
Este año, la primavera llega en un contexto climático particular por la presencia de El Niño Costero. Según la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), el evento podría prolongarse hasta el verano de 2027, por lo que factores como el aumento de la temperatura, los cambios en la humedad, la radiación ultravioleta (UV), el polvo y otros contaminantes serán relevantes durante los próximos meses, pudiendo afectar principalmente la superficie ocular y provocar o intensificar molestias como picazón, ardor, lagrimeo, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño.
En este contexto, el uso de lentes de sol con protección UV es una de las medidas señaladas por los especialistas para reducir la exposición a la radiación ultravioleta. Pero no basta con que una gafa sea oscura: también es necesario verificar que cuente realmente con un filtro UV.
¿Cómo pueden afectar el calor y la humedad a los ojos?
Las temperaturas elevadas y los niveles bajos de humedad pueden alterar la estabilidad de la película lagrimal, la capa que recubre y protege la superficie ocular. Esto puede generar sequedad, ardor, picazón, sensación de arenilla, enrojecimiento y lagrimeo.
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Estas molestias también pueden intensificarse en personas que ya presentan síntomas de ojo seco o sensibilidad ocular.
¿Qué efectos puede generar la radiación UV?
La exposición excesiva o acumulativa a la radiación ultravioleta puede afectar distintas estructuras del ojo. El doctor Juan Carlos Corbera, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión, señala que se ha relacionado con problemas como el pterigión y las cataratas, además de una posible asociación con la degeneración macular relacionada con la edad.
Por ello, la protección ocular no debería limitarse a los días en que el sol es visible o intenso.
¿Los lentes oscuros protegen necesariamente de los rayos UV?
No. El color oscuro de una luna no garantiza por sí mismo que cuente con protección UV. Las fuentes consultadas coinciden en que es necesario verificar las especificaciones del producto.
Econolentes señala que los lentes con protección UV suelen estar identificados mediante una etiqueta o pegatina que indica el nivel de protección. También recomienda adquirirlos en establecimientos de confianza y verificar la información proporcionada por el fabricante.
Oftalmo Salud Arequipa advierte, además, que el filtro UV es un tratamiento distinto del simple oscurecimiento de las lunas. La fuente señala que el tratamiento UV bloquea la radiación ultravioleta, mientras que el color de la luna está relacionado principalmente con la cantidad de luz visible que ingresa.
¿Qué significa que unos lentes tengan protección UV400?
La denominación UV400 hace referencia a la capacidad de las lunas para bloquear la radiación ultravioleta hasta una longitud de onda de 400 nanómetros. Las fuentes proporcionadas describen esta especificación como una protección que cubre los rayos UVA y UVB.
Una etiqueta que indique “UV400” o “100% protección contra los rayos UV” es uno de los elementos que se pueden revisar al adquirir unos lentes, según la información de Econolentes.
¿Se puede comprobar a simple vista si unos lentes tienen filtro UV?
No necesariamente. El filtro UV es invisible y no puede comprobarse únicamente observando las lunas.
Oftalmo Salud Arequipa señala que una forma segura de verificar la protección es acudir a una óptica de confianza o a una clínica oftalmológica que disponga de un uveómetro, instrumento que permite medir el porcentaje de radiación que bloquea la luna.
¿Qué se debe revisar al comprar lentes de sol?
Además de la indicación de protección UV, las fuentes consultadas plantean otros aspectos a considerar:
- La etiqueta y el establecimiento: verificar que el producto indique su nivel de protección y adquirirlo en una tienda de confianza.
- La cobertura de la montura: Econolentes recomienda lentes de mayor tamaño y que permanezcan fijos al rostro, para ampliar la cobertura frente a la radiación que puede ingresar por los alrededores.
- El material y la certificación: las lunas pueden ser de vidrio o de distintos materiales plásticos. La fuente señala que la certificación cobra especial importancia en estos casos.

- La categoría del filtro solar: Oftalmo Salud Arequipa explica que las lunas de sol se clasifican del 0 al 4 según la cantidad de luz visible que dejan pasar. Según esta fuente, las categorías 2 o 3 están destinadas al uso diario en ciudad y playa, mientras que la categoría 4 corresponde a condiciones extremas y no debe utilizarse para conducir.
¿Qué diferencia hay entre lentes polarizados y lentes con filtro UV?
No cumplen la misma función. El filtro UV está destinado a bloquear la radiación ultravioleta, mientras que la polarización reduce el resplandor que rebota en superficies como el agua, la arena o el asfalto mojado. Por ello, unos lentes polarizados también deben contar con filtro UV si se busca protección frente a la radiación ultravioleta.
¿Y los lentes fotocromáticos tienen protección UV?
Los lentes fotocromáticos, que se oscurecen ante la exposición solar, por lo general también incluyen protección contra los rayos UV. Sin embargo, Econolentes recomienda revisar las especificaciones del producto o consultar al fabricante o vendedor para confirmar que el modelo elegido ofrece esa protección.
¿Qué otras medidas ayudan a cuidar los ojos?
El especialista de Oftálmica Clínica de la Visión recomienda usar lentes de sol con protección UV durante las actividades al aire libre y complementar esta medida con una gorra con visera o un sombrero de ala ancha durante periodos de mayor exposición solar.
También aconseja mantener una adecuada lubricación ocular en personas con sequedad, evitar frotarse los ojos ante la aparición de picazón o irritación y consultar con un especialista si los síntomas persisten.
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El polvo y las partículas suspendidas también pueden entrar en contacto con la superficie ocular y provocar picazón, ardor, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño. Quienes pasan varias horas al aire libre o trabajan expuestos al polvo pueden requerir especial atención ante la aparición o persistencia de estas molestias.
¿Cuándo se debería acudir a una evaluación oftalmológica?
Si la irritación, el dolor, el enrojecimiento o la sensación de cuerpo extraño persisten, o si aparecen cambios en la visión, la recomendación del especialista es realizar una evaluación oftalmológica para determinar la causa y establecer el tratamiento correspondiente.







