
El 2025 cerró con un presupuesto destinado a la inversión pública de S/. 70 mil millones aproximadamente, del cual solo se ejecutó financieramente (es decir, se devengó) el 85.1%, equivalentes a cerca de S/. 60 mil millones.
El 2026 inicia con un monto menor, ascendente a un poco más de S/. 49 mil millones, según el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) al 15 de enero de 2026, en gran medida por el incremento del gasto corriente.
Son múltiples los retos en materia de inversión pública para el año 2026, sin ánimos de pretender hacer una lista cerrada, consideramos que los 3 principales son:
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- El contexto electoral: El cambio de gestión en los tres niveles de gobierno, suele generar desaceleración en la ejecución de los proyectos por múltiples factores incluyendo, entre otros: la reorganización institucional, rotación de personal, cambio de prioridades. En el 2026, el contexto electoral va acompañado de modificaciones que continúan dándose en las normas y disposiciones aplicables a las contrataciones públicas, obras por impuestos y asociaciones público-privadas. Los funcionarios de las entidades públicas, de las empresas contratistas y de las multilaterales que financian grandes proyectos, requerirán un tiempo de aprendizaje para adaptarse y adaptar los proyectos a estos cambios.

2.Mejora de la calidad: En este contexto, no resulta extraño escuchar a los vecinos quejarse de nuevas obras en pistas y parques (inclusive en algunas con funcionamiento adecuado), que de pronto están cerradas por rehabilitaciones. Si bien en muchos casos este tipo de obras pueden ser necesarias, también es cierto que en los últimos meses de gestión, difícilmente las entidades públicas priorizan obras que no van a inaugurar, por lo que suelen realizar este tipo de intervenciones más pequeñas. Los monumentos pomposos también son parte del contexto. El reto incluirá entonces a la calidad de la inversión pública, tanto en términos de la pertinencia de las obras que se hacen, como de las características técnicas de las mismas.
3.Continuidad de inversiones estratégicas: El Perú cuenta con proyectos que deben continuarse, tanto por su impacto esperado como por los potenciales compromisos asumidos por el Estado con contratos en ejecución. Por ejemplo, será importante como país comprometernos a dar continuidad a los proyectos estratégicos comprendidos en el Plan Nacional de Infraestructura, cuya nueva actualización ha sido anunciada por el Poder Ejecutivo. En ese sentido, es vital que este nuevo Plan, cuente con el consenso de las entidades públicas de los tres niveles de gobierno, y que sea debidamente socializado con el sector privado, representantes de la sociedad civil así como con la Academia. Adicionalmente, los proyectos portuarios en la Amazonía anunciados por la Autoridad Portuaria Nacional y por Proinversión, constituyen oportunidades para fomentar el transporte multimodal en distintas regiones del país que se deben valorar.

Consultora experta en Gestión Pública, Inversión Pública, Infraestructura. Docente Postgrado Universidad del Pacífico.







