
Desde este 1 de noviembre entrará en vigencia el protocolo de optimización del Tratado de Libre Comercio (TLC) del Gobierno peruano con el Gobierno de la República Popular China, según estableció el Decreto Supremo 012-2026-MINCETUR, publicado en edición extraordinaria el último martes 27 de octubre.
“Se pone en ejecución a partir del 1 de noviembre de 2026, el Protocolo de Optimización del Tratado de Libre Comercio entre el Gobierno de la República del Perú y el Gobierno de la República Popular China, cuyo texto íntegro se encuentra publicado en la página web de Acuerdos Comerciales del Perú del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur)”, detalla la normativa.
En dicha plataforma se destaca que el TLC Perú-China permite “estrechar las relaciones comerciales con un país cuyo mercado es el más grande del mundo (1,397 millones de personas) y cuyo crecimiento ha sido el más elevado a nivel mundial en las dos últimas décadas, con tasas de 9% anual, aproximadamente”.
- LEA TAMBIÉN: Perú cierra pesca de anchoveta: Chile y los otros países que cubrirían demanda de harina
También representa, cita la página, acceso preferencial para productos peruanos, integración de cadenas productivas, inversión y cooperación aduanera.
En diálogo con Gestión, el titular del Mincetur, Rogers Valencia, indicó que esta optimización garantiza “tener un TLC más moderno” ante un mercado internacional que ha venido creciendo de manera importante y con dinámicas cambiantes.
Al análisis del Mincetur, hay claros beneficiados dentro de este ajuste. “Este TLC facilita las operaciones de comercio exterior y genera mayores oportunidades para nuestras empresas, particularmente para las microempresas, pequeñas y medianas empresas (MiPymes)”, subrayó.
Mercedes Araoz, extitular de Mincetur y en cuya gestión se firmó el acuerdo base, consideró oportuno este ajuste ante un “bajo aprovechamiento” del contexto del comercio internacional.
Relación dinámica
El acuerdo comercial de Perú con China fue suscrito el 28 de abril de 2009 en la ciudad de Beijing (República Popular China), ratificado mediante Decreto Supremo 092-2009-RE, del 6 de diciembre de 2009.
Posteriormente, fue puesto en ejecución mediante Decreto Supremo 005-2010-MINCETUR, del 25 de febrero de 2010. Entró formalmente en vigencia el 1 de marzo de 2010.
Desde entonces, el dinamismo comercial de ambos países ha tenido una tendencia de crecimiento sostenida. Ha corrido “bastante agua” por el Pacífico y esta optimización comercial llegaría para dinamizar un rubro con cifras alentadoras.

Por ejemplo, durante todo el 2025, las exportaciones peruanas a China ascendieron a US$ 33,496 millones, un incremento de casi 34% respecto a lo registrado en 2024 y de 146% respecto al 2019.
Estructuralmente, el sector que representa la mayor parte los despachos es el minero, con más del 90%. Otros que le siguen, pero con bastante rezago, son el pesquero, agropecuario y; mucho más atrás, petróleo y gas natural, y textil.
En detalle, el principal producto exportado al gigante asiático es el cobre, seguido del oro, plomo y concentrados de plata. Todos tuvieron crecimientos sustanciales en 2025 respecto al 2024 de entre 18% y 135%, según información de la Sunat recogida por una dirección del Mincetur.
En este año, con el análisis de enero a agosto, la data más reciente, se observan envíos peruanos por más de US$ 28,261 millones, una variación positiva de casi 40% respecto al mismo período del 2025.
Según esta plataforma, el análisis correspondiente a lo que va del año presenta que hay 668 empresas exportadoras. En 2025, llegó a registrarse hasta 758. En 2019 se superó por poco las 600.
Al respecto, información procesada por ADEX Data Trade mostró que las principales empresas exportadoras son Compañía Minera Antamina, Minera Las Bambas, Trafigura Perú, Minera Chinalco, Anglo American Quellaveco, Sociedad Minera Cerro Verde, Glencore Peru, Shougang Hierro Peru, por mencionar algunas.

Ajustes y ganadores
Valencia explicó que este protocolo de optimización tiene dos componentes clave. El primero es que amplía los alcances de siete capítulos del TLC ya existente, atendiendo la demanda de mejoras del mercado global transcurridos más de 15 años desde el acuerdo base.
Adicionalmente, se incorporan cinco nuevos capítulos. “En total, vamos a tener 12 capítulos. De los cincos nuevos, por ejemplo, está uno de cooperación aduanera, disposiciones sobre economía digital y establecimiento de un marco que fortalezca las inversiones entre ambos países”, anotó.
El ministro de Comercio Exterior valoró el aspecto referido a la cooperación aduanera. Entre sus principales beneficios estaría facilitar el despacho de productos para las MiPymes, a partir de reconocimientos de certificados y similares.
“Hay mayor facilidad por la cooperación aduanera, por ejemplo, cuando se reconocen los certificados de origen directamente, cuando los sistemas están interconectados. Esto genera que los costos de exportar disminuyan. Todo esto facilita la exportación de empresas más pequeñas”, indicó.
Araoz se sumó al indicar que se debe trabajar bajo las nuevas formas regulatorias, facilitando los aspectos relacionados a temas sanitarios, fitosanitarios, servicios, entre otros.

“El trato implica una mayor apertura comercial y más facilidad para las microempresas y pequeñas empresas”, analizó.
Valencia agregó que otro factor clave es que se está facilitando el marco de inversión entre ambos países al incorporar disposiciones alrededor de la economía digital.
Más en detalle, el ministro dio a entender que los certificados obtenidos por las MiPymes de parte de las autoridades locales podrían homologarse para sus respectivos procesos de exportación. “Se trata de una facilitación aduanera”, dijo.
A su decir, los sectores que, principalmente, aprovecharían esta nueva fase del TLC con la potencia asiática serían el agro, pesca, entre otros.
“También productos de tecnología informática, maderas, papeles. Son áreas que son importantes y que pueden tener mucho crecimiento”, indicó.
Araoz refirió que el reto para el Perú será ampliar la gama de productos agrícolas, así como ya se hizo con el arándano, la quinua y otros.
“El sector agropecuario tiene muchas ventajas, por lo que tenemos condiciones climáticas particulares. Hay sectores que tienen una clara oportunidad de diversificar”, señaló.
El cobre, hoy ya el principal producto estrella de la exportación peruana, también podría recibir un impulso, consideró Valencia. “Sin ninguna duda, las manufacturas de cobre, especialmente el alambrón y la tubería, son áreas que tienen una gran oportunidad para el acceso al mercado chino”, comentó.

En tanto, por el lado de las importaciones, el ministro indicó que la industria automotriz china, que ha venido creciendo fuertemente, tendría una mayor penetración en el país.
“En el acero, la tecnología informática y en una serie de otros productos de consumo final también veríamos mayor dinamismo”, indicó. “En general, tendremos una mejora en el tratamiento de las inversiones”, complementó.
APEC y relación con Brasil
Con vista al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se realizará en noviembre en China, el ministro Rogers Valencia indicó que el deseo es mostrar al Perú “como una plataforma de acceso a los otros países latinoamericanos”. “Un Perú convertido en una plataforma de servicios para acceder a otros mercados latinoamericanos”, indicó.
Respecto al Acuerdo de Profundización Económico Comercial entre Perú y Brasil, que fue suscrito en 2016, pero aún no entra en vigencia, indicó: “Estamos en pleno trabajo de la actualización de la posición nacional con miras a tener un entendimiento con Brasil para viabilizar la puesta en vigencia del Acuerdo”.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.






