
Las relaciones amorosas en el trabajo dejaron de ser un tabú silencioso para convertirse en un fenómeno cada vez más visible dentro de las organizaciones. Con jornadas extensas, equipos colaborativos y una convivencia diaria que muchas veces supera al tiempo compartido fuera de la oficina, el ámbito laboral se ha convertido en un espacio común en donde surgen vínculos afectivos.
De acuerdo con el estudio Match en el Trabajo de Bumeran, el 64% de los trabajadores peruanos afirma haberse enamorado en su lugar de trabajo. Además, el 76% de quienes vivieron esta experiencia afirma que sus sentimientos fueron correspondidos, frente a un 24% que asegura que no fue así.
En ese marco, un 51% de los talentos indicó que mantuvo una relación amorosa con esa persona de su trabajo; el 23% aseguró que salió o tuvo citas en algunas ocasiones; el 10% reveló que se casaron; el 9% formó una familia; y el 7% que convivieron.
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Relaciones secretas
El estudio también arrojó que del total de trabajadores que afirman haber tenido una relación amorosa en el trabajo, el 50% la hizo parcialmente pública, lo que significa que era conocida sólo por algunos de las personas de su trabajo.
En cambio, el 36% la mantuvo en secreto y el otro 14% asegura que fue totalmente pública, siendo conocida por la mayoría o todos en la oficina.
¿Impacto en la productividad?
El romance en la oficina plantea desafíos tanto para quienes lo viven como para las empresas. El principal dilema gira en torno al equilibrio entre la vida privada y la profesional, ya que cuando surgen conflictos, rupturas o situaciones de desigualdad jerárquica, el impacto puede extenderse al equipo de trabajo.
Según el estudio, el 51% de los talentos afirma que la relación amorosa tuvo un efecto negativo en su desempeño laboral, mientras que el 49% considera lo contrario.
¿De qué forma les afectó negativamente? El 50% enfrentó conflictos emocionales; el 20% sufrió distracciones frecuentes; y el 10% percibió un impacto en su reputación.
En contraste, entre quienes consideran que la relación les afectó positivamente, un 39% dice que se mejoró su motivación; un 18% señala que se generó una reducción en su estrés laboral; un 13% recibió apoyo emocional; para un 12% se fomentó la colaboración; y para un 6% hubo un aumentó en la satisfacción laboral.









