas de metro y trenes sin idear corredores logísticos o que se hagan aisladamente y sin conexión entre sí“, recalcó.

Salardi apostó, más bien, porque el nuevo Gobierno resuelva otro problema: la poca existencia de peruanos que podrían gestionar los proyectos. El PMDF estimó que se requerirán más de 5,200 profesionales y técnicos ferroviarios al año para hacerles frente.
“No los tenemos y quién sabe si los tendremos alguna vez. Lo más sensato sería priorizar el ingreso fiscal de estos trenes de forma escalonada. Focalizarnos en algunos y tener una entidad encargada de la gestión detrás”, propuso.

Periodista económico con más de 5 años de experiencia en el rubro. Conductor de "En Clave Económica" de Diario Gestión en YouTube. Licenciado en Comunicaciones por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cubro temas vinculados a proyectos de inversión público y privada en más de una modalidad y hago seguimiento a diversos sectores económicos.






