
Las lluvias y los fuertes vientos registrados esta semana en las zonas altoandinas y en la costa, debido a la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) Aníbal, cesarán de acuerdo al Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía, (Senamhi), quedando a la espera de la aparición del próximo fenómeno de este tipo, en un plazo aun no determinado.
La responsable de la Subdirección de Vigilancia Meteorológica del Senamhi, Rosario Julca, brindó la fecha en que la DANA se marchará.
La especialista dio cuenta a la Agencia Andina que en Arequipa, Moquegua y Tacna se produjeron, debido a esta DANA, fuertes lluvias y lloviznas persistentes, junto a ráfagas de viento que se intensificaron ayer 17 de agosto, percibiéndose las mismas con bastante fuerza en el extremo sur del país.
Luego de ello, cabe esperar en un plazo aun no determinado la aparición de la DANA Bertha, que será la segunda correspondiente al periodo 2026 – 2029, de acuerdo a las previsiones del Senamhi.
“Hasta el día de mañana (Miércoles 19) están vigentes nuestros avisos meteorológicos, tanto de precipitaciones, vientos y nevadas en la sierra y también lluvias para la parte costera”, dijo Julca.
Es decir que los efectos de Aníbal se percibirán solo hasta el 19 de agosto o comienzos del día siguiente, retornando, posteriormente, las características climáticas propias de esta época del año en la zona altoandina y en el litoral, explicó.

Condiciones normales
En ese sentido, se espera en el Senamhi que, a partir del 20 de agosto “las condiciones mejoren tanto para las partes de las zonas altoandinas como la parte de la costa”, indicó la representante del Senamhi.
Tendremos condiciones más secas y no vamos a tener tanto incremento de humedad”, refirió.
A ello se sumarán cielos despejados con brillo solar en las zonas altoandinas durante la mañana, pero también el descenso de la temperatura en las partes más altas de esos lugares -ubicadas a partir de 3,500 metros sobre el nivel del mar-, en horas de la noche.
La especialista explicó que las DANAS son un sistema meteorológico que consiste en una masa de aire frío que se encuentra en niveles altos de la atmósfera, y que, al descender, hace que el aire frío ingrese a la superficie. Sus efectos suelen prolongarse por un corto periodo de tiempo, refirió.
Actualmente, el efecto que una DANA puede tener se suma a las consecuencias propias del fenómeno de El Niño Costero, indicó.
Así, el aire frío que trajo Aníbal ha entrado en contacto con la temperatura del mar, que se encuentra en niveles cálidos, condensando la humedad y generando lloviznas persistentes, que, en el caso de la costa, se han prolongado más de 7 horas.
“En años anteriores el mayor impacto se ha dado en las zonas altoandinas del país, principalmente en la sierra centro y en la sierra sur”, refirió Julca, quien recalcó que en esta oportunidad también se han registrado efectos en las zonas altoandinas de Arequipa, Cusco, Moquegua, Puno y Tacna, además de las ya mencionadas ráfagas de viento y nevadas en horas de la madrugada.







