
La inteligencia artificial (IA) podría sumar 0,6 puntos porcentuales al crecimiento mundial en un contexto de desaceleración al 2,5%, según informó el Banco Mundial en su boletín semana,
La entidad internacional precisó que, para aprovechar ese potencial en países en desarrollo, se requieren infraestructura digital robusta, regulación clara y reformas que incentiven la inversión privada.
Además de la IA, existen oportunidades de crecimiento en sectores como la economía azul, que incluye pesca, turismo costero y recursos marinos, que en el Caribe puede representar más del 60% del PIB y genera millones de empleos.
A su vez, las tensiones energéticas reducen el crecimiento global al 2,5%, con un fuerte aumento en el precio del petróleo y los productos básicos, lo que limita el margen de acción de los países en desarrollo. En este escenario, en la IA aparece como una posible palanca de crecimiento.
Las exigencias de almacenar datos dentro de las fronteras pueden encarecer hasta en 55% los costos de las pymes, lo que plantea dilemas concretos sobre soberanía digital y la necesidad de que los países definan sus propios objetivos y estrategias para gestionar esos equilibrios.
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Por otro lado, pese a la oportunidad que representa la IA en el manejo empresarial, las pymes, sobre todo las lideradas por mujeres, tiene una problemática que las frena a seguir produciendo.
Precisamente, según el Banco Mundial, las pequeñas y medianas empresas generan más de la mitad del empleo en el mundo, pero las dirigidas por mujeres enfrentan un fuerte déficit de financiamiento, frente al cual soluciones como el crédito innovador, la capacitación digital y las alianzas público‑privadas presentan una alternativa que están cambiando el rumbo de este sector en India, Sudáfrica, Nigeria, Colombia y México.








