
Varias empresas extranjeras han reducido o cesado sus operaciones en Cuba bajo presión de Estados Unidos y ante el riesgo de quedar expuestas a sanciones por sus vínculos con el conglomerado económico-militar cubano Gaesa.
Transacciones financieras
Las operaciones de pago con tarjetas Visa y Mastercard quedarán suspendidas en Cuba a partir del 6 de junio, después de que un banco extranjero rompiera su relación con Fincimex, entidad financiera vinculada a Gaesa y encargada de procesar este tipo de transacciones en la isla.
Estas tarjetas eran utilizadas principalmente por empresas extranjeras, turistas y cubanos residentes en el exterior para pagar bienes y servicios en comercios, inmobiliarias, hoteles, restaurantes y gasolineras del Estado.
Cadenas hoteleras
Cuba, ya golpeada por la caída del turismo, enfrenta ahora la retirada o reducción de operaciones de varios grupos hoteleros internacionales que se desvincularon de la gestión de casi un centenar de instalaciones en la isla, la mayoría asociadas con Gaesa.
Las cadenas extranjeras, que llegaron a Cuba a partir de la década de 1990, operan bajo dos esquemas: mediante la gestión de hoteles en asociación con el ministerio de Turismo o a través de acuerdos de administración con Gaviota, entidad turística de Gaesa.
Las españolas Meliá e Iberostar dejaron de gestionar 15 y 12 hoteles vinculados al conglomerado militar respectivamente, aunque mantendrán la operación de los establecimientos que administran junto al ministerio de Turismo.
La canadiense Blue Diamond cesó totalmente la operación de sus 62 hoteles en la isla.
Igualmente, el grupo asiático Archipelago International, que llegó a operar seis hoteles en la isla bajo la marca Aston, puso fin a sus actividades, según confirmaron a la AFP dos fuentes cercanas al sector.
En medio de una severa escasez de combustible, numerosos hoteles permanecen cerrados y las operaciones se han concentrado en un número limitado de instalaciones.
Navieras europeas
La naviera francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd suspendieron “temporalmente” desde mediados de mayo las entregas y nuevos envíos de contenedores hacia Cuba.
Aunque el transporte marítimo no figura explícitamente en el decreto presidencial estadounidense del 1 de mayo, ambas compañías podrían quedar expuestas a sanciones por operar en el puerto de Mariel, a unos 50 kilómetros de La Habana, administrado por Gaesa.
Minera Sherritt
Activa en el sector de la minería, también en el radar de Washington, la canadiense Sherritt se retiró a inicios de mayo de Cuba, donde extraía níquel y cobalto desde la década de 1990 a través de la empresa mixta General Nickel Company, también sujeta a sanciones de Estados Unidos.
Ese mismo mes la compañía dio marcha atrás a su decisión inicial de liquidar sus activos en la isla e informó que negocia la venta mayoritaria de sus acciones con una firma estadounidense, propiedad de un exasesor de Donald Trump.







