Un satélite de Satellogic. Fotógrafa: Ana Ferreira/Bloomberg
Un satélite de Satellogic. Fotógrafa: Ana Ferreira/Bloomberg

De todos los repuntes vertiginosos registrados este año entre las acciones del sector espacial, ninguno ha sido tan espectacular como el de una poco conocida empresa que fabrica satélites en las afueras de la capital de Uruguay.

Las acciones de Satellogic Inc., cuyo presidente del directorio y uno de sus principales inversores es el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos Steven Mnuchin, acumulan un aumento de más del 200% este año, incluso después de desplomarse junto con el resto del sector durante la fuerte caída del mercado del viernes. Esta rentabilidad convierte a estas acciones, con diferencia, en las mayores beneficiarias de la euforia generada por la esperada salida a bolsa de SpaceX, la empresa de Elon Musk, prevista para finales de esta semana.

Se trata de una acción que incluso los optimistas reconocen que conlleva riesgos considerables. Satellogic aún no ha obtenido beneficios anuales, y la explosión de un cohete de Blue Origin el mes pasado puso de relieve los peligros y desafíos inherentes a una industria que todavía está en proceso de maduración. Además, la fiebre por las acciones espaciales podría significar que gran parte del potencial futuro de la empresa ya esté reflejado en el precio.

El riesgo de sobrevalorar y de que estos acuerdos con gobiernos no se concreten; creemos que lo harán, pero creo que es un riesgo si no ocurre”, afirmó Jeff Van Rhee, analista de Craig-Hallum Capital en Filadelfia, que recomienda comprar la acción. “Todo el mundo dice que el sector espacial es difícil, pero vale la pena repetirlo: esto es muy difícil de hacer”.

Workers assemble satellites at the Satellogic manufacturing facility in Montevideo.  Photographer: Ana Ferreira/Bloomberg
Workers assemble satellites at the Satellogic manufacturing facility in Montevideo. Photographer: Ana Ferreira/Bloomberg

Emiliano Kargieman, cofundador y director ejecutivo de esta empresa que fabrica y opera satélites con 16 años de trayectoria, reconoce esos desafíos, pero considera que el impulso bursátil de la empresa va mucho más allá del entusiasmo por la salida a bolsa de SpaceX. El empresario argentino destaca el complejo contexto geopolítico, una estrategia más clara centrada en vender a gobiernos y la mejora de las finanzas de la compañía, que fabrica sus productos en Montevideo y los lanza al espacio a bordo de cohetes de SpaceX.

“Estamos viendo más demanda de la que podemos atender”, afirmó Kargieman, de 51 años. “Estamos construyendo una infraestructura que permite a los clientes observar y monitorear todo lo que sucede en sus áreas de interés todos los días. Es un gran salto para nosotros, pero también creo que es un gran salto para el mundo”.

Según Kargieman, el interés por Satellogic está creciendo entre los gobiernos, atraídos por su capacidad de proporcionar imágenes de alta resolución a un precio más bajo que los sistemas de la competencia. Van Rhee, de Craig-Hallum, calcula que sus productos cuestan aproximadamente un tercio de lo que valen equipos comparables de la competencia.

La demanda se acelera en momentos de inestabilidad geopolítica, como ocurre ahora en Irán”, señaló Kargieman. “Si no puedes sobrevolar un país vecino con tus aviones, la única forma de ver lo que está pasando es a través de recursos espaciales”.

The Satellogic facility in Montevideo. Photographer: Ana Ferreira/Bloomberg
The Satellogic facility in Montevideo. Photographer: Ana Ferreira/Bloomberg

Las acciones de Satellogic son las que más han subido este año entre las casi 170 compañías de comunicaciones inalámbricas con una capitalización bursátil superior a US$ 100 millones, según datos recopilados por Bloomberg. En Estados Unidos, entre más de 3,000 empresas de todos los sectores, ocupa el undécimo lugar en retornos.

Gracias a los sistemas más modernos y económicos disponibles en el mercado, los analistas del sector afirman que los gobiernos pueden acceder cada vez más a decenas de satélites capaces de rastrear cientos de zonas cada 30 minutos, tal y como hace Satellogic, en lugar de limitarse a un número reducido de ubicaciones estratégicas.

A Satellogic le resulta más fácil aprovechar esa demanda tras reorganizarse para convertirse en un socio más atractivo para EE.UU. y los gobiernos alineados con la OTAN. La empresa trasladó el año pasado su domicilio legal desde las Islas Vírgenes Británicas a Delaware. Además, dejó atrás la percepción de influencia china derivada de la participación accionaria que Tencent Holdings mantenía antes de la salida a bolsa de Satellogic en 2022. Desde entonces, el gigante de internet se ha desprendido de esa participación.

