
El plan para la reestructuración de Petroperú da unos primeros pasos, pese a que este Gobierno es de transición y se avecina una compleja campaña electoral. La gran pregunta, entonces, es: ¿el próximo Gobierno seguiría en la misma línea de “dividir” a la empresa en bloques patrimoniales para darlos al privado?
En este contexto, Gestión revisó los 35 planes de gobierno presentados ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), pero solo 15 mencionan propuestas relacionadas con la petrolera estatal.
Esto implica que menos de la mitad de candidatos presidenciales tiene alguna idea sobre lo que se haría con Petroperú en caso ganen la contienda e ingresen al Gobierno de Perú. De hecho, aunque solo 15 planes incluyen alguna mención a Petroperú, en la mayoría de los casos no hay un mayor desarrollo sobre cómo se ejecutaría su propuesta.
Las ideas van desde una privatización total, el ingreso de inversiones privadas, una reestructuración profunda y hasta el fortalecimiento de la empresa estatal, con un punto en común: el rechazo mayoritario a nuevos rescates fiscales automáticos.

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Propuestas sobre Petroperú
Entre los partidos que mencionan la posibilidad de una privatización de la petrolera en sus planes están Avanza País, que plantea la venta de Petroperú para controlar el déficit fiscal.
A su vez, el partido Sí Creo establece que se resolvería el problema, según sea el caso, mediante “la concesión, privatización o liquidación”.
Otros plantean un modelo mixto. Por ejemplo, Perú Primero propone vender el 49% de acciones de la petrolera aplicando la Ley 30130, traspasando la dirección operativa al sector privado. En tanto, Perú Acción plantea una gobernatura netamente privada para liquidar activos y terminar convirtiéndola en una empresa público-privada.
Mientras que algunos como Integridad democrática indican que en un eventual gobierno el Estado solo tendría acciones para proteger la seguridad energética, pero no para administrar.
Por su lado, el APRA proponen dividir Petroperú en cuatro empresas de refinación, comercialización, upstream y Oleoducto Norperuano, con la transferencia de la gestión de este último a Perupetro.
En esa misma línea, Fuerza Popular también propone separar el Oleoducto Norperuano de la estructura operativa de Petroperú para que sea gestionado por otro operador bajo un esquema de administración de activos.
Un caso particular es el de Perú Libre, que no plantea ninguna reforma ni reconoce los problemas de la petrolera, sino que menciona su interés por que Petroperú esté operando al menos 3 lotes estratégicos al 2031.

Panorama incierto
Para Carlos Paredes, expresidente de Petroperú, esta ausencia de planteamientos revela un problema de fondo.
“Muestra la poca preparación en general de los candidatos y de los partidos que se han presentado, porque este es un tema muy importante para el país”, comentó a Gestión.
Este vacío contrasta con la magnitud del problema. Paredes recordó que en los últimos cuatro años, la situación de Petroperú ha significado un costo superior a los US$ 2,500 millones para el Estado.
Aunque la reestructuración ya está en marcha, con la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) iniciando un plan que se daría a conocer a inicios de marzo, el escenario político genera incertidumbre sobre su continuidad pues lo que se está avanzando podría ser modificado por un próximo Gobierno.
Pedro Gamio, exdirector de Petroperú, recordó que anteriormente se tuvo un plan de reestructuración, pero ese no se cumplió totalmente, alcanzando avances lentos.
La politización de la situación, indicó, ha generado relatos que maquillan la situación real de Petroperú y retrasaron decisiones clave.
“Lamentablemente mientras más demores, el problema se mantiene y la empresa vuelve a reclamar dinero […] No podemos hablar de que un plan es irreversible hasta que se llegue a una meta concreta. Han habido avances y frenos”, sostuvo.
¿Eventual privatización?
Entre las propuestas planteadas por los candidatos está la privatización de la petrolera estatal. ¿Podría ser una solución? Paredes consideró que no todas las opciones son necesariamente una venta total de Petroperú.
“Es deseable atraer capital privado y sobre todo ‘knowhow’ privado para manejo de estos activos. La única salida no es la privatización, pero todas las salidas de verdad pasan por la incorporación de capital privado”, indicó.
Gamio coincidió en la necesidad del ingreso de inversionistas privados, pero advirtió que hablar de una privatización total implica, en la práctica, una liquidación, que podría ser igual de nociva para las finanzas públicas.
El exdirector de Petroperú advirtió que Petroperú debe más de lo que tiene y que su valor patrimonial es prácticamente nulo, por lo que se terminaría vendiendo a un precio menor de lo que se gastó en mantenerlo.
“Cuando vendes una empresa te fijas en los estados financieros y evidentemente el valor de Petroperú es cero porque debe más de lo que tiene. Al final te deshaces de la empresa y al mismo tiempo tienes que asumir obligaciones que no se van a poder huir en una reestructuración”, precisó.
Una liquidación, explicó, tendría consecuencias mayores, como demandas internacionales y un impacto negativo en el riesgo país, debido a los bonos emitidos por la empresa bajo regímenes jurídicos distintos a los acreedores comunes.
Gamio recordó que existen esquemas de participación privada sin necesidad de vender grandes porcentajes de acciones. Actualmente la ley permite hasta el 49%, “pero con solo 5% de un actor de primer nivel ya se pueden poner los candados necesarios para evitar la injerencia política”.
Además, resaltó que el punto de partida para la reorganización de la petrolera estala debe ser el reperfilamiento de la deuda para aliviar el flujo de caja pues el calendario de pagos es mayor que los ingresos programados.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








