
El mercado de snacks saludables en Perú continúa en expansión, impulsado por una mayor conciencia de los consumidores sobre la salud, la preferencia por productos con bajo contenido de azúcar y grasas, y el creciente interés por ingredientes naturales y sin preservantes. En ese contexto, La Purita, con un portafolio de más de 150 productos, alcanza los más de 400 puntos de venta a nivel nacional, y ahora cruza fronteras para arribar a Estados Unidos.
Fundada en 2013 por la bióloga Adriana Antúnez de Mayolo, La Purita nació como una respuesta personal a la necesidad de ofrecerle a su hijo snacks saludables para la lonchera. Con una inversión inicial de aproximadamente US$ 5,000, la emprendedora inició el proyecto desde su casa, desarrollando recetas y validándolas con un grupo de madres.
En junio de 2014, la marca lanzó oficialmente sus primeras cuatro galletas —de chocolate, vainilla, almendras y vainilla rellena de maní— bajo el concepto de ser versiones saludables de los snacks tradicionales. Su primer punto de venta fue Punto Orgánico, al que luego se sumaron tiendas especializadas como Madre Natura, La Zanahoria, Flora y Fauna y Las Vacas Felices, marcando el inicio de una expansión como una de las marcas peruanas enfocadas en alimentación consciente.

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Diversificación y crecimiento sostenido
Con el paso de los años, La Purita amplió su portafolio e incorporó cereales, chocolates, granolas, roscas, mantequillas y bebidas vegetales. La pandemia fue, paradójicamente, un impulso para la empresa: “Ya teníamos canal online, así que crecimos. En pandemia desarrollé cerca de 12 productos nuevos, probándolos en casa con mis hijos”, cuenta Antúnez de Mayolo. De esa etapa surgieron productos como granolas, roscas y crisinos, que hoy son parte estable de la marca.
En términos de crecimiento, La Purita ha mantenido un ritmo anual de entre 30% y 40% en los últimos cuatro años. Al cierre de 2025, el avance fue en ese mismo ritmo. “Sabemos que el próximo año puede ser más difícil por el contexto electoral, pero queremos mantener ese ritmo”, afirma.
La Purita ingresa a EE.UU.
La Purita ha iniciado su internacionalización con su ingreso al mercado estadounidense durante el 2025, comenzando la comercialización de su portafolio a través de Amazon y otra plataforma digital. Esta estrategia le permite a la marca peruana explorar nuevas oportunidades en un mercado con alta demanda de productos saludables. “Estamos vendiendo por Amazon y por otra plataforma online también acá en Estados Unidos”, señala Adriana Antúnez de Mayolo, destacando que se trata de un primer paso y que, de cara al futuro, planea ingresar a más mercados.
Deja claro que es un ingreso reciente, todavía una fase de exploración y crecimiento: Antúnez se encuentra actualmente en EE. UU. liderando directamente la operación y analizando el comportamiento del consumidor antes de escalar la distribución. La fundadora primero quiere estudiar la respuesta de Estados Unidos y, en base a eso, luego tomar decisiones para ampliar su alcance y sumar estrategias.
La Purita y su expansión a nivel nacional
En 2025, La Purita refuerza su presencia en el mercado peruano con una red cada vez más amplia de puntos de venta que reflejan el crecimiento del consumo de alimentos saludables. Actualmente, sus productos se pueden encontrar en reconocidas tiendas especializadas como Flora & Fauna, La Zanahoria, La Esquina, Orgánica Mi Despensa Saludable, Organa, Nuna Orgánica, Verde Natural Market, Greta Natural, Madre Natura y Terra Olivo, entre otras.
La marca ha logrado posicionarse en diversos distritos de Lima, consolidando su presencia en zonas clave del consumo saludable como Barranco, Miraflores, San Isidro y Surco, pero también ampliando su alcance hacia distritos emergentes como Los Olivos y San Juan de Lurigancho. En total, los productos de La Purita están disponibles en más de 15 distritos de la capital.
En cuanto a la distribución geográfica, 80% al 90% de las ventas se concentra en Lima, aunque la marca también tiene presencia en Trujillo, Cusco y Arequipa, entre otras ciudades. En su camino de crecimiento, la marca busca ampliar sus puntos de venta en otras provincias y hacer alianzas con tiendas especializadas, a la par que refuerza su canal digital.

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La Purita y el gasto de sus clientes
El portafolio de La Purita se ha diversificado significativamente en los últimos años, incorporando una amplia gama de categorías saludables que incluyen avena y granola, cereales, chocolates, frutos secos, galletas, panes, rosquitas, crisinos, mantequillas y salsas, además de líneas sin lácteos. Con esta propuesta, la marca busca consolidarse como una opción integral de alimentación natural, ofreciendo al público productos veganos, libres de gluten, preservantes, saborizantes y edulcorantes artificiales.
Actualmente, los productos de La Purita se distribuyen a través de tres grandes canales de venta: el canal verde, que agrupa tiendas orgánicas y naturales; el canal moderno, que abarca supermercados; y la venta online, un espacio donde la marca ha registrado un crecimiento sostenido. Además, ha comenzado a incursionar en el canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías), ampliando su presencia hacia nuevos segmentos del mercado. “Empezamos en tiendas naturales, pero ahora también estamos presentes en supermercados y creciendo en e-commerce”, explica la fundadora de la empresa.
Los productos más demandados son la bebida concentrada de almendras, la mantequilla de maní y los chocolates, aunque el comportamiento de las ventas varía según el ticket promedio: los productos pequeños, como los chocolatitos, se venden más por unidad, mientras que las bebidas y mantequillas generan un mayor valor por compra. Los precios oscilan entre S/ 6 y S/ 50, dependiendo del formato y tipo de producto.

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¿Local propio de La Purita?
Fiel a su filosofía de innovación constante, Adriana Antúnez desarrolla cada nuevo producto inspirada en su propio estilo de vida. “En mi casa somos veganos, y muchos desarrollos nacen de ahí, de probar recetas que funcionen con mis hijos”, explica. Gracias a ese enfoque, la marca ha logrado mantener coherencia entre su propósito y su propuesta: ofrecer alternativas naturales, nutritivas y accesibles para todos los públicos.
Aunque muchos le han preguntado si abrirá una tienda o cafetería propia, la fundadora aclara que, por ahora, no está en sus planes. “Nuestro foco sigue siendo ofrecer productos y ampliar canales de distribución”, sostiene.
Con una base sólida en el mercado peruano y una creciente incursión internacional, La Purita espera un 2026 de consolidación e innovación
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