
Las micro y pequeñas empresas deben prepararse con urgencia para afrontar la temporada de lluvias intensas, la misma que se anuncia como muy fuerte debido al Fenómeno del Niño, afirmó Rodolfo Ojeda, presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima. El principal riesgo para una mype no es solamente cuánto puede perder por un daño material, sino cuánto tiempo va a dejar de operar. “La clave está en tomar las medidas para que los problemas de producción y logísticos no deriven en un problema financiero insalvable”, sostuvo Ojeda.
¿Qué puedo hacer para no dejar de producir, de vender y de facturar?
Ojeda brindó los siguientes consejos: Primero, disminuir la exposición a las lluvias e inundaciones. Hay que proteger los activos críticos como mercadería, materias primas, equipos y documentos, así también revisar techos, canaletas, desagües e instalaciones eléctricas, y puntos de ingreso de agua. Segundo, asegurar los insumos de producción. Para ello, es mejor contar con proveedores y rutas alternativas a las usuales para reducir el impacto de posibles interrupciones en el transporte. Tercero, identificar los procesos que no pueden detenerse, es decir, cada empresa debe determinar cuáles son sus operaciones críticas y cuánto tiempo podría funcionar si el local queda temporalmente inutilizado. Cuarto, respaldar digitalmente la información y documentos importantes, así como ampliar el acceso a seguros frente a desastres. Quinto, las mypes deben revisar sus gastos esenciales, compromisos de corto plazo y contar con mecanismos de financiamiento de emergencia que permitan reponer activos y disponer de capital de trabajo para poder afrontar una eventual reducción temporal de ingresos. “Las mype deben responder tres preguntas: qué necesito proteger, cuánto tiempo puedo dejar de operar y cómo voy a seguir atendiendo a mis clientes si mi local no puede funcionar”, indicó.
Apoyo estatal
El ingeniero Ojeda sostuvo también que las mypes necesitan el apoyo del Estado debido a que son unidades productivas que, en general, trabajan con recursos muy ajustados, a pesar de dar empleo a cerca del 90 % de los trabajadores del país. “Es obligación del Estado tener medidas listas para ayudarlos, además de construir infraestructura de prevención”, afirmó.






