
Los principales gremios empresariales del país expresaron su preocupación por las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la crisis energética generada tras la fuga y deflagración de gas en el yacimiento de Camisea, en Cusco. Tanto la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep) como la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) advirtieron que las disposiciones del Ejecutivo podrían terminar afectando la actividad educativa y productiva del país.
El pronunciamiento se produce luego de que el Gobierno dispusiera medidas como la implementación de clases virtuales y el teletrabajo obligatorio en el sector público, en el marco de la emergencia por el suministro de gas natural.
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En un comunicado, la Confiep reconoció la magnitud del incidente en Camisea, pero cuestionó que la respuesta del Ejecutivo implique restringir actividades presenciales que podrían continuar con normalidad. El gremio sostuvo que el suministro de gas natural domiciliario no está comprometido y que el sistema eléctrico nacional cuenta con centrales de emergencia que permiten evitar un desabastecimiento.
Asimismo, indicó que los sobrecostos derivados de la contingencia no serán trasladados a los usuarios regulados, por lo que consideró innecesario adoptar medidas que impacten en la dinámica educativa y económica.
“Los niños del Perú ya pagaron un costo muy alto con el cierre prolongado de escuelas en años recientes. Miles de familias no cuentan con conectividad ni con dispositivos para la virtualidad, y los más pequeños necesitan el vínculo presencial para su desarrollo”, señaló el gremio empresarial.
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En esa línea, la Confiep advirtió que interrumpir las clases presenciales puede transmitir la idea de que la educación se vuelve prescindible en momentos de crisis. También alertó que las restricciones generalizadas a la actividad presencial afectan el desempeño de las empresas, en un contexto en el que la economía aún busca consolidar su recuperación.
Ante este escenario, el gremio hizo un llamado al Ejecutivo a priorizar medidas rápidas y focalizadas para atender la emergencia sin comprometer el funcionamiento del país. “Las instituciones educativas y las empresas privadas que puedan seguir operando con normalidad deben tener la libertad de hacerlo”, indicó.
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Por su parte, ComexPerú expresó su “profunda preocupación e indignación” por las decisiones adoptadas por el Gobierno para enfrentar el desabastecimiento de gas natural, calificándolas como una respuesta desproporcionada.
“El Perú no puede darse el lujo de paralizar su actividad educativa, productiva y económica cada vez que se presenta una contingencia de esta naturaleza”, sostuvo el gremio en un comunicado.
Según la organización, trasladar las actividades a la virtualidad no resuelve el problema estructural del sistema energético y refleja una falta de previsión y planificación por parte de las autoridades. Además, consideró que las disposiciones terminan trasladando los costos de la crisis a estudiantes, familias, empresas y trabajadores.
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ComexPerú recordó que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la continuidad de los servicios, el comercio y la producción, pilares que —según indicó— sostienen la estabilidad económica del país.
En ese sentido, el gremio pidió al Gobierno reconsiderar las medidas adoptadas y enfocarse en garantizar la continuidad del suministro energético. “Nuestro país necesita respuestas que aseguren la continuidad del suministro energético y que reflejen una gestión responsable de su infraestructura crítica”, señaló.
Finalmente, ambas organizaciones coincidieron en que la gestión de la crisis debe basarse en planificación y prevención, a fin de evitar que incidentes de esta naturaleza deriven en interrupciones generalizadas de las actividades económicas y educativas.








