
La Contraloría General de la República (CGR) desplegó un equipo de auditores para intervenir de manera sorpresiva las instalaciones de tres hospitales emblemáticos de la región Callao, como son el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión, en el distrito de Bellavista; el Hospital San José, en el distrito de Carmen de la Legua; y el Hospital de Ventanilla en el distrito del mismo nombre, con la finalidad de verificar el cumplimiento de los turnos de los profesionales médicos, la operatividad de los equipos biomédicos, entre otros,
En el Hospital de Ventanilla se pudo verificar un problema de equipamiento médico inoperativo y un déficit de profesionales especializados. También se verificó un deterioro en la infraestructura hospitalaria física.
Además, se pudo comprobar que la planta de generación de oxigeno medicinal se encontraba inoperativa y en condiciones inadecuadas. En materia de asistencia y permanencia del personal médico, se pudo verificar la ausencia de algunos profesionales que debían cumplir turnos de atención al público. Adicionalmente, se vio que los extintores contra incendios se encontraban vencidos desde el mes de junio del presente año.
El operativo contó con la participación del contralor general César Aguilar, quien acompañó a los auditores acreditados
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Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión
Durante la intervención de control realizada en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión, se identificaron diversas deficiencias en el estado situacional de la sala de emergencias, emergencias gineco-obstétrica, farmacia, centro quirúrgico y centro de esterilización, entre otras áreas del nosocomio.
En la sala de emergencias, por ejemplo, se identificó un equipo desfibrilador inoperativo, por lo que, ante situaciones de crisis los médicos deben trasladar otro equipo ubicado a 40 metros de distancia hacia el área de pacientes críticos, lo que pone en riesgo la atención oportuna para salvar vidas. También se encontró ocho equipos de ventilación de alto flujo y dos aspiradores de secreciones adquiridos durante la época del COVID-19 que están inoperativos.
En la sala de trauma shock existen equipos que no operan de forma correcta por falta de mantenimiento e insumos debido a la falta de recursos. También se observó en el centro quirúrgico que, de sus ocho salas de operaciones, solo funcionan cuatro.
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Del mismo modo, en el almacén de farmacia, se identificó deficiencias en el cierre hermético de algunas ventanas colindantes con el exterior que podría permitir el ingreso de insectos o roedores en un ambiente donde se resguardan medicinas e insumos médicos estériles. También se halló un frasco de antibiótico en un almacén de documentos por lo que se indagará sobre el control de la salida de medicamentos.
Durante la inspección en el ambiente de emergencias gineco obstétricas, se identificó un ecógrafo para monitoreo fetal que registra imágenes con deficiencias debido a la falta de mantenimiento del equipo, lo que podría dar diagnósticos imprecisos debido a sensores y cables dañados.

Se observó también que el centro de esterilización, en lugar de operar con equipos automatizados para un tratamiento más seguro, se realiza de manera manual. La Contraloría evidenció que el área cuenta con dos hornos autoclaves, de los cuales solo funciona uno, además de otras carencias en infraestructura y equipamiento biomédico, situaciones que esperan superar mediante la ejecución de un proyecto de tipo IOARR para el mejoramiento de infraestructura y equipamiento.
En el caso de San José sus dos principales problemas son: falta de personal profesional médico para atender a pacientes y los equipos insuficientes en el área de Emergencia, lo cual origina que otras áreas presten sus equipos a Emergencia







