
En menos de dos semanas, el Perú tendrá que elegir al nuevo Gobierno que tome acción sobre pendientes clave para el país. Uno de estos temas urgentes es, sin duda, llevar agua y saneamiento a la población. Pero, para entender la real dimensión del esfuerzo que deberá hacer el próximo mandatario, vale la pena revisar algunas cifras.
Según la última data, del 2025, el 90.4% de la población consumió agua proveniente de red pública (dentro de la vivienda, fuera de la vivienda, pero dentro del edificio y pilón o pileta de uso público). En detalle, en el área urbana este porcentaje alcanzó el 92.6% y en el área rural el 80.5%, según información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Aunque a primera vista parece un avance, hay una desconexión entre el agua y el desagüe. Justamente, en el caso del acceso al alcantarillado, la situación es distinta: el año pasado, el 76.6% de la población del país eliminó las excretas mediante red pública de alcantarillado. A nivel de área de residencia, este porcentaje alcanzó el 87.5% en el área urbana, pero solo el 29.4% en el área rural.
A esto se suma que acceder no significa servicio las 24 horas del día. La continuidad del servicio de agua de las empresas prestadoras de servicio de saneamiento (EPS) fue de 18.5 horas diarias en el 2024 (promedio ponderado), según recordó la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN).
Sin embargo, 12 de las 50 EPS alcanzaron niveles inferiores a las 12 horas diarias. Es más, cuatro de ellas alcanzaron menos de 5 horas/día: Emapavigs (Nasca, Ica), Emapa Pasco, EPSSMU (Bagua Grande, Amazonas) y EPS Aguas del Altiplano (Puno).

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Infraestructura para llevar agua y alcantarillado
El Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad estimó que la brecha de acceso a infraestructura de calidad para agua y saneamiento asciende a casi S/ 120 millones.
Desde el lado de la infraestructura, la función saneamiento, es decir, todo lo que invierten los tres niveles de gobierno (ministerios, regiones y distritos) en agua y desagüe, contó con S/ 31,894.1 millones para proyectos en los últimos 5 años (2021-2025).
De esto, lograron ejecutar S/ 22,054.4 millones, según data de Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que revisó Gestión. Es decir, en el último quinquenio, el país devengó el 69.1% de los recursos disponibles para agua y desagüe, dejando sin uso S/ 9,839.7 millones.
Este año, en los primeros tres meses del 2026, ya se ha usado S/ 1,055.7 millones para de un total de S/ 5,771.4 millones asignados, hasta ahora, para obras en este ámbito. Es decir, ya se invirtió el 18.3% al 31 de marzo.

La necesidad de dotar de agua a las familias no es una “misión” solo nacional, sino una necesidad en el mundo. Cabe recordar que cada 22 de marzo, por ejemplo, tiene lugar el Día Mundial del Agua.
Se puede decir que su creación responde a tres necesidades críticas: concientización sobre la crisis del agua, gestión sostenible y acción política. Además, actualmente esta fecha es el motor para impulsar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, que busca garantizar la disponibilidad, gestión sostenible y saneamiento del agua para todos al 2030.








