
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la Autoridad Nacional del Servicio Civil en Perú (Servir) ha publicado nuevamente un estudio que revela cómo es la presencia de las mujeres dentro del aparato estatal nacional.
La edición de este año, compartida con Gestión, revela que, aunque se alcanzó una paridad nominal entre servidoras y servidores públicos, aún persisten grandes diferencias en su capacidad de ascenso y reconocimiento salarial. Aquí lo más destacado del informe.
LEA TAMBIÉN: Día de la Mujer: las cifras que revelan la situación de las peruanas, ¿hay avances?
Servidoras públicas aguardan mejores sueldos
El 2025 fue un año interesante en torno a la participación de la mujer en el servicio civil. En 2024, su participación dentro del aparato estatal había sufrido una ligera caída, pero al cierre del año pasado su participación alcanzó el 50%.
A pesar de esa paridad nominal respecto a los hombres, el propio informe recalca que existe una “paradoja” entre el nivel educativo de las servidoras civiles y su posición en la estructura ocupacional dentro del Estado peruano. ¿Qué significa esto?
De acuerdo con los datos de Servir, según nivel educativo, el 59% de las servidoras posee educación universitaria completa, frente al 44% que registran sus pares hombres. Estos 15 puntos porcentuales de diferencia, sin embargo, no han sido suficiente para ocupar los puestos de carrera más altos.
Solo 4 de cada 10 servidores que ocupan puestos de funcionarios y directivos, profesionales o auxiliares en el Estado peruano son mujeres. Y, en contraste, el único segmento donde tienen mayor representación es en las llamadas carreras especiales.
“La concentración del 60% de las servidoras en carreras especiales —particularmente en salud y educación— evidencia la persistencia de la segregación ocupacional, concentrándose en sectores vinculados con roles de cuidado, mientras se encuentran ausentes o poco representadas en otros sectores", remarca el estudio.

A Servir le resulta particularmente preocupante el caso del grupo ocupacional: “profesionales”, donde hay menor presencia de mujeres en el Estado (39.2%), a pesar de que muchas poseen educación universitaria completa.
“Esta discrepancia sugiere que existe un segmento de aproximadamente 20% de mujeres que se encuentran en situación de sobrecalificación —es decir, poseen credenciales educativas superiores a las que requieren sus puestos actuales—, lo que representa un desaprovechamiento del capital humano femenino disponible lo que podría generar frustración profesional y menor productividad", advierte el informe.
En promedio, una trabajadora pública ganó S/ 4,445, el mayor sueldo registrado en los 3 últimos años de análisis, superando a los hombres (S/ 4,399), pero no todas lo sintieron en sus bolsillos.
Por categoría ocupacional, conforme las mujeres “ascienden” en el Estado son perceptibles de una mayor brecha salarial respecto a sus pares hombres.
Al 2025, en el nivel de funcionarios y directivos, una mujer ganó, en promedio, 17.6% menos que un hombre. A nivel profesional, la brecha baja a 7.1%. En cambio, como auxiliares la tendencia se revierte: ganan 2.2% más que los servidores hombres.
LEA TAMBIÉN: Nuevas exigencias para la primera ‘chamba’: empleo se reconfigura en el boom de la IA
¿Sectores que “se resisten” a ser encabezados por mujeres?
Sobre este panorama, Bettsy Rosas, gerenta de la Gerencia de Políticas de Gestión del Servicio Civil, señaló a Gestión que podría explicarse por el bajo nivel de meritocracia para acceder a los puestos más altos en el estado.
Aparte, hizo notar otro hallazgo importante del estudio. Si se analiza la presencia femenina en el Estado peruano por sectores, queda claro la influencia de algunos estereotipos de género. Solo hay dos sectores donde su presencia es superior al 60%: Mujer (72%) y Salud (67%).

En la categoría “con participación significativa” hay tres más: Educación (58%), Inclusión social (49%) y el Poder Judicial (50%). Pero en 7 de los 22 sectores que componen el Estado hay una subrepresentación de las mujeres (menos de 40%).
Donde más se presenta esta condición es en los sectores Interior (19%), Defensa (26%) y Agrario (29%). Para Rosas, hay una razón clara para explicar este rasgo del Servicio Civil.
“A la semana, la mujer tiene 27 horas de trabajo no remunerado, el varón 13. Eso hace que la mujer prefiera no buscar puestos de mando para poder estar al cuidado de su familia. Eso es un problema social, no solo del sector público, pero ahora queda en evidencia”, lamentó.
LEA TAMBIÉN: Sueldos de trabajadores del Estado “sin freno”, mientras en empresas privadas quedaron atrás
¿Qué pasa en las municipalidades?
A pesar de ello, es donde están presentes los mayores retos y barreras que deben enfrentar las mujeres para laborar y hacer carrera en el Estado peruano. Como prueba, unos cuantos datos.
Si bien se ha acortado entre 2023 y 2025, se mantiene como el único nivel de gobierno donde la brecha salarial es negativa para las mujeres en el Estado: ganan, en promedio, 9% menos que los hombres.
Es, al contrario de la tendencia general, es donde menos servidoras cuentan con universidad completa (20.3%) y a la vez donde más se presenta que solo cuentan con educación básica completa (46.5%). Esta realidad es, para Servir, una doble segregación hacia las mujeres.

“La concentración de mujeres de baja calificación en gobiernos locales refleja una segregación ocupacional horizontal donde se reproducen roles tradicionalmente feminizados en labores de limpieza y cuidado; por otro lado, evidencia una segregación vertical que las excluye de posiciones técnicas y profesionales aun dentro del mismo nivel de gobierno”, asegura el informe.
Rosas agregó que en las municipalidades es donde menos meritocracia observa Servir para seleccionar a sus funcionarios. Si eso no fue suficiente, tampoco existen mecanismos que aliente la profesionalización de sus equipos humanos.
“La ley 31419 establece requisitos mínimos para funcionarios y altos directivos, pero es una escalera: son más las exigencias para el nivel nacional y, en lo municipal, se piden más cosas de acuerdo a su tamaño poblacional. No hay incentivos para desarrollar en localidades un recurso humano más fortalecido. Es un reto enorme”, apuntó.
La funcionaria de Servir refirió también que estos puntos forman parte de los siguientes pasos para mejorar el entorno laboral en el Estado, pero hay avances a resaltar.

Periodista económico con más de 5 años de experiencia en el rubro. Conductor de "En Clave Económica" de Diario Gestión en YouTube. Licenciado en Comunicaciones por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cubro temas vinculados a proyectos de inversión público y privada en más de una modalidad y hago seguimiento a diversos sectores económicos.








