
En términos generales, la perspectiva crediticia soberana para América Latina se mantiene estable para 2026 y 2027. Sin embargo, Moody’s recalca que el crecimiento se está desacelerando por debajo de la mediana de mercados emergentes, lo que refleja limitaciones estructurales.
“La mediana de crecimiento del producto interno bruto (PIB) real de América Latina, del 2.5% en 2026 y el 3% en 2027 desde el 2.8% en 2025, sigue por debajo de la mediana de los mercados emergentes del 3.4% en 2026 y el 3.7% en 2027, debido a las persistentes restricciones en inversión y productividad”, recalcó en su reporte.
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Respecto al caso peruano, Moody’s remarcó que “mantener la credibilidad de las políticas y la fortaleza institucional es fundamental para la calidad crediticia” del país. Hoy, la firma mantiene una calificación de Baa1 con perspectiva estable para Perú.
A pesar de lo anterior, no ocultó en su informe que se espera ver, una vez en funciones, cuál será la línea económica real del Gobierno de Keiko Fujimori para no alterar esta nota.

Respecto al vínculo de Perú con el desempeño regional, Moody’s sostuvo que la exposición comercial y financiera directa, relativamente limitada, de América Latina al conflicto en Medio Oriente reduce su vulnerabilidad a interrupciones en el suministro de energía.
En esa línea, destacó que países como Perú, pero también Chile y Bolivia están sopesando la presión económica del conflicto gracias a los altos precios que encuentran en el mercado internacional para la exportación de commodities como el cobre, litio o el oro.
“Sin embargo, la alta probabilidad de que se produzca un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte a finales de año podría afectar la generación hidroeléctrica y debilitar este colchón”, agregó Moody’s al respecto.







