
Bolivia obtuvo su segunda mejora de calificación crediticia en una semana, luego que el gobierno impulsara reformas económicas en un entorno político más constructivo.
S&P Global Ratings elevó la nota del país en dos escalones, a CCC+ desde CCC-, con perspectiva estable, según un comunicado.
Moody’s Ratings elevó su calificación la semana pasada ante el compromiso del gobierno de cumplir con los pagos de bonos en dólares. Este movimiento sitúa a Bolivia en línea con otros pares por debajo del grado de inversión como Argentina, Ucrania y Sri Lanka.
Las mejoras reflejan señales incipientes de estabilidad después de que la caída de las reservas y los déficits fiscales erosionaran la confianza de los inversionistas.
El gobierno de Rodrigo Paz ha tomado medidas para fortalecer las finanzas públicas mediante la eliminación de subsidios a los combustibles, la obtención de financiamiento externo y la reducción de los costos del servicio de la deuda a través de canjes de bonos, señaló S&P.
“La nueva administración ha superado el estancamiento en el Congreso, obtuvo la aprobación para endeudamiento externo y avanza en su agenda de reformas”, dijeron analistas, incluido Victor Santana, en el comunicado.
“La perspectiva estable equilibra la reducción de los pagos de servicio de deuda a corto plazo con perfiles externos, monetarios y fiscales débiles, lo que limita la capacidad del gobierno para atender su deuda”, agregó.








