
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, denunció en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) que Gaza es “el mayor cementerio infantil del mundo” e invitó a la comunidad internacional a «aumentar la presión sobre Israel”.
“Gaza es hoy no solo el mayor cementerio infantil del mundo, también es la zona con más niños que han sufrido amputaciones. Gaza es el campo de concentración más inhumano, más vergonzoso de nuestra época”, dijo el mandatario ante la Asamblea.
El presidente pidió a los países que aún no hayan reconocido el Estado de Palestina a revisar su postura y denunció como una “injusticia” que Estados Unidos haya vetado por segundo año consecutivo el viaje del presidente palestino, Mahmud Abás, a Nueva York, donde se realiza el evento diplomático.
Erdogan también denunció la “mentalidad genocida” de Israel y sostuvo que cerca de 74,000 palestinos han muerto en Gaza por el “terrorismo de Estado” que atribuyó a ese país. Ante ello, la delegación israelí abandonó la sala.
El mandatario turco insistió en la necesidad de reformas para reducir la influencia de los cinco miembros del Consejo de Seguridad Nacional y subrayó la importancia de Naciones Unidas como “esperanza” para los civiles en numerosos conflictos del mundo.
También precisó la importancia de garantizar la navegación comercial en el mar Negro, calificando de “inaceptables” los ataques, “sean de la parte que sean”, contra buques mercantes, y de proteger también el libre paso por el estrecho de Ormuz.
Erdogan recordó que Turquía “es una parte inseparable de Europa” y aseguró que “es imposible para Europa ser más fuerte o más segura si excluye Turquía de su arquitectura de seguridad”.
Finalmente, terminó su discurso denunciando como “ataque” las recientes leyes de algunos países, como Austria, contra el uso del velo islamista en los colegios e insistió en la necesidad de “proteger la familia, formada por hombre y mujer”.
Elaborado con información de EFE.








