
La creciente adopción de herramientas digitales no solo ha cambiado los hábitos de pago de los usuarios, sino que también redefine la forma en que las entidades prestan y captan nuevos clientes.
Así, los créditos otorgados a personas mediante canales digitales ya representan más del 50% del total de los desembolsos efectuados por el sistema financiero, según datos de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).
El crecimiento del crédito a individuos es impulsado principalmente por la expansión de los préstamos otorgados a través de billeteras digitales, que aumentaron de forma sostenida entre el 2023 y 2025, agregó.
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“Observamos una creciente aceptación de los canales digitales, porque responden a una necesidad concreta de nuestros clientes: acceder a soluciones financieras de manera más rápida, simple y oportuna”, manifestó un gerente del sector.
Esto es especialmente relevante para emprendedores y pequeños negocios, para quienes el tiempo es un recurso muy valioso, comentó.
En una exposición sobre las perspectivas del sistema financiero, el jefe de la SBS, Sergio Espinosa, señaló que estos canales permiten llegar a más usuarios y simplificar los procesos de evaluación crediticia.
La digitalización reduce costos operativos y facilita el análisis del comportamiento financiero de los clientes, especialmente a partir de la información generada por sus transacciones virtuales, dijo.
Dicha combinación de mayor información financiera que generan las personas con sus operaciones digitales y los menores costos de estas transacciones han elevado las ofertas de préstamos que reciben de las entidades prestamistas.
Microcréditos
Uno de los principales beneficios para los usuarios es la rapidez en el acceso a las ofertas financieras, resaltó Daniel Chicoma, consultor en marketing digital y comercio electrónico.
Si bien la aprobación de un crédito requiere evaluación, las entidades financieras cuentan hoy con herramientas de análisis e información comercial que les permiten identificar perfiles de clientes y ofrecer préstamos preaprobados a través de canales digitales, detalló.
“Los microcréditos otorgados mediante billeteras digitales se han convertido en una nueva alternativa de financiamiento. Estas soluciones utilizan el historial de movimientos y transacciones de los usuarios para construir perfiles crediticios y determinar líneas de crédito acorde con su actividad financiera”, añadió.
La SBS considera que esta tendencia se profundizará con el ingreso de nuevos actores digitales al mercado y el desarrollo de iniciativas como las finanzas abiertas, que buscan ampliar la competencia y mejorar el acceso a productos financieros.

Nuevos deudores
Esta dinámica también contribuye al incremento del número de personas que ingresan por primera vez al sistema financiero.
Así, la incorporación de nuevos deudores mantiene una estrecha relación con el desempeño de la actividad económica y suele anticipar la evolución del crédito, de acuerdo con datos de la SBS.
La digitalización no solo agiliza el desembolso o la solicitud de un crédito, sino que también permite ampliar el acceso a servicios financieros en zonas donde la atención presencial puede ser más limitada, lo que fortalece la inclusión financiera, según ejecutivos de la banca.
Luego de una desaceleración por la pandemia, la bancarización –de las personas– volvió a terreno positivo en el 2024, cuando registró un crecimiento anual de 15.6%, para acelerarse significativamente durante el 2025 y alcanzar una tasa de 25.1% a diciembre. Este incremento supera ampliamente los niveles observados antes de la crisis sanitaria, cuando la incorporación de nuevos usuarios financieros no sobrepasaba el 15% anual, indicó la SBS.
Préstamos de consumo dan acceso
El crédito de consumo se consolidó como la principal puerta de entrada al sistema financiero. Cerca del 75% de las personas que ingresaron al sistema durante el 2025 lo hicieron a través de este tipo de financiamiento, porcentaje que supera al de 65% observado antes del 2019.
Sin embargo, el perfil de estos nuevos usuarios también ha cambiado. El saldo promedio de deuda de los nuevos bancarizados registra una caída sostenida, especialmente desde el 2024, ante el ingreso de clientes que acceden inicialmente a créditos de menor monto. En el segmento de consumo, el saldo promedio de los nuevos deudores se redujo en aproximadamente un tercio entre el 2017 y 2025.

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.







