
En agosto de 2025, una noticia resonó en el sector pesquero: Exalmar concretó la adquisición del 100% de las acciones de Pesquera Centinela al Grupo Romero. Más allá del crecimiento en tamaño, la operación abre una nueva etapa para la compañía peruana, con más de tres décadas en el negocio marítimo. ¿Qué objetivos busca alcanzar Exalmar con la incorporación de este nuevo activo?
Durante su participación en el Investor Day, organizado por la Bolsa de Valores de Lima (BVL), Raúl Briceño Valdivia, CFO de Exalmar, puso el foco primero en el contexto del sector.
“El Perú es pesquero milenariamente”, afirmó, al recordar que la industria de harina y aceite de pescado tiene un rol relevante desde mediados del siglo pasado. La base del negocio, explicó, radica en la disponibilidad del recurso y en la forma en como este es gestionado.
LEA TAMBIÉN: Tras compra a Grupo Romero: Exalmar eleva ventas por más volumen, pese a menores precios
De acuerdo con el ejecutivo, el país registra una biomasa promedio de anchoveta cercana a 9 millones de toneladas anuales, mientras que la cuota de pesca autorizada se sitúa alrededor de 4 millones de toneladas. “La manera como se está controlando la biomasa en el Perú, a través del Imarpe y el Ministerio de la Producción, ha sido reconocida a nivel mundial como un excelente manejo”, sostuvo.
Ese marco, añadió, permite mirar el futuro del sector “con bastante optimismo”.
Briceño destacó que el principal destino de la harina y el aceite de pescado es actualmente la acuicultura. “Con el crecimiento de la población y la sobreexplotación del mar, cada vez es menor el alimento que consumimos directamente del mar y mayor el que proviene de la acuicultura”, explicó. En este contexto, la harina y el aceite de pescado se han convertido en insumos esenciales para la alimentación de peces de cultivo.
Para el directivo, el negocio pesquero se sostiene en tres factores clave: “buena biomasa, un manejo responsable y una demanda en expansión”.
LEA TAMBIÉN: Exalmar concreta la compra de Pesquera Centinela de Grupo Romero

El impacto de la compra de Centinela
En ese contexto, Briceño precisó que Exalmar forma parte del Grupo Matta, fundado por Víctor Matta, quien posee el 75% de participación en la pesquera. “Somos la segunda y esperamos ser la primera empresa productora y exportadora de pescado en el país”, señaló.
El grupo, además, desarrolla un negocio agroindustrial (Complejo Agroindustrial Beta) con el cual es uno principales productores de frutos frescos del Perú, propiedad en su totalidad de su fundador.
En esa línea, recordó que en agosto de 2025 concretó una de las adquisiciones más relevantes de su historia: la compra de Pesquera Centinela. Con esta operación, la compañía alcanzó nueve plantas y 33 embarcaciones, llegó a una cuota conjunta cercana al 9% y logró una participación de casi 23% en procesamiento durante la segunda temporada de 2025. La meta, afirmó, es llegar al 25%.
LEA TAMBIÉN: Indecopi aprueba venta de pesquera Centinela del Grupo Romero a Exalmar
Las operaciones de la empresa se concentran principalmente en la zona centro–norte del litoral, donde la ubicación y el tamaño de sus plantas representan una ventaja logística. Su cadena de valor abarca tanto el consumo humano indirecto (CHI) como el consumo humano directo (CHD). Esto incluye la captura con flota propia y el abastecimiento de terceros, el procesamiento de anchoveta para producir harina y aceite de pescado, así como la elaboración de productos congelados de jurel, caballa y otras especies destinadas al consumo directo.
Perú, recordó el ejecutivo, es el principal productor mundial de aceite de pescado, posición que mantiene desde hace años. La harina de pescado peruana destaca por su alto contenido proteico, mientras que el aceite resalta por su concentración de Omega 3, un atributo que incluso ha impulsado su uso en la industria farmacéutica.
Exalmar participa en dos líneas de negocio: la producción de harina y aceite de pescado, destinados a la elaboración de alimento balanceado para la acuicultura; y la de productos congelados para consumo humano directo, como jurel, caballa y pota, valoradas por su aporte de Omega 3.
LEA TAMBIÉN: Grupo Romero: tras vender dos empresas, ¿hacia dónde se orientarían sus inversiones?

