
Los envíos de remesas de peruanos que trabajan en el exterior ascendieron a US$ 5,368 millones en el 2025, cifra superior en 8.8%, o en US$ 434 millones, a la del año previo, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
En el 2023 la tasa de crecimiento de estos recursos fue de 19.9%, y en el 2024, 11%. Así, entre el 2023 y 2025, hubo un incremento anual promedio de 13.2%, que casi triplica al 4.7% observado entre 2015 y 2019, antes de la pandemia y de las crisis políticas de esta década.
En el último año un factor determinante en el aumento de los envíos desde el exterior fue la incertidumbre política ocasionada por el nuevo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, de donde proviene un gran porcentaje de los fondos recibidos en Perú, dijo a Gestión José Arango, jefe de negocios de Jet Perú.
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El temor a cambios en políticas migratorias y económicas llevó a muchos peruanos a enviar mayores montos a sus familias como medida preventiva, indicó.
Tal escenario se combina con una tendencia cada vez más acentuada de migración de jóvenes peruanos al extranjero por falta de oportunidades laborales o educativas tras la pandemia, comentó.
Migración
Juan José Marthans, director del área académica de economía del PAD de la Universidad de Piura, sostuvo que el proceso migratorio peruano se intensificó desde el 2021, en un contexto de mayor incertidumbre política local y de cuestionamientos al modelo económico.
“La participación en el Gobierno (de Pedro Castillo) de propuestas consideradas extremistas afectó la dinámica de crecimiento del PBI y frenó decisiones de inversión privada en los años siguientes. Esto provocó un aumento significativo en la salida de jóvenes y profesionales al extranjero”, expresó el economista.
En efecto, según datos de INEI, en el quinquenio del 2020 al 2024, el promedio anual de emigrantes peruanos fue de 168,360, cifra mayor en 44% a la constatada entre el 2015 y 2019 (117,020).
Una economía en recesión en el 2023 y el dilatado proceso para lograr la reactivación en el 2024 (PBI creció 3.3%), llevaron a que muchos peruanos en el exterior envíen recursos a sus familias en el país. Este dinero funciona como un “colchón” para miles de hogares peruanos, pues les ayuda a sostener niveles básicos de consumo y amortiguar una desaceleración más profunda de la economía, afirmó Marthans.
Según Arango, la mayoría de los receptores de estas remesas en el país sigue siendo de los estratos C y D, y los envíos provienen de familiares que migraron al exterior en busca de trabajo. “Suelen mandar fondos para gastos del hogar o educativos, por ejemplo, estos meses que inician clases se registran más envíos a Perú por este grupo”, indicó.
Billeteras
El ejecutivo de Jet Perú precisó que el público de este mercado ahora también utiliza aplicaciones móviles y billeteras digitales para enviar dinero con mayor frecuencia, anotó.
“La informalidad aún sostiene el uso del efectivo en el país, pero crece la adopción de cuentas bancarias y billeteras digitales para recibir fondos del exterior. La competencia entre bancos y fintech se intensifica en el mercado local”, destacó.
Marthans resaltó el aporte de la masificación de las transferencias digitales internacionales. “Estas operaciones son cada vez más rápidas y baratas, impulsadas por plataformas electrónicas especializadas, lo que incentiva el envío frecuente de dinero de distintos destinos, desde Chile hasta incluso España”, manifestó.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.









