
Desde el Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) proponen que se implemente, con urgencia, un control técnico independiente y permanente para recuperar la sostenibilidad operativa y financiera de Petroperú.
Por ejemplo, plantean que se respalde la creación de una Gerencia Adjunta de Fiscalización Técnica, integrada por profesionales de alta especialización, solvencia ética e independencia política.
Esta gerencia adjunta actuaría como contrapeso técnico de la sociedad civil a fin de garantizar que se tomen decisiones sustentadas en ingeniería, gestión de riesgos y buena gobernanza, sin importar los cambios de Gobierno.
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Más de una década en crisis
Según el CIP, la crisis de Petroperú surgió por malas decisiones sucesivas, carentes de control técnico independiente y continuidad institucional.
La Refinería de Talara representa uno de estos problemas: su modernización exigió un costo superior a los US$ 5,000 millones sin que haya un plan financiero ni gobernanza técnica. Ello se agrava con la paralización de la antigua infraestructura antes del pleno arranque de la nueva, lo que trajo “una alta dependencia de combustibles importados que, sumada al alza internacional de precios en 2022, terminó por agravar severamente la situación financiera de la empresa”.
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Además, señala el CIP que la recuperación de Petroperú no puede afrontarse solo desde el lado financiero o contractual, sino que también requiere “control técnico especializado, ingeniería y gestión de riesgos”.








