
Tras las Elecciones Regionales y Municipales (ERM) 2026, el relevo de autoridades en municipios y gobiernos regionales abre una etapa de cambios, sobre todo en el área administrativa.
Mientras las nuevas autoridades preparan sus primeras decisiones, la ciudadanía espera que la atención cotidiana continúe.
Por ello, la transferencia de gestión en municipios y gobiernos regionales debe ser conducida de manera adecuada con el objetivo de no perjudicar al ciudadano y que la línea de gobierno continúe su curso correcto y habitual.
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Presupuesto, personal y capacidad operativa
El cambio de autoridades municipales y regionales no debería significar que las calles queden sin limpieza, o que se registren servicios paralizados o pagos detenidos. En una transferencia, la responsabilidad no termina con la entrega de documentos, si no que también implica asegurar que la administración siga funcionando mientras cambia su conducción.
Antonio Álvarez Silva, especialista en gestión pública, uno de los primeros aspectos que deben revisarse es la situación presupuestal y financiera.
La autoridad entrante necesita conocer no solo cuánto presupuesto recibe, sino también cuál es la disponibilidad de dinero, cómo se encuentran las cuentas y qué recursos están comprometidos. La revisión debe incluir las obligaciones relacionadas con obras, contratos y otros compromisos pendientes.
“(Se debe precisar) cuál es el activo inmediato que está dejando la gestión que sale. Del mismo modo, precisar cuál es el presupuesto comprometido para obras principales. (…) Porque cuando ya se liquida una obra cuyo presupuesto está comprometido para el 2027, es presupuesto que no se puede tocar”, indicó el especialista.
La transferencia también debe mostrar cómo queda organizado el personal y en qué condiciones funciona el aparato administrativo. Las contrataciones de locadores, los sistemas de gestión documental y los canales de atención presencial y virtual. A ello se suma la información sobre programas y servicios, así como comedores populares, cuya atención debe preservarse durante el cambio de autoridades.
En las áreas que tienen contacto directo con la ciudadanía, los documentos deben permitir reconocer la capacidad operativa que se entrega. Esto comprende, por ejemplo, cuántas unidades quedan disponibles para recoger residuos o realizar patrullajes de serenazgo. Asimismo, es necesario revisar las medidas de gestión del riesgo y los recursos previstos para atender o mitigar situaciones de peligro.
Por su parte, Juan Carlos Leonarte, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, señaló que la posibilidad de procesar adecuadamente toda esa información depende, en buena medida, de quiénes acompañarán a la nueva autoridad. Por ello, es importante es elegir funcionarios que conozcan la gestión pública y, específicamente, el funcionamiento municipal.
“Las normas en cuanto a gestión municipal son bastante específicas y requieren de un conocimiento previo”, sostuvo.

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Vencimientos que pueden afectar los servicios
Otro punto a tener en cuenta es verificar los vencimientos de servicios y licencias. En esto se incluye contratos de limpieza pública, seguros vehiculares, SOAT, cartas fianza y expedientes administrativos, los cuales requieren una revisión temprana.
La nueva gestión debe identificar cuáles demandan atención inmediata y cuáles permiten una programación posterior, sin esperar a que el vencimiento se convierta en una contingencia.
Precisamente, uno de los ejemplos de cómo una mala transición puede generar impactos negativos en la ciudadanía es el servicio de limpieza pública. Cuando los contratos terminan el 31 de diciembre sin que se haya previsto la continuidad del servicio, los primeros días de enero pueden transcurrir con residuos acumulados. Por ello, es necesario revisar anticipadamente las fechas y determinar qué actuaciones contractuales corresponden en cada caso.
Cabe precisar que la autoridad saliente mantiene responsabilidades hasta el último día de su mandato. En este contexto, debe dejar constancia de los recursos, el personal y las condiciones necesarias para sostener la atención a la población. Por su parte, la administración entrante, a su vez, tiene que verificar lo que recibe e identificar cualquier carencia que pueda afectar los servicios.
La información entregada tampoco debe aceptarse sin ser contrastada. Los equipos entrantes pueden revisar los datos disponibles en las plataformas del Ministerio de Economía y Finanzas. Los registros de inversiones y de obras públicas deben usarse como herramientas para comparar lo reportado por la gestión saliente con la información registrada en los sistemas del Estado. Esto permite advertir diferencias que deben quedar documentadas.
“Por ejemplo, si en el aplicativo del Infobras está dejándose pendiente cinco proyectos para un distrito. pero en papel me quieren hacer firmar solamente tres, yo tengo que dejar constancia de esa discrepancia y continuar”, precisó Álvarez.
En este sentido, la comisión de transferencia no debe convertirse en una auditoría, si no dejar constancia de cómo se encuentra la administración. Las observaciones deben registrarse para que sigan el procedimiento correspondiente, sin que se impida avanzar con la entrega de la gestión.
Sin embargo, esto no significa pasar por alto posibles irregularidades. El ocultamiento de información, la adulteración de balances u otras conductas pueden generar responsabilidades administrativas o penales, según corresponda.
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Plazos y preparación del equipo entrante
Con respecto de los plazos, el inicio de actuaciones del proceso debería iniciar después de la entrega de credenciales, teniendo como fecha de finalización el 31 de diciembre de 2026. Asimismo, la firma de las actas debe completarse, como máximo, dentro de los primeros cinco días de 2027.
Leonarte, por su parte, precisó que se debe aprovechar el periodo previo a la toma de posesión para identificar contingencias y preparar las primeras actuaciones administrativas. Si se tiene previsto quienes integrarán el nuevo equipo, este puede avanzar en el conocimiento de los asuntos pendientes.
“Primero debe ir a tener que ser recursos humanos, porque todos los funcionarios tienen que tener un informe previo de recursos humanos, que se cumple con todos los requisitos para poder acceder a los puestos de confianza. Entonces, todo es rápido, pero con conocimiento”, añadió.
Por ello, una transferencia ordenada es mucho más que completar actas, ya que se requiere saber qué se recibe y qué debe atenderse primero.
“La piedra angular de los 100 primeros días de gestión municipal descansa en la información que se reciba en las comisiones de transferencia”, puntualizó Álvarez Silva.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.





