
De cara a 2026, el ciclo electoral comienza a marcar el pulso del mercado bursátil peruano.
Los episodios de volatilidad e incertidumbre propios de un año político están reconfigurando las preferencias de los inversionistas, que ahora priorizan sectores capaces de ofrecer estabilidad en medio del ruido.
En este escenario, el consumo defensivo y las industrias con ingresos recurrentes emergen como refugios relativos, gracias a su capacidad de sostener resultados incluso en contextos complejos.
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De acuerdo con el Peru Equity Investment Outlook 2026 de Renta4 SAB, el mercado ingresa a una etapa más exigente, donde la estabilidad operativa, la generación de caja y la disciplina financiera pesan más que las narrativas agresivas de crecimiento.
La búsqueda de rentabilidad ya no se apoya únicamente en expectativas de expansión, sino en fundamentos sólidos y visibles, refiere César Huiman, analista senior de Research de la firma.
“En un año político, el mercado tiende a privilegiar visibilidad y consistencia. Las empresas con flujo de caja estable, poder de precio y una política clara de dividendos, como las del sector consumo, ofrecen un perfil de retorno más predecible en un entorno de mayor incertidumbre”, sostiene.
En este contexto, manifiesta que el poder de fijación de precios cobra especial relevancia. Aunque la inflación se mantiene bajo control, no ha desaparecido por completo, por lo que las compañías capaces de proteger sus márgenes sin sacrificar volumen muestran una ventaja competitiva clara, advierte.
Esto fortalece el atractivo de sectores defensivos frente a segmentos más expuestos a shocks macroeconómicos o decisiones políticas, agregó.
Asimismo, los dividendos recuperan protagonismo en la ecuación de retorno, mencionó. En un mercado menos impulsado por revalorizaciones abruptas, el flujo directo al accionista actúa como amortiguador de volatilidad y fuente relevante de rentabilidad total, especialmente para inversionistas institucionales y de largo plazo, señaló.
En conjunto, el 2026 se perfila como un año de cautela selectiva. Más que evitar el riesgo, el mercado apuesta por calidad, estabilidad y retornos previsibles, otorgando mayor protagonismo a empresas resilientes en un entorno marcado por la agenda electoral, expresó el analista.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.








