
El entorno actual, marcado por una menor incertidumbre política y precios de metales en niveles elevados, ya se refleja en una ganancia acumulada de 36% en la bolsa local en lo que va del año. Sin embargo, lo más relevante es lo que viene: la agenda del nuevo gobierno para elevar la productividad y preservar la disciplina fiscal podría configurar un escenario aún más favorable para las empresas peruanas, abriendo la puerta a un desempeño sostenido del mercado bursátil en los próximos meses y hacia 2027.
LEA TAMBIÉN: Capitales ingresan a Perú luego de 2 años, ¿fin de la fuga de dólares que empezó en 2021?
La combinación de reformas productivas y prudencia fiscal apunta a un mayor crecimiento a largo plazo, pese a los riesgos climáticos. El Ejecutivo ha anunciado medidas orientadas a simplificar la regulación, reducir la informalidad y promover la inversión pública y privada. Con ello, el PBI consolidaría su tendencia positiva y cerraría el año con una expansión de 3,2%, cifra que ya incorpora un impacto del Fenómeno de El Niño, sin el cual el crecimiento podría haberse acercado a 4,0%. Hacia 2027, la economía podría acelerarse a 3,8%, una tasa que también incorpora un ajuste por el evento climático, y se encaminaría al crecimiento objetivo del 5% que el gobierno aspira a sostener en los próximos años si las reformas prosperan.
LEA TAMBIÉN: Dos trabajos al mismo tiempo: ¿cuándo puede una empresa prohibirlo y sancionarte?
Avanzar con esta agenda exigirá construir consenso político. El resultado electoral fue muy ajustado y dejó un Congreso sin mayorías absolutas, aunque con un Senado que podría aportar mayor equilibrio al proceso legislativo. El diálogo será clave para aprobar reformas de la profundidad que el ministro de Economía esbozó. Si se lograran acuerdos en los temas de fondo que el país requiere, veríamos una menor volatilidad de origen político, un factor que en los últimos años ha generado movimientos pronunciados en el mercado bursátil.
LEA TAMBIÉN: Petitorios mineros podrían romper récord este año: ¿aumenta entusiasmo en el sector?
Las utilidades corporativas, por su parte, muestran un crecimiento robusto, con la minería a la cabeza. Los resultados del segundo trimestre reflejan un repunte de las utilidades netas de las compañías bajo cobertura de alrededor del 70%, impulsado principalmente por el sector minero, aunque con contribuciones positivas de otros rubros. Tras el fuerte avance acumulado, nuestra proyección hacia fin de año es deliberadamente prudente: un alza adicional del 2% en el índice selectivo, a lo que se suma un retorno por dividendos del 2%. Mirando al 2027, si las reformas dinamizan la economía y se consolida un entorno social y político más estable, el panorama de valorizaciones podría tornarse aún más atractivo para el inversionista.
Miguel Leiva es vicepresidente de Research Renta Variable de Credicorp Capital.







