
La inteligencia artificial (IA) empieza a abrir nuevas oportunidades para los emprendedores mayores de 50 años. En el Perú, más de 2 millones de personas de este grupo etario desarrollan negocios o trabajan por cuenta propia, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional 2025 del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE). Para este segmento, la incorporación de herramientas tecnológicas puede convertirse en una alternativa para mejorar la productividad y fortalecer sus actividades comerciales.
Las aplicaciones de la IA van desde la elaboración de contenidos para promocionar productos y servicios hasta la organización de información, la exploración de nuevas ideas de negocio y la automatización de tareas administrativas. Estas soluciones pueden utilizarse en diferentes sectores y no necesariamente requieren conocimientos especializados en tecnología.
“La inteligencia artificial puede generar incertidumbre porque es una tecnología que cambia rápidamente y existe el temor de que reemplace determinadas capacidades. Sin embargo, para un emprendedor 50+ también representa una oportunidad para poner en valor todo lo que ha aprendido”, explica Elizabeth Gómez, jefa de Proyectos Estratégicos de la Universidad del Pacífico.
La ejecutiva sostiene que la experiencia acumulada, el conocimiento de un sector y las relaciones construidas con los clientes son fortalezas que pueden complementarse con las nuevas herramientas digitales. De esta manera, la tecnología no sustituye necesariamente las capacidades desarrolladas durante años, sino que puede contribuir a potenciarlas.
Colaboración entre generaciones
Otro aspecto que puede favorecer la incorporación de la IA en los emprendimientos es la colaboración intergeneracional. Mientras los jóvenes pueden aportar conocimientos sobre plataformas digitales, automatización y nuevas tecnologías, las personas mayores de 50 años cuentan con experiencia en sus respectivos sectores, conocimiento del mercado y redes de contacto.
Esta combinación puede facilitar el desarrollo de nuevos productos, servicios y modelos de negocio. Además, permite que el intercambio de conocimientos funcione en ambas direcciones, con oportunidades de aprendizaje tanto para los emprendedores de mayor edad como para las generaciones más jóvenes.
“Los jóvenes pueden acercar nuevas herramientas y formas de trabajar, pero también encontrar en las personas mayores de 50 años conocimientos del mercado y aprendizajes que no se adquieren rápidamente. La innovación puede surgir cuando diferentes generaciones comparten lo que saben”, agrega Gómez.

En ese contexto, la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) 2026-2030 contempla el desarrollo de capacidades, la innovación y el emprendimiento entre sus ejes de acción. Para Gómez, existen cinco alternativas mediante las cuales los emprendedores mayores de 50 años pueden incorporar estas herramientas a sus actividades:
- Transformar la experiencia en oportunidades de negocio: utilizar la IA para identificar habilidades y conocimientos que puedan convertirse en servicios de asesoría, capacitaciones u otras propuestas comerciales.
- Identificar necesidades de potenciales clientes: aprovechar estas herramientas para organizar información, reconocer demandas del mercado y explorar perfiles de consumidores.
- Reducir el tiempo dedicado a tareas operativas: emplear aplicaciones de IA para redactar comunicaciones, elaborar propuestas comerciales, organizar datos y agilizar las respuestas a clientes.
- Ampliar los canales para compartir conocimientos: convertir la experiencia profesional en contenidos digitales, cursos, tutoriales o servicios especializados.
- LEA TAMBIÉN: ¿Estamos utilizando la inteligencia artificial para innovar o simplemente para hacer más de lo mismo?
Así, el reto para los emprendedores mayores de 50 años no se limita a aprender a utilizar nuevas herramientas, sino a identificar cómo pueden incorporarlas para mejorar sus negocios, elevar su productividad y llegar a otros públicos. En esa línea, Gómez señala que Emprende UP desarrolla programas y espacios de formación dirigidos a fortalecer las capacidades de este segmento y acompañar el desarrollo de nuevas iniciativas empresariales.






