
El presidente de Estados Unidos,Donald Trump, anunció el domingo 14 de junio que alcanzó un acuerdo con Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz tras más de tres meses de guerra.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos!”, escribió Trump en su red Truth Sscial, poco después de que el mediador Pakistán dijera que ambas partes habían alcanzado un acuerdo.
“Autorizo plenamente la apertura libre de peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que el petróleo fluya!”, añadió.
Los detalles completos del acuerdo no están disponibles de momento, pero sí se sabe que la firma será el viernes en Suiza.
Estados Unidos indicó previamente que relajará su bloqueo de los puertos iraníes a medida que el estrecho se reabra, y que aceptará suspender las sanciones a fin de permitir que Irán venda más de su petróleo y fortalezca su maltrecha economía.
El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que el estrecho de Ormuz se abrirá de inmediato tras la firma, detallaron las agencia de noticias.
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El viceministro de asuntos exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, declaró en la noche del domingo que al acuerdo con Estados Unidos pone “fin inmediatamente a la guerra”.
“En primer lugar, el fin inmediato y definitivo de la guerra y de las operaciones militares en los diferentes frentes, incluido el Líbano”, enumeró el diplomático, especialista en cuestiones jurídicas, en la televisión estatal.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, confirmó este domingo desde Islamabad que Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz que pone fin al conflicto armado en Oriente Medio.
"Tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que se ha alcanzado el acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán", anotó.
Con esas palabras, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció este domingo el fin de la guerra entre Washington y Teherán. Ambas partes declararon la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.
Pakistán ejerció como mediador del proceso. Sharif agradeció en su comunicado el papel de Catar, Arabia Saudita y Turquía. El primer ministro pakistaní señaló que su Gobierno trabajó en coordinación con ambas partes pese a lo que describió como una «incesante campaña de desinformación» de quienes buscaban sabotear el proceso.
"Con el acuerdo ya firmado, los mediadores facilitarán una serie de reuniones esta semana. Estas conversaciones previas a la implementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y la ceremonia oficial de firma", indicó el primer ministro pakistaní.
La firma del documento será electrónica, seguida de negociaciones técnicas la próxima semana.
La ceremonia oficial está prevista para el viernes 19 de junio en Suiza.
Esta semana se celebrarán reuniones preparatorias entre las delegaciones de ambos países antes de la formalización del acuerdo.
El acuerdo fue objeto de críticas incluso en las últimas horas
El acuerdo en gran medida podría establecer una situación que existía antes de la guerra, pero con miles de personas muertas e Irán ejerciendo una nueva fuente de presión negociadora con su capacidad de influir en los tránsitos del estrecho. La vía fluvial es crucial para importantes envíos de petróleo, gas natural y productos relacionados como fertilizantes, y su cierre efectivo sacudió la economía mundial.
De los objetivos declarados por Estados Unidos e Israel cuando lanzaron la guerra el 28 de febrero con ataques que mataron al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, Teherán aún tiene un programa de misiles, apoyo a fuerzas aliadas armadas en la región como Hezbollah en Líbano y una reserva de uranio altamente enriquecido para su programa nuclear.
Moytabá Jamenei, hijo de Alí Jamenei, es ahora el líder supremo, aunque no se le ha visto en público desde que comenzó la guerra. Su aprobación era necesaria para que Irán diera el visto bueno al acuerdo.
Irán quiere que cualquier pacto de cese del fuego incluya los combates en Líbano, donde Israel ha profundizado su invasión más que en cualquier momento en más de un cuarto de siglo al tiempo que apunta contra Hezbollah. Teherán también ha buscado la liberación de miles de millones de dólares en fondos congelados.
El acuerdo emergente había sido duramente criticado por el gobierno de Israel y por detractores dentro del propio Partido Republicano de Trump. Algunos afirmaron que no mejoraba los términos del pacto nuclear con Irán de 2015, del que Trump retiró a Estados Unidos durante su primer mandato y que aún describe como “malo”.
También se percibieron tensiones internas en Irán en las horas previas al anuncio, ya que el gobierno advirtió el domingo que cualquier división en el país respecto al acuerdo debilitará su posición negociadora. El presidente iraní Masoud Pezeshkian instó a la unidad nacional y calificó de “vergüenza” que alguien se presente ante el Parlamento y tilde de traidor a cualquiera que negocie.
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Programa nuclear de Irán sigue sin resolverse
Tras el comienzo de la guerra, Irán atacó a Israel y a varias naciones árabes del Golfo con misiles y drones. Se alcanzó un alto el fuego el 7 de abril. Diez días después, el ejército estadounidense impuso su bloqueo. Una histórica reunión cara a cara entre el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, terminó sin éxito.A lo largo de las negociaciones, Trump alternativamente amenazó con destruir la infraestructura iraní, incluso su civilización, y elogió la relación con Irán como “más profesional” en un momento en que su gobierno buscaba una salida de la guerra con las elecciones intermedias en Estados Unidos previstas para finales de este año.
El gobierno de Irán, con sus propias tensiones en torno a los sectores de línea dura al tiempo que se apresuraba a reemplazar a varios altos funcionarios muertos en la guerra, expresó repetidamente recelo ante las negociaciones luego que rondas de conversaciones el año pasado y a principios de este año terminaron con ataques de Estados Unidos e Israel.
Teherán ha enfatizado que busca que un acuerdo se centre en poner fin a la guerra, con las discusiones pospuestas hasta más adelante sobre su programa nuclear —el tema en el centro de todo.
Irán tiene 440,9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un paso técnico corto respecto de niveles de grado armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Irán ha sostenido durante mucho tiempo que su programa nuclear tiene fines pacíficos y no se ha comprometido públicamente a renunciar al uranio enriquecido, que se cree está enterrado bajo tres instalaciones nucleares que resultaron gravemente dañadas por ataques de Estados Unidos el año pasado.
En ocasiones, Estados Unidos había buscado la retirada del uranio enriquecido de Irán como parte de un acuerdo. Rusia se ha ofrecido a llevárselo. En otras ocasiones, Trump dijo que quería que el uranio fuera destruido.
Elaborado con información de AFP, AP y EFE







