
El gobierno de Brasil comunicó la expulsión del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, y decidió no enviar al embajador brasileño a Buenos Aires mientras continúen los insultos del presidente Javier Milei a su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva.
Las relaciones diplomáticas entre los dos mayores países de Sudamérica se mantendrán a partir de ahora a nivel de encargados de negocios, mientras no cesen los ataques de Milei, según dijo una fuente del Gobierno brasileño.
El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado a consultas la semana pasada como forma de protesta por las ofensas que Milei lanzó contra el líder progresista en territorio brasileño, durante el acto del lanzamiento de la campaña electoral del opositor Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones de octubre.
Dentro de las declaraciones del mandatario argentino, también llamó “basura calva” al juez del Tribunal Supremo brasileño Alexandre de Moraes, instructor del juicio por el que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a veintisiete años de cárcel por golpismo.
Mientras tanto, Lula, quien se le ha preguntado por las ofensas de Milei, respondió a los periodistas con una evasiva, diciendo: “¿quién es ese tipo?”.
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El pasado domingo, el mandatario ya se había referido a la posibilidad de “cambiarle el signo” político a Brasil, al tiempo que subrayó que, desde su desembarco en la política argentina, buena parte de los gobiernos de la región han girado hacia la derecha.
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Como se recuerda, durante un discurso a finales de julio en São Paulo en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, el mandatario argentino calificó a Lula de “ladrón”, entre otros calificativos que llevaron al dirigente a llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocar al embajador argentino en Brasilia.
Lula pasó 580 días en prisión, entre 2018 y 2019, por causas relacionadas con la Operación Lava Jato, que luego fueron anuladas por el Supremo debido a irregularidades procesales y tras declarar parcial al juez que lo procesó.
Cabe precisar que la semana pasada, el canciller argentino, Pablo Quirno, intentó rebajar la tensión diplomática y afirmó que debe entenderse como parte de las diferencias políticas e ideológicas entre ambos gobiernos.
“No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional”, añadió Quirno, previo a que Milei reiterara los insultos contra Lula. Sin embargo, el canciller también ratificó que Milei “evidentemente apoya a la familia Bolsonaro”.
Elaborado con información de EFE.








