
La administración de José Antonio Kast alista cambios a la ley de 40 horas laborales por semana dejada por Gabriel Boric en Chile, a fin de que sea reformada para extenderla.
Las intenciones de Kast
Tomás Rau, ministro de Trabajo, anunció que el proyecto de ley modificará el cálculo de la jornada laboral en Chile, lo que permitiría extenderla hasta un máximo de 52 horas a la semana.
Según el funcionario de Kast, se busca flexibilizar el mercado laboral en un contexto donde se ha deteriorado el empleo: la tasa de desocupación llegó a 9.1% entre febrero y abril del 2026, según datos oficiales.
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Rau precisa que el Gobierno no quiere establecer una jornada fija de 52 horas semanales, sino en “cómo promedias o calculas las 40 horas” en favor de una supuesta nueva modalidad para sectores estacionales como la agricultura y el turismo, algo “ya escrito” en la ley.
Kast y su gestión apuntan a ampliar el margen hacia un promedio anual, bajo un modelo de varios países OCDE, dado que “el actual periodo de cálculo para promediar la jornada está fijado en solo cuatro semanas y posiciona a Chile como el país más restrictivo” de la región.
Así, el Ejecutivo juega sus fichas para que los empleados tengan épocas con jornadas más cortas para compensar las temporadas de alta demanda productiva.
“Lo que proponemos es que esa compensación pueda realizarse en plazos más largos”, dijo Rau.

No obstante, la oposición al gobierno ultraconservador chileno manifestó su preocupación por la intención de reformar la jornada de 40 horas semanales.
“No se trata que después te digan: ‘No, mira, te vamos a compensar’. La pregunta de fondo es ¿quién puede tener una buena vida trabajando 52 horas en una semana? Es decir, más de 10 horas al día", dijo Camila Vallejo, exvocera del Gobierno.
Cabe añadir que en 2023 se promulgó la ley que bajó gradualmente de 45 a 40 horas la jornada laboral semanal, bajo el argumento de que se necesitaba “una mejor calidad de vida”. Este ajuste se realiza progresivamente: ahora está en 42 horas y para 2028, llegará a 40.
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De esa manera, Chile —bajo el mandato socialista de Gabriel Boric— se volvió el tercer país de la región, tras Ecuador y Venezuela, en fijar la jornada de 40 horas semanales. En la mayoría de naciones, la media es de 48 horas semanales.
Con información de EFE y El País.







