
En sectores como la minería, la agroindustria y la pesca, encontrar al profesional adecuado para una posición clave puede tomar de 45 a 90 días. Ello, porque el perfil requerido debe combinar conocimiento técnico de campo con capacidad de gestión, “una combinación escasa en el mercado peruano”, advierte Trust Consulting.
“Una vacante crítica abierta no es solo un problema de recursos humanos. Puede retrasar decisiones, sobrecargar equipos, generar dependencia de terceros y elevar el riesgo operativo. En industrias duras, una posición sin cubrir a tiempo puede costar mucho”, señala Erick Iparraguirre, regional executive associate de la consultora especializada en reclutamiento.
La dificultad se amplifica por la concentración geográfica de las operaciones. Zonas como Arequipa, Moquegua, Ica, Piura, La Libertad y Cajamarca concentran alta actividad productiva, pero su mercado laboral local no siempre cuenta con los perfiles especializados que las empresas requieren. Esto obliga a los reclutadores a buscar candidatos en Lima u otras regiones, sumando variables de régimen, traslado, vivienda y arraigo familiar que complican la negociación y acortan la permanencia.
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Ante la escasez, muchas empresas han optado por competir más agresivamente por el mismo grupo reducido de candidatos disponibles, lo que ha disparado salarios de entrada, contraofertas y rotación. Otras están ampliando el radio de búsqueda hacia sectores comparables como energía, construcción, manufactura o incorporando talento desde otros países de la región.
“El mercado de talento especializado en estas industrias es pequeño y todos están mirando a los mismos candidatos. Eso tiene un efecto inflacionario sobre las compensaciones y un efecto desestabilizador sobre los equipos, porque la rotación no para”, agrega el ejecutivo.

Jhoseline Andrade, People Business Partner de Holcim Perú, comentó a Gestión que la demanda por profesionales con ‘enfoque verde’ no solo ha crecido, ha reconfigurado el perfil de profesional que el negocio requiere.
“Antes, los conocimientos en sostenibilidad, gestión ambiental o eficiencia energética eran considerados una especialización. Hoy forman parte de las capacidades que determinan la viabilidad de un proyecto, el cumplimiento regulatorio y la competitividad de una empresa. El cambio más relevante es que la sostenibilidad dejó de ser responsabilidad exclusiva de un área para convertirse en un criterio de decisión transversal”, explica.
A modo de ejemplo, señaló que cuentan con equipos especializados en medioambiente y sostenibilidad, así como técnicos ambientales que cumplen un rol fundamental en las operaciones, pero la expectativa ya no recae únicamente en ellos. “Hoy buscamos profesionales capaces de integrar criterios ambientales en la forma en que diseñan, operan y toman decisiones dentro del negocio”.
Menciona que dependiendo de la posición, pueden ser relevantes conocimientos en gestión ambiental, economía circular, eficiencia energética o reducción de emisiones, “pero lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de incorporar esos criterios en la toma de decisiones”.
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Ingeniería ambiental, las expectativas
Según un estudio de Bureau of Labor Statistics, el empleo en ingeniería ambiental aumentaría un 8% hacia 2030. La adopción de criterios de sostenibilidad (ESG) y la urgencia climática han transformado la ingeniería ambiental una de las profesiones más estratégicas, rentables y demandadas por el mercado corporativo actual.
Las empresas buscan líderes capaces de integrar sostenibilidad, innovación y gestión de riesgos para asegurar la continuidad del negocio. “Hoy, la gestión ambiental es un motor de competitividad; esto abre un abanico inédito de oportunidades para profesionales listos para diseñar el futuro de las organizaciones”, señala la ingeniera Samantha Sánchez, docente y coordinadora de Concentración de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).
“Los ingenieros ambientales tienen hoy el espacio y las herramientas para convertirse en los directivos clave que las empresas necesitan para superar la presión regulatoria y el cambio climático”, agrega.
Sin embargo, el Centro de Análisis de Políticas Públicas en Educación Superior (Cappes) reveló que en 2024 solo el 30.3 % de los estudiantes universitarios eligió una carrera de ingeniería.
Alta rentabilidad económica
“Aún existe la percepción de que las carreras vinculadas al medioambiente no ofrecen una alta rentabilidad económica. No obstante, la ingeniería ambiental se posiciona hoy con escalas salariales altamente competitivas en el Perú, impulsadas por la creciente demanda de profesionales especializados”, explica Claudia León, secretaria académica de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Lima.
La Ingeniería Ambiental se posiciona con escalas salariales altamente competitivas en el Perú, impulsadas precisamente por la escasez de profesionales técnicos calificados reportada por el Cappes. De acuerdo con registros oficiales de colocación y análisis de mercado laboral técnico en el Perú:
- Ingenieros junior / recién egresados: Inician en el mercado con un rango promedio neto que va desde los S/ 2,100 hasta los S/ 4,500 mensuales, dependiendo del tamaño de la organización.
- Ingenieros con experiencia intermedia (3 a 5 años): Sus ingresos se elevan rápidamente situándose entre los S/ 3,500 y S/ 8,000 mensuales en consultoras del sector privado y laboratorios acreditados.
- Especialistas y jefaturas en sectores clave o sector público de alta responsabilidad: Los sueldos escalan de manera regular entre los S/ 6,500 y S/ 11,000 mensuales.
- Posiciones senior / gerencias ESG en Minería, Energía o Banca: Las remuneraciones superan los S/ 12,500 mensuales, alcanzando cifras estándar de alta gerencia corporativa gracias a bonos de productividad y responsabilidad sobre proyectos multimillonarios.
“La pregunta ya no es cuánto cuesta invertir en sostenibilidad, sino cuánto cuesta no hacerlo. Las empresas operan en un entorno donde los clientes, los inversionistas y las regulaciones exigen cada vez más eficiencia, innovación y una gestión responsable de los recursos. En ese contexto, la sostenibilidad deja de ser una iniciativa reputacional para convertirse en una decisión estratégica”, agrega Jhoseline Andrade, de Holcim Perú.