Claramente están eligiendo un bando, un conjunto de clientes y un mercado”, afirmó Kari Bingen, investigadora sénior del Center for Strategic and International Studies (CSIS, por sus siglas en inglés).

La empresa también ha contratado a veteranos de inteligencia y defensa estadounidenses para que le ayuden en el ámbito comercial, lo que ya está dando sus frutos. Satellogic generó un flujo de caja operativo positivo por primera vez el trimestre pasado, mientras que los ingresos superaron las expectativas de los analistas gracias a una serie de acuerdos con organismos estatales y relacionados con la defensa.

Sin embargo, los contratos estatales de defensa suelen requerir años de negociación antes de concretarse. La tecnología evoluciona rápidamente y la competencia por los acuerdos gubernamentales y de inteligencia que la empresa espera convertir en motores de crecimiento es intensa. Todo ello implica que el fuerte repunte de la acción este año deja a los inversores en una posición vulnerable si la competencia aumenta o los contratos esperados no se materializan, advierten los analistas.

Aunque se construyan satélites más pequeños y se avance más rápido que en los ciclos tradicionales del gobierno, sigue tomando un par de años”, explicó Bingen, del CSIS. “Y el mercado comercial todavía no está plenamente desarrollado en esta área. Sigue siendo muy incipiente y una apuesta extremadamente costosa”.

Las acciones de Satellogic se desplomaban hasta un 13% el martes, después de que la empresa divulgara el lunes en un comunicado la futura renuncia del director financiero, Rick Dunn, y señalara que ya se está buscando un sucesor. En términos generales, los mercados estadounidenses, así como las empresas del mismo sector que Satellogic, también caían el martes.

Liberty Strategic Capital, de Mnuchin, vendió la mitad de su participación en mayo, aunque sigue siendo uno de los principales accionistas. Cantor Fitzgerald, que sacó a Satellogic a bolsa mediante una SPAC, sigue siendo uno de los principales accionistas. Ambas firmas declinaron comentar.

Por su parte, Marcos Galperin, presidente ejecutivo del directorio de MercadoLibre y también argentino, fue mentor de Kargieman en sus inicios y sigue figurando entre los principales inversores individuales de Satellogic, según documentos regulatorios.

Fundar Satellogic era una idea descabellada, sobre todo para alguien que venía de Argentina, y era algo que iba a llevar mucho tiempo”, recuerda Galperin, el hombre más rico de Argentina. “Pero al final fue un acierto, así que estoy muy contento de haber apoyado a Emiliano desde el principio”.

La fortaleza de Satellogic radica en que sus satélites pueden capturar imágenes con una resolución inferior a un metro, lo suficientemente detallada como para identificar vehículos, aeronaves y cambios en infraestructuras, explica Kargieman, quien reside en Barcelona.

La empresa ya tiene 21 satélites en órbita. Sin embargo, se acerca un hito crucial: el lanzamiento previsto a partir de octubre de su constelación Merlin, integrada por ocho satélites adicionales capaces de mapear diariamente todo el planeta mediante equipos más económicos y dotados de inteligencia artificial. La compañía espera que este producto acelere su camino hacia la rentabilidad una vez que esté plenamente operativo a comienzos de 2027.

Las acciones de competidores como Planet Labs y BlackSky Technology también han subido más de 50% este año, impulsadas en parte por el entusiasmo que ha generado SpaceX.

Todo ello marca un giro radical para Satellogic, cuyas acciones llegaron a cotizar menos de US$ 1 tras su salida a bolsa, cuando los inversores cuestionaban la viabilidad financiera de las startups satelitales. Para reducir costos, Kargieman recortó la plantilla en unos 300 empleados durante los últimos años, hasta aproximadamente 150 personas, según indica él mismo y se desprende de documentos de la empresa.

La fabricación fuera de EE.UU. sigue siendo clave para su ventaja competitiva en términos de costos. Satellogic asegura que puede producir y desplegar satélites de forma mucho más económica gracias, en parte, a las operaciones e ingeniería integradas verticalmente en América Latina.

La compañía refleja las raíces argentinas de Kargieman, ya que la mitad de sus empleados sigue trabajando en el país. Su producto estrella, el Aleph Observer, hace referencia a un icónico cuento del autor argentino Jorge Luis Borges, sobre un pequeño objeto que contiene al mundo entero en su interior.

Y Kargieman tiene una forma muy argentina de describir las capacidades de sus satélites: lo suficientemente potentes, dice, como para detectar las omnipresentes parrillas de los patios traseros del país.

Estoy seguro de que podrían ver el humo”, afirmó.

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