
La inteligencia artificial (IA) llegó para modernizar no solo el trabajo de estudiantes, trabajadores de diversos rubros y un largo etcétera, si no por las empresas que han logrado impulsar su productividad y mejorar sus alcances dentro de sus respectivos rubros.
Antes, la IA en los negocios se usaba sobre todo para tareas muy específicas y de fondo, como recomendar productos simples, apoyar al área de soporte o automatizar uno que otro proceso rutinario. Hoy, un emprendedor puede apoyarse en IA generativa y en agentes inteligentes para prácticamente todo: planear su negocio, crear su logo y su web en minutos, diseñar campañas, atender clientes de principio a fin y coordinar tareas de inventario, contabilidad o logística, muchas veces sin saber programar ni tener un equipo técnico.
La IA también ha cambiado la manera en que las empresas conocen el perfil de consumidores, ya que través de sistemas inteligentes, se pueden personalizar ofertas, anticipar comportamientos de compra y brindar una atención más rápida y precisa.
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La IA en las mypes
La IA está redefiniendo la forma en que trabajan las micro, pequeñas y medianas empresas, pero su impacto real depende del grado de digitalización y madurez de cada organización.
Juan Miguel Galeas, profesor de Toma de Decisiones con Inteligencia Artificial y Datos de la Universidad del Pacífico, señaló que los impactos en productividad pueden ser significativos, pero dependen mucho del grado de digitalización y de la cultura interna de cada negocio.
El especialista distinguió tres grandes bloques tecnológicos de uso de IA en las mypes: la generativa, la analítica y la orientada a automatización.
Actualmente, la IA generativa es la más accesible para las Mypes debido a que es la de adopción más sencilla y la que exige menos preparación previa a datos y sistemas. Esta tecnología permite trabajar directamente con archivos habituales en cualquier oficina, como documentos en Word, hojas de cálculo en Excel o PDFs, para generar textos, imágenes, resúmenes o piezas de comunicación sin necesidad de contar con un área de tecnología madura ni con bases de datos complejas.
Por ello, las primeras áreas donde se está notando un cambio son las vinculadas a contenidos, marketing y atención al público, donde las herramientas generativas facilitan, desde la elaboración de campañas, hasta la respuesta a consultas frecuentes de clientes a través de canales digitales.
La primera razón por que la IA generativa es popular entre usuarios (y mypes) es que se puede usar en lenguaje natural, conversando casi como con otra persona, sin necesidad de saber programar, lo que baja muchísimo la barrera de entrada a este tipo de tecnologías.
La segunda es su carácter multimodal, ay que puede trabajar con texto, audio, imágenes y archivos de oficina comunes (Excel, Word, etc.), que son los formatos que cualquier pequeña empresa maneja a diario. Esto permite pedirle a la IA que haga resúmenes, redacte cartas, proponga textos para brochures, genere ilustraciones o ajuste diseños, tareas que antes estaban reservadas a personal especializado en diseño gráfico o redacción.
Sin embargo, cuando se trata de decisiones logísticas u operativas, la IA generativa no basta, por lo que se requiere el uso de la IA analítica, que depende de bases de datos bien estructuradas, servidores o nube ordenados y una infraestructura tecnológica que muchas mypes aún no poseen.
“En la IA de automatización, tú le pides que ejecute tareas que antes eran reservadas para un humano, pero la decisión la toma la máquina y con ciertos niveles de control se va ejecutando en función a las decisiones que ha tomado la máquina”, señaló Galeas.
La IA analítica, en cambio, exige una “disciplina de datos” y que la empresa registre sistemáticamente su información en bases de datos bien organizadas, algo que no ocurre en muchas mypes, donde la información puede estar dispersa en tablas aisladas o depender del conocimiento informal de una persona.
Ante este escenario, en el corto y mediano plazo, se prevé una expansión muy rápida de la IA generativa en las mypes, más acelerada que la de la IA analítica o de automatización.
Aproximadamente se estima que el 70% de las empresas usan algún tipo de IA generativa debido a la facilidad de su uso, lo que llevará la adopción cercana al 100% en las mypes. En cambio, la IA analítica tendrá una adopción lenta, ya que exige que estas empresas cuenten con áreas de tecnologías de la información ordenadas, políticas claras de datos y recolección disciplinada de información, algo que hoy no es priorizado frente a las áreas comercial y operativa.