Sectores de desarrollo
Los sectores que demandan más profesionales van mucho más allá de las industrias tradicionales, como minería, hidrocarburos o consultorías de campo. Entre ellas, destaca la U Lima, destacan:
● Banca y servicios financieros: Estas empresas valoran de manera prioritaria la capacidad de traducir métricas ambientales en impactos financieros. Además, este mercado exige auditores ambientales internos para evaluar la elegibilidad de “bonos verdes” y créditos corporativos estructurados bajo criterios ESG.
● Consumo masivo (retail): Los ingenieros ambientales evalúan cómo optimizar el uso de recursos en la comercialización B2B y B2C, miden la huella ambiental y auditan la matriz de riesgo ambiental de una organización para volverla más resiliente.
● Software y tecnologías de la información: Un profesional puede diseñar la cadena de suministro circular de una transnacional de tecnología, así como mitigar la huella hídrica y de carbono de las infraestructuras tecnológicas.
● Construcción: Los ingenieros ambientales gestionan el impacto ambiental de proyectos de infraestructura, impulsan prácticas de construcción sostenible y desarrollan estrategias de eficiencia de recursos para las edificaciones.
Sánchez, de la UPCH, resalta que en estos sectores los ingenieros ambientales lideran la reducción de la huella de carbono, crean modelos de economía circular y evalúan riesgos financieros para inversiones verdes, respondiendo de forma directa a las exigencias de inversionistas globales y consumidores conscientes.
“Todas estas oportunidades se suman a las ya existentes desde el sector público, sobre todo a nivel de sus diferentes organismos técnicos en materia de tratamiento de aguas residuales, monitoreo ambiental, gestión de residuos sólidos, gestión de recursos hídricos y remediación de suelos”, indica.
En la misma línea, León de la U Lima menciona que la profesión profundizará el desarrollo de servicios ecosistémicos, la innovación en modelos de negocio circulares, a la vez que migrará fuertemente hacia la convergencia digital.
“El uso de gemelos digitales para modelar la dispersión de contaminantes, sistemas predictivos de inteligencia artificial para optimizar el consumo de agua industrial y la gestión avanzada de la biodiversidad urbana. Más que una disciplina orientada al futuro, se trata de un campo que ya viene desempeñando un papel clave en la gestión de los desafíos ambientales asociados al desarrollo económico y urbano”, comenta.
Habilidades y competencias más valoradas
La secretaria académica de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Lima señala que las organizaciones buscan un perfil híbrido que combine una sólida base científica e ingeniería dura con competencias de analítica de datos y gestión financiera.
El informe de EY Global Climate Risk Disclosure Barometer así como el de ERM Bringing AI to Scope 3 Decarbonization destacan que las empresas valoran de manera prioritaria la capacidad de traducir métricas ambientales en impactos financieros (por ejemplo, calcular el riesgo económico del estrés hídrico en una planta industrial).
Las competencias clave incluyen:
1. Cuantificación de Scope 3 e Inteligencia Artificial: Uso de herramientas analíticas para auditar las emisiones indirectas en las cadenas de suministro.
2. Mitigación de Riesgos EHS (Environmental, Health and Safety): Capacidad de automatizar y centralizar el cumplimiento normativo.
3. Pensamiento Sistémico y Finanzas Sostenibles: Entender marcos regulatorios internacionales (como los estándares de taxonomía verde).
León resalta también que la versatilidad de la carrera rompe el viejo mito de que el ingeniero ambiental solo trabaja “recolectando muestras en el campo”. Un profesional egresado de un programa moderno puede ejercer posiciones de alta gerencia, estrategia y desarrollo técnico, tales como:
- Gerente o Director de Sostenibilidad / ESG Officer: Responsable de la estrategia climática, reputación y descarbonización ante el directorio.
- Auditor / consultor de Riesgos Ambientales: En firmas globales (como el grupo de consultoras Big Four o ERM), evaluando fusiones, adquisiciones y viabilidad de proyectos mineros, energéticos o de infraestructura masiva.
- Ingeniero de Procesos Circulares y Ecoeficiencia: Diseñando sistemas industriales de residuo cero en industrias manufactureras o alimentarias.
- Especialista en Evaluación de Impacto Ambiental: En el sector público de alto nivel, liderando la aprobación de grandes proyectos nacionales (por ejemplo, en el Senace o el Sernanp).

Editora digital. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, con especialización en periodismo. Experiencia en prensa escrita, digital y TV.







