
Insalud, empresa privada de salud especializada en medicina regenerativa, sexual y estética, continúa ampliando su huella regional con la reciente apertura de una nueva sede en Costa Rica, ubicada en la Torre Médica Momentum de Escazú. Fundada en 2020, la red opera actualmente cuatro centros en Lima —Insalud Jesús María, Insalud Sur (San Juan de Miraflores), Insalud Golf (Surco) e Inluxury, su unidad enfocada en medicina estética y longevidad— y mantiene presencia internacional en Guayaquil y Quito (Ecuador), Panamá y ahora Costa Rica, consolidando una plataforma regional. De cara a 2026, la compañía ya se ha trazado un nuevo plan de expansión: ¿en qué consiste y cómo busca ejecutarlo?
La expansión de Insalud se apoya en un sólido desempeño durante 2025. Frente a 2024, la compañía registró un crecimiento cercano al 30% en ventas y amplió su capacidad operativa en alrededor de 200 metros cuadrados. Para 2026, Insalud proyecta sostener este ritmo con nuevas aperturas en tres países clave de la región, además de evaluar dos nuevas sedes en Lima Norte y Miraflores entre 2026 y 2027. “Hay una demanda creciente por tratamientos regenerativos y preventivos”, señala su CEO, el Dr. Antonio Grandez, al destacar un entorno regional favorable y un paciente cada vez más informado, preventivo y recurrente.

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Apertura en Costa Rica, hub estratégico de crecimiento 2026
La peruana Insalud dio un nuevo paso en su estrategia de internacionalización con la apertura de su sede en Costa Rica, ubicada en la Torre Médica Momentum de Escazú, concebida como un hub estratégico para Centroamérica. La elección del país responde a una combinación de factores: demanda creciente por medicina sexual y regenerativa, competencia aún limitada y poco especializada, y un entorno favorable en términos de estabilidad económica, seguridad jurídica y turismo médico. “Es un mercado donde la medicina sexual y regenerativa viene creciendo con fuerza y todavía hay mucho espacio para una oferta especializada”, explica el Dr. Antonio Grandez, quien destaca además la facilidad operativa y la transformación digital como ventajas clave frente a otros mercados de la región.
En términos de inversión, la compañía destinó entre US$ 50,000 y más de US$ 100,000 para la puesta en marcha de esta sede, dependiendo del equipamiento y la escala del centro. Para su primer año de operaciones, Insalud proyecta atender entre 1,500 y 1,800 pacientes, con una tasa de crecimiento anual estimada de 25%, impulsada por un perfil de paciente más informado y abierto a tratamientos preventivos y regenerativos. “El paciente internacional suele ser un early adopter, que llega informado y buscando alternativas que el mercado local aún no cubre”, señala Grandez.
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Expansión a otros países de Latinoamérica hacia 2027
Insalud viene ejecutando una expansión progresiva en Latinoamérica con el objetivo de operar en al menos 10 países y superar las 15 sedes hacia 2027. Actualmente, la red ya tiene presencia fuera del Perú en Guayaquil y Quito (Ecuador), Panamá y Costa Rica, mercados que le han permitido validar su modelo de atención especializada en salud sexual y medicina regenerativa. A partir de esta base, la compañía tiene aperturas proyectadas para 2026 en Santiago de Chile, El Salvador y Paraguay, como parte de una estrategia que prioriza países con demanda creciente, competencia aún poco especializada y marcos regulatorios viables. “Buscamos mercados donde el modelo pueda escalar y donde todavía existan vacíos en la oferta especializada”, explica Grandez.
Cada nueva sede requiere una inversión estimada de entre US$ 50,000 y más de US$ 100,000, monto que varía según el tamaño del centro, el equipamiento médico y las exigencias regulatorias de cada país. El ingreso a nuevos mercados también demanda adaptación normativa, formación de equipos locales y educación del paciente, un componente clave del crecimiento de la red. En una segunda etapa, Insalud evalúa su ingreso a México, donde prevé centros de mayor escala debido a la densidad poblacional y al tamaño del mercado. “La expansión no es solo abrir sedes, sino construir un ecosistema basado en educación, tecnología y atención centrada en el paciente”, señala el médico, al detallar una hoja de ruta que combina crecimiento ordenado, inversión sostenida y consolidación regional hacia 2027.

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Diversificación del portafolio y nuevas unidades de negocio
Insalud ha venido diversificando su portafolio para ampliar su alcance más allá de la urología tradicional y responder a nuevas demandas del mercado. Actualmente, la red opera cinco líneas de negocio: urología regenerativa y sexual, Inluxury (medicina estética, longevidad y estilo de vida), Urogyn (ginecología), un laboratorio clínico y la consultora INB2B Consulting. Pese a esta diversificación, la urología sigue siendo el pilar del negocio y concentra entre el 70% y 80% de los ingresos, impulsada por tratamientos regenerativos, chequeos preventivos de cáncer de próstata y terapias para VPH, en un contexto de mayor conciencia preventiva.
Este portafolio ampliado ha permitido a la compañía aplicar estrategias de cross-selling y upselling, orientadas a ofrecer servicios complementarios y tratamientos de mayor valor a pacientes que ya se atienden en la red, especialmente en los segmentos de mayor edad. “Atendemos varios segmentos: uno joven por infecciones de transmisión sexual y otro mayor de 45 o 50 años, donde vemos más recurrencia”, explica el doctor Grandez, indicando que este enfoque busca acompañar al paciente a lo largo del tiempo, integrando distintas especialidades bajo un mismo ecosistema de atención, lo que fortalece la fidelización y la sostenibilidad del modelo de negocio.
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Cambio en el perfil del paciente y mayor sofisticación del mercado
El crecimiento de Insalud también está marcado por un cambio en el perfil del paciente, cada vez más informado, exigente y orientado a la prevención. Según explica la compañía, hoy conviven dos grandes segmentos: uno más joven, que acude principalmente por infecciones de transmisión sexual, y otro de mayores de 45 o 50 años, enfocado en chequeos preventivos y tratamientos regenerativos. “Atendemos varios segmentos: uno joven por infecciones de transmisión sexual y otro mayor de 45 o 50 años”, detalla el CEO de Insalud, quien subraya que este segundo grupo presenta una mayor recurrencia en la atención médica.
Este nuevo comportamiento del paciente ha ido acompañado de una mayor sofisticación del mercado, tanto en Perú como en el extranjero. Grandez señala que el usuario internacional suele ser un “early adopter”, que llega informado y buscando alternativas frente a vacíos en la oferta local, mientras que en el mercado peruano la marca ya se encuentra en una etapa de mayor conocimiento y madurez. “El internacional suele venir informado y buscando opciones que el mercado aún no cubre; en Perú estamos en una etapa de meseta donde la mayoría ya conoce la marca y los servicios”, explica.
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Periodista. Escribo para la sección negocios en el diario Gestión de El Comercio. Bachiller por la Universidad Jaime Bausate y Meza.








