
Arabia Saudita cerró de manera preventiva el oleoducto Este-Oeste, conocido como Petroline, luego de que sufriera varios ataques con drones.
La infraestructura tiene una capacidad de transporte de hasta siete millones de barriles de crudo por día y constituye una ruta estratégica para las exportaciones sauditas ante las tensiones en el estrecho de Ormuz.
El ministerio de Energía saudita informó este viernes 11 de septiembre que el oleoducto, ubicado en las regiones de Riad y Medina, fue objeto de múltiples ataques durante la mañana del jueves 10 de setiembre.
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El Petroline es actualmente una de las principales vías de suministro a los mercados internacionales en el contexto de las restricciones y tensiones en el estrecho de Ormuz.
Su cierre preventivo afecta una infraestructura clave para el traslado de crudo hacia la costa occidental de Arabia Saudita.
¿Qué se sabe de los ataques?
La cancillería de Arabia Saudita señaló que los drones fueron lanzados desde territorio iraquí por grupos proiraníes.
Riad condenó los ataques, pero decidió no responder por el momento, luego de que el primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, solicitara dar una oportunidad al Gobierno iraquí para adoptar medidas que impidan nuevos ataques desde su territorio contra Arabia Saudita y otros países vecinos.
No obstante, Arabia Saudita afirmó que se reserva el derecho de adoptar las medidas necesarias para proteger su soberanía, seguridad, instalaciones, ciudadanos y residentes.
Por su parte, el Gobierno de Irak condenó los ataques y destacó la decisión de Riad de no responder en esta etapa.
Según la agencia oficial INA, Al Zaidi ordenó una investigación urgente para determinar las circunstancias de los ataques y a los responsables, además de disponer que se adopten acciones legales contra quienes resulten involucrados.
¿Por qué es importante el Petroline?
El oleoducto Este-Oeste atraviesa Arabia Saudita desde los campos petroleros ubicados en el este del país, en el golfo Pérsico, hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.
La infraestructura tiene una extensión aproximada de 1.200 kilómetros y una capacidad máxima de siete millones de barriles diarios. Su ubicación permite transportar y exportar crudo sin depender del estrecho de Ormuz.
Esta alternativa cobró mayor relevancia ante el bloqueo y las restricciones en esa vía marítima, por lo que Arabia Saudita incrementó el uso del Petroline para desviar parte de sus exportaciones hacia Yanbu y reducir el impacto sobre sus envíos de petróleo.
Sin embargo, el oleoducto también ha sido objeto de amenazas y ataques en los últimos meses. Arabia Saudita ya había denunciado ataques desde territorio iraquí contra instalaciones petroleras en Riad y la Región Oriental, atribuidos a milicias proiraníes.
A finales de julio, Arabia Saudita incluso realizó una ofensiva conjunta con Estados Unidos en respuesta a estos ataques.
Elaborado con información de EFE.







