
El presidente José María Balcázar, antes de su asunción al poder, se reunió con el exmandatario Pedro Castillo en el penal de Barbadillo.
El encuentro duró cerca de dos horas dentro del establecimiento penitenciario y el cual presentó una particularidad administrativas, según reveló una investigación del diario El Comercio.
Esta corresponde al ingreso de Balcázar, el cual quedó registrado en los archivos del penal, confirmando el vínculo directo entre el actual presidente y Castillo.
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El ingreso de Balcázar se realizó en un día no autorizado por el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), 15 días antes de haber sido elegido presidente de la República por el Congreso, contraviniendo los estrictos cronogramas de visitas establecidos por las normas penitenciarias.
Sin embargo, pese a esa restricción, Balcázar sostuvo una reunión de alrededor de 120 minutos. Asimismo, esta se habría llevado a cabo sin los permisos exigidos a los visitantes ordinarios.
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El mandatario presuntamente usó una prerrogativa constitucional para facilitar su entrada al penal, argumentando que su presencia respondía a labores de fiscalización en instalaciones del Estado.
Cabe recordar que esta figura legal permite a los parlamentarios ingresar a instituciones públicas, incluidos los penales, para verificar su funcionamiento.









