
La resiliencia del consumidor peruano se pone a prueba en los tiempos de crisis y periodos de incertidumbre, que este 2026 ya se instalaron en el entorno por acontecimientos no previstos como el cambio de Gobierno a solo semanas de elegir a un nuevo mandatario, la repentina crisis energética y la guerra en el Medio Oriente, cuyo impacto en Perú estará determinado por su duración. Así, Ipsos Perú, a través de su Estudio del consumidor peruano 2026, se acerca a las expectativas que tienen los compradores, así como a aquellas categorías a las que se orientan sus planes y preferencias para los siguientes meses.
De acuerdo con el estudio, 59% de consumidores se inclina por economizar en compras y gastos, y ahorrar dinero. Por su parte, 41% de encuestados observa este año como un periodo para hacer realidad sus planes en diversos ámbitos.
Aquellos más cautos en torno al gasto y al ahorro, principalmente, son limeños mayores de 36 años.
“Claro que este panorama está sujeto a diversas sucesos; por ejemplo, que después del 12 de abril (día de las elecciones) aparezca un candidato desconocido, con propuestas contra el libre mercado o que la guerra en Medio Oriente se intensifique hasta el punto de generar reales perjuicios en la economía local. Sin embargo, por ahora nada de eso aún se percibe en las respuestas de los peruanos”, afirmó Javier Álvarez, director senior de Tendencias del Consumidor de Ipsos Perú.
El ejecutivo señaló que estos resultados evidencian un mayor optimismo en el 2026 sobre el 2025, apalancado no precisamente en una desconexión del consumidor con su realidad política, sino en la percepción de una estabilidad económica y cierta tranquilidad porque los dos candidatos favoritos que señalan las encuestas —a la fecha— no generan importante incertidumbre.
Categorías de gasto que generan preocupación
Más allá del relativo optimismo, Álvarez reconoció que hay algunas categorías de gasto que despiertan preocupación en los compradores peruanos, incluso por encima de lo que les solía angustiar el año pasado. En este punto, mencionó la alimentación (78%), educación (46%) y deudas y compromisos de pagos financieros (30%), cuyos índices aumentaron 9, 6 y 8 puntos porcentuales, respectivamente.
El ejecutivo recordó que la categoría de alimentos tradicionalmente despierta la alerta en los consumidores, dado que más del 50% del presupuesto familiar se dirige a cubrir esta necesidad; mientras, en educación, la incertidumbre se orienta a no poder cumplir con el pago de pensiones o de matriculas, especialmente, considerando que es una responsabilidad clave para el desarrollo de los hijos.
“Hay categorías en las cuales la preocupación ha descendido, como salud y servicios básicos. A la par que también hay situaciones que elevan la duda; estamos pasando el alza del combustible que repercute en algunos canales. Asimismo, la guerra (en Medio Oriente), que es un factor externo, y que arrastra a una subida de precios, conmina a una población local, sobre todo mayores de 50 años del segmento E, que no está ajena a estos eventos”, refirió.

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Los planes de los peruanos
Álvarez explicó que los consumidores que tienen una mirada más optimista y encuentran en el 2026 una oportunidad para alcanzar objetivos, en su mayoría, son jóvenes de 18 a 24 años del nivel socioeconómico A.
“Por el contrario, los mayores de 36 años y los limeños ven un momento propicio para economizar en sus compras, siendo que esa dualidad entre los planes y la prudencia financiera serán claves para entender las decisiones de consumo”, manifestó el representante de Ipsos Perú.
De cara al 2026, los peruanos optimistas priorizan estos proyectos: el mejoramiento del hogar (80%) surge como una finalidad principal para la mayoría de encuestados; seguido de iniciativas en finanzas (58%), iniciativas de viajes (45%) y la aspiración del negocio propio (43%), sobre todo, en los habitantes del interior del país.

En detalle, el ejecutivo precisó que los niveles socioeconómicos altos se enfocan en planes relacionados con viajes (sean nacionales o internacionales) y hogar. En tanto, los segmentos C, D y E consideran más relevante la estabilidad financiera, promovido por el pago de deudas, la creación de un fondo de ahorro de emergencia, entre otros aspectos.
“Y los más jóvenes, principalmente, aquellos sin carga familiar, sean en Lima o en provincias, tienen más planes en educación (estudio de una carrera profesional, idiomas o posgrado), mejoramiento del hogar y lo que refiere a independizarse. Se trata de centennials y milennials con un optimismo mayor al resto de consumidores“, finalizó.
Ficha técnica:
- Técnica de recolección de información: encuestas en hogares.
- Método de muestreo: probabilística.
- Población objetivo: hombres y mujeres conectados de 18 a 75 años de los NSE A, B, C, D y E.
- Ámbito geográfico: Perú urbano.
- Muestra: 801 encuestas.
- Margen de error: +/- 3.46% con una confiabilidad del 95% a nivel total para una muestra de 802 casos.
- Trabajo de campo: del 18 al 27 de febrero del 2026.
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Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional del Santa. Trabaja en el Diario Gestión desde noviembre del 2021. Laboró anteriormente en la Sociedad Nacional de Industrias y el diario La Industria de Chimbote.








