
¿Tienes una empresa familiar y quieres que sobreviva por varias generaciones? Entonces ten presente que la sostenibilidad de una empresa familiar no es fruto de la casualidad, sino el resultado de una adecuada organización y gobierno.
Juan Tompson, asesor del Centro Legal de la Cámara de Comercio de Lima señaló que la empresa familiar suele caracterizarse por la asignación de roles basada en vínculos o intereses familiares, con direcciones subjetivas, funciones poco claras, ausencia de planes de sucesión y una visión estratégica difusa.
“En cambio, la familia empresaria privilegia la objetividad. Los cargos se asignan según capacidades, ser parte de la familia es una opción más y no un requisito para ocupar un cargo en la empresa”, sostuvo Tompson.
El especialista de la CCL agrega que la familia empresaria construye un sistema de administración desarrollado, funciones claramente definidas, planificación estratégica y un proceso de sucesión conocido por todos los involucrados.
“Esta estructura permite transitar con mayor solidez las etapas de nacimiento, desarrollo y profesionalización”, indicó.
Tompson sostiene que para avanzar hacia ese modelo, es indispensable separar el gobierno de la empresa del gobierno de la familia. Así, nuestra empresa, además de contar con junta de accionistas, directorio y gerencia -como cualquier compañía-, tendrá una Asamblea Familiar, un Consejo de Familia y una Oficina Familiar, encargada de la gestión patrimonial.
“Organizar a la familia empresaria no solo previene conflictos, sino que garantiza la continuidad, el crecimiento y la creación de valor a largo plazo, objetivo central de toda empresa familiar que aspira a trascender generaciones”, concluyó.