El nuevo objetivo de Exalmar: ser número uno
Al repasar la trayectoria de la compañía, el vocero destacó que la historia de Exalmar está marcada por crecimiento, crisis y transformación. La empresa se fundó en 1992, aunque el origen del negocio se remonta a cuando su fundador inició operaciones con una sola embarcación, en el contexto del proceso de privatización de flotas y plantas que antes estaban en manos del Estado.
El ejecutivo recordó que el sector atravesó un punto crítico tras el fenómeno de El Niño de 1998, que golpeó con fuerza a la industria pesquera. A inicios de la década de 2000, comenzaron a ingresar nuevos inversionistas y se aceleró un proceso de concentración. “Empezaron compras de embarcaciones, plantas y empresas, sobre todo por grupos con mayor respaldo financiero”, recordó.
A esa situación, se sumó una expectativa clave: el cambio en la regulación de cuotas de pesca.
LEA TAMBIÉN: Pesquera Exalmar otorga préstamo de US$ 5.5 millones a su principal accionista
Antes de 2007, regía el sistema conocido como la “carrera olímpica”, donde cada embarcación podía capturar todo lo posible dentro de la temporada. “Eso generó una sobredimensión de flota y plantas, y se llegó a pescar la cuota anual en apenas 40 días, algo nada saludable ni para el recurso ni para la calidad de la harina”, señaló.
La Ley de Cuotas Individuales, implementada en 2007, ordenó el sistema al asignar porcentajes específicos de captura por embarcación. “Eso permitió programar mejor la pesca y redujo drásticamente el número de barcos operativos”, añadió. En el caso de Exalmar, la flota pasó de más de 50 embarcaciones a menos de 20 tras la reforma.
Frente a ese nuevo escenario, la compañía apostó por crecer para no perder relevancia. “El mensaje fue claro: si no crecíamos, desaparecíamos”, recordó.
Uno de los hitos fue la entrada de un fondo de private equity de Citibank en 2007, con una inversión de US$ 30 millones. Luego vino el IPO en 2010, que levantó US$ 100 millones, seguido por la emisión de US$ 200 millones en bonos internacionales. “Fueron operaciones poco comunes en la pesca peruana en ese momento, pero nos permitieron seguir expandiéndonos”, explicó.
Dicho período marcó la etapa de mayor expansión, no solo en harina y aceite de pescado, sino también en consumo humano directo, con inversiones en plantas de congelados y mejoras en la flota. En paralelo, la empresa enfrentó sucesivas crisis: El Niño de 1998, la crisis financiera global de 2008, nuevos eventos climáticos, la pandemia y el impacto logístico de la guerra en Ucrania. “Hemos pasado por todo, y eso ha hecho que el sistema financiero conozca mejor al sector y le tenga más confianza”, sostuvo.
LEA TAMBIÉN: Exalmar navega sobre aguas en calma: el rumbo de la pesquera este 2025
El punto más reciente de esa evolución fue la adquisición de Pesquera Centinela. “Esta operación nos acerca a nuestro (nuevo) objetivo de ser el principal productor y exportador de harina y aceite de pescado en el Perú”, afirmó.
Si bien Exalmar se ubica en la quinta posición del sector considerando solo su cuota propia, su participación en procesamiento es mayor gracias a la compra de materia prima a terceros. “En la segunda temporada de 2025 ya rozamos el 23% de participación en procesamiento, incluyendo a Centinela”, indicó.
A su juicio, la rápida integración de la nueva empresa ha permitido avanzar con mayor velocidad hacia las metas trazadas.

En exportaciones de harina de pescado, el ejecutivo detalló que, a septiembre de 2025, Exalmar ocupaba el tercer lugar con US$ 288 millones. “Si sumamos a Centinela, superamos los US$ 340 millones”, indicó.
Además, aclaró que la pesquera adquirida no operó a plena capacidad en su primera temporada tras la compra, lo que deja margen para seguir creciendo. “Seguimos apuntando a ser los principales exportadores y productores de harina y aceite de pescado”, subrayó.
En el negocio de congelados, añadió, la compañía también ha ganado terreno. Entre 2024 y septiembre de 2025, Exalmar lideró las exportaciones de jurel y caballa congelados. Este desempeño, explicó, responde tanto a la pesca de su propia flota como a la compra de materia prima a embarcaciones industriales y artesanales. “Hemos replicado en consumo humano directo el modelo de abastecimiento de terceros que usamos en harina y aceite, y eso nos ha permitido aumentar el volumen procesado y las ventas”, aseveró.
Las finanzas y ventas de Exalmar
En el plano financiero, el ejecutivo pidió primero tomar en cuenta una particularidad del negocio pesquero que impacta directamente en la lectura de los resultados. Explicó que el sector opera con dos temporadas de pesca al año —una entre abril y julio, y otra entre octubre y enero—, pero que no toda la producción se refleja en el mismo ejercicio contable.
LEA TAMBIÉN: Exalmar recibe luz verde para aumentar producción en planta Chicama
“La primera cuota del año se produce y se vende en ese mismo año, pero la segunda cuota normalmente se comercializa al siguiente”, detalló.
Esto puede generar distorsiones entre el desempeño operativo y el financiero. “Podría ser un muy buen año pesquero, con dos buenas temporadas, pero un mal año financiero si la segunda cuota del año anterior fue baja”, advirtió.
Aun con esa dinámica, destacó la evolución de la rentabilidad en los últimos años. “Desde 2021 hemos estado por encima de los US$100 millones de ebitda, salvo en 2023 por el impacto de El Niño”, señaló. Las utilidades, añadió, también han mostrado niveles relevantes dentro de la volatilidad propia del sector.
Al incorporar a Pesquera Centinela, las cifras toman otra dimensión. “Si sumamos Centinela, nuestras ventas están llegando a US$ 568 millones en 2025”, indicó. El ebitda combinado, precisó, bordea los US$ 132 millones, mientras que la utilidad conjunta se sitúa alrededor de US$ 50 millones. “Son números bastante interesantes, y todavía nos queda un año (2026) completo para capturar todas las sinergias entre Exalmar y Centinela, que es el principal objetivo”, subrayó.
En cuanto al endeudamiento, detalló que Exalmar registraba a 2025 una deuda financiera total de US$ 383 millones, compuesta en 44% por obligaciones de corto plazo y 56% de largo plazo. Respecto a Pesquera Centinela, Briceño precisó que su incorporación no añade una carga financiera. “La deuda está prácticamente toda en Exalmar; Centinela casi no tiene deuda”, afirmó.
LEA TAMBIÉN: Pesqueras peruanas y un plan de inversión que superará los US$ 50 mlls.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.








