
Ladrillos Lark, fabricante peruano de materiales de construcción, observa cambios graduales en el mercado local. Aunque la autoconstrucción continúa liderando el consumo, otros tipos de proyectos muestran mayor dinamismo, en medio de evaluaciones sobre inversión e innovación en la industria.
En el Perú, la mayor parte de la demanda de materiales de construcción proviene de la autoconstrucción, es decir, de familias que invierten directamente en ampliar o construir sus viviendas. Este segmento concentra alrededor del 75% del consumo total de insumos del sector, como ladrillos, fierro, cemento embolsado, tuberías y agregados (arena y piedra).
En el mercado de ladrillos, entre el 2022 y el 2024 la demanda se distribuía principalmente en autoconstrucción (78%), seguida por construcción residencial inmobiliaria (12%) y obras de infraestructura (10%). No obstante, en el 2025 la composición del mercado registró algunos cambios.
La autoconstrucción pasó a representar cerca del 65% de la demanda de ladrillos, mientras que la construcción residencial redujo su participación a 8%. En contraste, los proyectos de infraestructura elevaron su participación hasta alrededor del 27%, lo que implica que este segmento prácticamente se triplicó frente a los niveles observados en años anteriores.
“La inversión en gran infraestructura pública se ha triplicado en los últimos años debido al incremento del presupuesto nacional de infraestructura”, destacó Alberto Chara, gerente comercial de Ladrillos Lark, a Gestión. “El presupuesto para 2026 fue aprobado en octubre del año pasado, antes del cambio de mando, por lo que esperamos que el desempeño del sector se mantenga positivo”.

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El sector construcción creció alrededor de 1.6% en el 2024 y se recuperó hasta cerca de 3.2% en el 2025. Para el 2026, el ejecutivo estima que el sector podría superar el 3.5%, impulsado principalmente por la continuidad de la autoconstrucción y la ejecución de nuevos proyectos en el mercado.
Autoconstrucción y mercado inmobiliario
El sector construcción mostró señales de recuperación durante el 2025, favorecido por la estabilidad del tipo de cambio y un entorno macroeconómico más predecible. La mayor previsibilidad en los costos de materiales como fierro, cemento, terrenos y mano de obra también contribuyó a dinamizar la inversión en vivienda.
En ese contexto, la autoconstrucción —basada principalmente en la inversión directa de los hogares— continuó siendo el principal motor del mercado. Según información de Apoyo Consultoría, a noviembre de 2025 cerca de 1.2 millones de familias estaban construyendo viviendas nuevas o realizando mejoras significativas en el país. Solo en Lima, este segmento representaba alrededor del 45% de los hogares. En conjunto, se trata de un mercado estimado en S/ 35,000 millones.

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Por otro lado, el impulso del sector de construcción con el mercado inmobiliario se concentra en segmentos específicos, como desarrollos dirigidos a viviendas de mayor valor (A1) o proyectos orientados a sectores populares.
“El sector privado se mueve un poco con el tema residencial, pero dirigido a un segmento específico, ya sea un segmento alto o un segmento más popular”, explicó Chara. “Nosotros entramos más en el segmento de la autoconstrucción”.
Además, las edificaciones desarrolladas por inmobiliarias suelen emplear principalmente estructuras de concreto y sistemas de encofrado, un método constructivo que utiliza menos ladrillos que la autoconstrucción, segmento en el que se concentra la mayor demanda de este material. “No competimos en ese segmento residencial”, concluyó Chara.
Y es que los encofrados son moldes temporales —generalmente de metal o madera— donde se vierte el concreto para formar columnas, muros y losas de cada nivel del edificio, lo que permite avanzar la obra con mayor rapidez.

Producción y planes de inversión
Ladrillos Lark opera actualmente dos plantas de producción en el país. La principal se ubica en Lima y cuenta con una capacidad de 33,000 toneladas mensuales, mientras que la planta de Lambayeque produce alrededor de 11,500 toneladas al mes. En conjunto, ambas instalaciones colocan en el mercado cerca de 44,500 toneladas mensuales de ladrillos, con ventas aproximadas de S/ 11 millones al mes.

En materia tecnológica, el ejecutivo explicó que la empresa ya implementó en los últimos años mejoras orientadas a optimizar el consumo de energía en sus procesos productivos, especialmente en el uso de electricidad y combustible.
No obstante, nuevas inversiones de mayor escala o proyectos de ampliación se evaluarán una vez que se reduzca la incertidumbre política en el país.
“Tendríamos que ver qué ocurre con el nuevo presidente. Si el gobierno tiene un perfil más pro empresa podría favorecer la inversión, pero si se genera incertidumbre política el consumo se reduce y eso también impacta en la industria”, señaló.
La compañía también analiza una eventual ampliación de capacidad en su planta de Lambayeque, donde cuenta con mayor margen de expansión, aunque el monto de inversión aún se encuentra en evaluación y se daría después de las elecciones.
Finalmente, cabe recordar que, en el mercado nacional de ladrillos, Lark cuenta con una participación aproximada de 13%, dentro de una industria conformada por alrededor de 16 productores en Lima. varias de las principales empresas del sector concentran participaciones cercanas al 8% o 10%, mientras que otros actores más pequeños mantienen cuotas menores.
“El principal desafío competitivo no proviene necesariamente de otros fabricantes, sino del alto nivel de informalidad presente en la industria”, recordó Chara.








