
La Contraloría General de la República advirtió un grave desabastecimiento de fórmulas nutricionales en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión del Callao, situación que podría comprometer la atención alimentaria de pacientes en estado crítico en áreas como la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), Trauma Shock y unidades intermedias.
Según el Informe de Visita de Control n.° 006-2026-OCI/0628-SVC, que evaluó el periodo del 27 de febrero al 2 de marzo de 2026, el hospital requiere adquirir 17 tipos de fórmulas nutricionales para este año. Sin embargo, pese a que el Departamento de Nutrición y Dietética realizó el requerimiento anual, este no fue atendido. Incluso, el 5 de febrero se emitieron 10 solicitudes adicionales para cubrir al menos tres meses, pero hasta la inspección del 3 de marzo no se habían concretado.
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Durante la visita, los auditores verificaron que el hospital carece de 11 tipos de fórmulas nutricionales y que el stock disponible de otras seis resulta insuficiente para cubrir la demanda mensual. Los productos existentes corresponden a saldos de compras realizadas en diciembre de 2025, lo que agrava el riesgo para la recuperación y estabilización de los pacientes más vulnerables.
El informe también identificó deficiencias en la gestión del personal. Se detectó que los turnos no se programan con los tres meses de anticipación exigidos por norma, lo que afecta la organización del servicio. Además, se encontró que parte del personal manipulador de alimentos no contaba con carné de sanidad vigente: cinco trabajadores en turno tenían el documento vencido y otros 83, fuera de turno, se encontraban en la misma situación, incumpliendo las disposiciones sanitarias.
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A ello se suman problemas en la infraestructura del área de Nutrición y Dietética. Los auditores evidenciaron luminarias deterioradas con riesgo de caída, tuberías expuestas que dificultan la limpieza, fugas de agua en la cocina principal, caños inoperativos y deficiencias en las instalaciones sanitarias. Estas condiciones podrían propiciar contaminación cruzada y generar riesgos tanto para pacientes como para el personal.
Asimismo, se reportó la falta de mantenimiento de equipos clave como marmitas, hornos industriales y cámaras de refrigeración, varios de los cuales operan en condiciones inadecuadas o sin funcionamiento óptimo.
La Contraloría remitió el informe a la dirección del hospital para que adopte medidas correctivas urgentes que garanticen la inocuidad de los alimentos y la adecuada atención de los pacientes.








