
El rally de los metales preciosos se desarma a toda velocidad, con el oro ampliando sus pérdidas, después de registrar el viernes su mayor desplome en más de una década, y con la plata borrando casi completamente las ganancias acumuladas en el año.
El oro al contado llegó a caer hasta 10% el lunes y ahora se ubica casi un quinto por debajo del máximo histórico alcanzado en la antepenúltima sesión. La plata se hundió hasta 16%, tras una pérdida intradiaria el viernes que fue la más pronunciada jamás registrada.
“El punto central es que la operación estaba demasiado concurrida”, dijo Robert Gottlieb, exoperador de metales preciosos en JPMorgan Chase & Co. y ahora comentarista independiente de mercados, al añadir que la renuencia a asumir nuevos riesgos restringiría la liquidez del mercado.
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Los metales preciosos habían subido a niveles récord que sorprendieron incluso a operadores experimentados. Un rally que ya era muy intenso se aceleró con fuerza en enero, cuando los inversores se volcaron al oro y la plata ante renovadas preocupaciones por la agitación geopolítica, la depreciación de las monedas y la independencia de la Reserva Federal. Una ola de compras por parte de especuladores chinos añadió un componente adicional de euforia al movimiento.
“La mayoría de los compradores que ya tenían ganancias estaban con un pie fuera de la puerta, listos para salir en cualquier momento”, dijo Jia Zheng, jefe de trading en Shanghai Soochow Jiuying Investment Management Co. La liquidación ha estado impulsada en gran medida por fondos cotizados en bolsa del metal, así como por derivados apalancados, señaló.
El grado en que los inversores chinos compren en las caídas será clave para determinar la dirección del mercado a partir de ahora. Si bien el precio de referencia de Shanghái extendió sus pérdidas tras la apertura del mercado, todavía se negociaba con una prima frente al precio internacional. Durante el fin de semana, compradores acudieron en masa al mayor mercado de lingotes del país, en Shenzhen, para abastecerse de joyas y barras de oro antes del Año Nuevo chino.

“La combinación de una volatilidad elevada y la cercanía del Año Nuevo Lunar llevará a los operadores a recortar posiciones y reducir riesgos”, dijo Zijie Wu, analista de Jinrui Futures Co. Al mismo tiempo —especialmente en plena temporada alta de compras— el retroceso de los precios probablemente respalde la demanda minorista en China, añadió.
Los mercados domésticos de China permanecerán cerrados por poco más de una semana a partir del 16 de febrero por las festividades.
El detonante de la dramática venta del viernes fue la noticia de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, nominará a Kevin Warsh para liderar la Fed, lo que impulsó al dólar y deterioró el ánimo entre los inversores que habían apostado a que Trump permitiría una moneda más débil. Los operadores consideran a Warsh el más hawkish en la lucha contra la inflación entre los candidatos finales, lo que elevó las expectativas de una política monetaria más restrictiva que respaldaría al dólar y debilitaría a los metales cotizados en esa moneda.
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Sin embargo, los metales preciosos ya se estaban preparando para movimientos extremos, ya que los precios en alza y la volatilidad estaban poniendo bajo presión los modelos de riesgo y los balances de los operadores. La fuerta demanda por opciones de compra —contratos que otorgan a los tenedores el derecho a adquirir a un precio predeterminado— estaba “reforzando mecánicamente el impulso alcista de los precios”, señaló Goldman Sachs Group Inc. en una nota, dado que los vendedores de esas opciones se veían obligados a ajustar sus coberturas comprando más a medida que los precios subían.
“Esto es una salida en masa”, dijo Ole Sloth Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank A/S. “El soporte fundamental subyacente solo volverá a imponerse una vez que termine la venta y los inversores tengan la oportunidad de volver a mirar hacia adelante”, afirmó.
Ese soporte fundamental, sin embargo, no ha cambiado en los últimos días y “los impulsores temáticos del oro siguen siendo positivos”, dijo Michael Hsueh, analista de Deutsche Bank AG, en una nota. “Las condiciones no parecen estar dadas para una reversión sostenida de los precios del oro”, afirmó, al reiterar un precio objetivo de US$ 6,000 la onza.

En el caso de la plata, la magnitud del retroceso la llevó por debajo de US$ 71.66 la onza, el nivel en el que el metal blanco cerró el año pasado. Olas de dinero especulativo en China han contribuido a una estrechez de la oferta doméstica, pero eso podría moderarse a medida que la liquidación frene la demanda de inversión, señaló Wang Yanqing, analista de China Futures Co., en una nota. “Una vez que se rompe la expectativa de consenso de un rally en una sola dirección, aumentará la disposición de los vendedores en corto a realizar entregas, lo que ayudará a aliviar la escasez”, afirmó.
El oro cayó 7.3% hasta US$ 4,536.46 la onza a las 15:21 hora de Singapur. La plata perdió 15% y se ubicó en US$ 72.68. El platino y el paladio también retrocedieron. El Bloomberg Dollar Spot Index, un indicador del dólar estadounidense, subió 0.1% tras haber avanzado 0.9% en la sesión previa.








