
El mercado petrolero registró su mayor repunte en cuatro años en un contexto de fuerte tensión geopolítica en Medio Oriente, luego de que se paralizara el tráfico de petroleros por el Estrecho de Ormuz y tras la detención de operaciones de la refinería Aramco en Arabia Saudita.
Los futuros del crudo Brent avanzaron alrededor de 8% y superaron los US$ 80 por barril, marcando su mayor incremento desde inicios de 2022. En paralelo, los contratos de diésel, considerado motor de la economía global, llegaron a escalar más de un quinto.
La estatal saudí Saudi Aramco suspendió operaciones en la refinería de Ras Tanura tras un ataque con drones en la zona, lo que contribuyó a la abrupta reacción del mercado. No obstante, el flujo de crudo desde el puerto cercano continuó, según reportes oficiales.
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A ello se suma la decisión del editor del principal índice de referencia petrolera de Medio Oriente de no aceptar ofertas ni demandas para determinados grados dentro de Ormuz, reflejando cómo el conflicto está distorsionando la formación de precios en crudos que sirven de base para contratos internacionales.
La escalada militar se intensificó después de que Estados Unidos e Israel lanzaran misiles contra objetivos en Irán el último sábado. Teherán respondió con ataques contra territorio israelí y contra bases estadounidenses, además de otros objetivos en Arabia Saudita, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin.

“Cuanto más persistan la guerra y el bloqueo, mayor será el riesgo de que el miedo se apodere cada vez más del mercado. Hoy vemos un mayor potencial alcista”, afirmó Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de A/S Global Risk Management.
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Pese al fuerte repunte, los analistas señalan que el comportamiento futuro del crudo sigue siendo incierto. Parte de la moderación en los precios responde a que el mercado ha estado relativamente bien abastecido durante el último año.
En el frente financiero, Morgan Stanley elevó su previsión para el Brent en el segundo trimestre a US$ 80 por barril, desde US$ 62,50. Por su parte, la consultora Wood Mackenzie advirtió que, si no se restablece con rapidez el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz, la cotización del crudo podría subir por encima de los US$ 100 por barril.








