
Para América Latina, un avance en la adopción de la inteligencia artificial (IA) podría suponer un aumento en sus niveles de productividad de entre 1.9% y 2.3% cada año. Esto sería equivalente a entre US$ 1.1 y 1.3 mil millones adicionales, estimó el informe “América Latina en la era inteligente: un nuevo camino para el crecimiento”, publicado por el World Economic Forum (WEF) en colaboración con McKinsey & Company, en el marco de las actividades del Foro de Davos, la semana pasada.
El informe destaca el potencial de la IA para “redefinir” la manera en que las sociedades trabajan y compiten, al permitirles automatizar tareas y flujos de trabajo y optimizar la toma de decisiones. Con esto, los trabajadores y las empresas pueden centrarse en actividades de mayor valor.
Asimismo, el análisis que recae sobre América Latina tiene un componente particular: su potencial al enfocarse en la productividad. “La IA tiene un potencial considerable para América Latina, donde el crecimiento económico históricamente se ha visto impulsado por la expansión de la fuerza laboral en lugar de incrementos de la productividad”, se detalla.
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Pero también observan una serie de retos pendientes para aprovechar todo su potencial. Por ejemplo, se anotó un “limitado” impacto económico real en la aplicación de la IA en algunas industrias.
Aunque observaron un aumento de su uso, particularmente, en áreas como la atención al cliente y la ingeniería de software, una encuesta regional en el marco de este informe presentó que solo el 23% de las organizaciones latinoamericanas generan valor económico por el uso de la IA y solo el 6% en la región reporta una creación significativa de valor gracias a la IA.

Por ello, se apuntó a la necesidad de “reimaginar” los procesos centrales de negocio y los modelos de negocio completos, en lugar de solo buscar herramientas de productividad.
En el plano macroeconómico, anotaron que la región posee una ventaja competitiva importante en sectores como la minería, la agricultura y el turismo, por lo que los esfuerzos deben estar en escalar su uso.
Panorama local
Victor Fuentes, gerente de políticas públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), señaló que, si bien la IA viene generando una serie de beneficios para algunos sectores a nivel global, en el Perú, su irrupción aún se encuentra en fase de discusión y revisión de escenarios.
De hecho, indicó que reportes sobre el potencial de uso ubican al país en posiciones rezagadas. Vecinos, como Chile, llevan una significativa ventaja.
Un aspecto clave que observó es que, aún cuando las inversiones alrededor de este rubro en el país no son significativas, se habla más de su regulación que su fomento. Criticó la falta de propuestas de políticas públicas al respecto.
El informe del WEF hizo hincapié en las inversiones de IA en sectores claves como la minería, pero Fuentes no consideró el escenario cercano para el Perú, dada las características de la coyuntura.
“Estamos en la cola de aprovechar este beneficio de la IA como economía, pero no por falta de potencial, pues tenemos una importante cartera de proyectos, sino porque hay otras prioridades para los actores, como el propio hecho de asegurar la operación de las minas, por ejemplo. No pueden permitirse innovar a gran escala”, subrayó.

Otra “tarea” para la región observada en el informe es la disponibilidad de talento. “Las empresas de la región deben crear ofertas y trayectorias profesionales atractivas para el talento en IA y capacitar a sus empleados actuales en todos los niveles”, se indicó.
Fuentes señaló que el avance de la IA generará reajustes laborales, donde también habrá desfavorecidos y debe atenderse con políticas públicas.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.