“(Por este motivo) no esperaría que se vean muchas mejoras en las mypes en cinco años en temas, por ejemplo, de hacer predicciones o pronósticos estadísticos avanzados sobre la base de los datos que tengan”, añadió el especialista.

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La llegada de los “agentes”
Sin embargo, en este escenario, se estima la proyección de un punto intermedio en la automatización, que podría crecer de forma importante gracias al desarrollo de “agentes” inteligentes que algunas empresas tecnológicas están por incorporar.
Los agentes, explicó Galeas, son sistemas que no solo siguen flujos de trabajo predefinidos, sino que persiguen objetivos y diseñan ellos mismos los flujos necesarios para alcanzarlos.
“Al agente tú le puedes pedir reorganizar un disco duro para identificar archivos y enviarlos. Además, identifica a qué personas tendría que enviárselas y si a aquellas les está siendo útil o no los archivos que les he enviado. Ya no estás hablando solamente de hacer un flujo de trabajo, estás hablando de que organice un objetivo, una meta”, ejemplificó el especialista.
La llegada de estos agentes “explotará” mediáticamente y tendrá una adopción muy rápida en mypes.
“Esto serpa como como si fuera una película de ciencia ficción, en la que conversas con una persona en la computadora como Jarvis de los Avengers, le cuentas algo y va a tratar de resolvértelo y te va a explicar por qué no lo pudo resolver”, añadió.
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La adopción
David Tafur, CEO de la empresa peruana YaVendió, explicó que en pocos años se pasó de usar IA solo para tareas básicas de soporte a poder atender al cliente “de punta a punta”, desde el saludo inicial hasta el pago final.
Dentro de las funciones que destaca actualmente la IA s recomendar productos, ayudar a seleccionarlos y acompañar todo el proceso de compra como un asistente personal de compras completamente autónomo. Esta tecnología es capaz de entender muy bien al consumidor y sugerirle exactamente lo que necesita, y para Tafur eso es apenas “la parte más básica” de la transformación.
El cambio más profundo ocurre detrás de escena, en la operación de los negocios. YaVendió trabaja con miles de pequeños negocios que normalmente tienen poca o nula capacidad para acceder o usar tecnología compleja. Para ellos han creado un agente llamado “Llavo” con el que el dueño puede hablar de forma conversacional para resolver desde consultas, hacer cambios en sus vendedores, configurar la plataforma, gestionar pedidos, logística, inventarios y contabilidad.
“(Esta automatización) hace que de pronto una mype que tiene 23 personas puedan facturar cientos de miles de dólares”, añadió el ejecutivo.
Ante este escenario, el CEO planteó una visión a futuro: que una sola persona pueda manejar un negocio que venda un millón de dólares al año. Aseguró que ya ve casos cercanos a eso, aunque todavía no de una única persona. La clave está en que el emprendedor pueda automatizar no solo las ventas, sino toda la operación mediante IA y robótica.
Esto incluye la gestión de pedidos, inventarios, contabilidad, pagos, finanzas, anuncios publicitarios, demanda e incluso importación de productos, todo a través de “agentes” especializados. Todo indica que la industria se dirige a un modelo “agentizado”, donde múltiples agentes de IA se encargan de diferentes partes del negocio. No ve este escenario como algo lejano: considera que puede concretarse en uno o dos años.
Sin embargo, la automatización con IA sí implica riesgos para la empleabilidad. La masificación de esta tecnología representa para las personas tienen tres tipos de ingresos: trabajo (labor), capital (inversiones, negocios) y transferencias del Estado. Por ello, el porcentaje de personas que vive exclusivamente de un empleo asalariado será cada vez menor, porque la IA es muy capaz y negar esto sería engañoso.
Sin embargo, Tafur indicó que esto también representa una oportunidad, donde emprender será cada vez más fácil gracias a los agentes de IA, que permiten operar negocios con menos fricción y complejidad.
“Lo veo como una oportunidad muy grande, sobre todo en países como Perú, que somos tan emprendedores”, puntualizó.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.








