
En el inicio del 2026, la producción nacional de tuberías habría tenido un resultado positivo. De enero a abril, el fabricante peruano Koplast reportó que la importación nacional de materia prima para esa industria creció 15%, impulsada por la demanda de dichos bienes para el sector infraestructura, residencial y, sobre todo, agroindustrial. Si bien el contexto de la segunda vuelta presidencial viene frenando la velocidad de algunos proyectos, la compañía ejecuta un nuevo paquete de inversiones enfocado en un objetivo que trasciende a la coyuntura. ¿Nuevos mercados o futuros clientes?
Rodolfo Salazar Días, gerente general de Koplast, destacó que esta compañía escaló al segundo lugar del mercado local en los últimos 12 meses a abril de 2026. Solo en el primer cuatrimestre de 2026, su volumen de ventas creció 30%, apalancado por el último ciclo de inversiones.
En los últimos años, la empresa amplió su capacidad en su planta de Lurín (Lima) y descentralizó su base productiva con la apertura de fábricas en Arequipa y Chiclayo, donde han venido ganando clientes.
“Crecemos por descentralización. Nuestra participación en el norte avanza de manera sostenida. En el norte, hemos crecido más de 300% (desde que abrimos la planta)”, comentó a Gestión.
Tras dichos resultados, la empresa no se mantendrá solo cosechando los frutos de la expansión, sino que ya planea reinvertir lo generado a la fecha. Así, ha iniciado la ejecución de un nuevo paquete de proyectos por US$ 5 millones para duplicar el área y capacidad de las plantas de Chiclayo y de Arequipa.

Asimismo, el desembolso considera la expansión de la fábrica y almacén de Lurín.
“Esto nos debe permitir llegar a las 3,500 toneladas (desde las 2,500 t actuales) de capacidad de producción mensual (consolidada)”, anotó, tras mencionar que el plan ya empezó a desarrollarse con la instalación de dos nuevas líneas de tuberías de polietileno en Lurín que operarán desde junio.
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Mayor capacidad: ¿nuevos mercados o más presencia local?
Consultado por la oportunidad de ganar presencia en el exterior con la mayor capacidad instalada en Perú, Salazar recordó que las tuberías no son productos concebidos para negocios de exportación. Y es que, debido al volumen de vacío que contienen, el flete termina siendo elevado.
Aun así, Koplast mantiene despachos constantes a Ecuador y Costa Rica. Sin embargo, estos envíos -que en conjunto no superan el 7% de las ventas totales- apuntan principalmente a ganar cierta notoriedad y participación de mercado, con la visión futura de una potencial inversión industrial en esos países.
En ese sentido, la ampliación de capacidad tiene el objetivo de fortalecer la posición de la empresa en el segmento de obras públicas y saneamiento, aumentar la participación en la autoconstrucción y un despliegue intensivo en la agroindustria, donde actualmente concentran no más del 8% de sus ventas. “Buscamos que sea una tercera pata fuerte de la mesa”, remarcó.
Bajo esa estrategia, el objetivo final de las nuevas inversiones en capacidad es ir por el primer lugar del mercado con el 30% o 35% de participación, tomando en cuenta que el volumen nacional mensual es alrededor de 10,000 toneladas.
“Koplast el otro año cumple 25 años y de cara a ese aniversario buscamos tomar el liderazgo de mercado. Si nosotros vamos a tener 3,500 toneladas de capacidad, por oferta no vamos a estar limitados”, manifestó, tras reconocer que colocar ese mayor volumen demandará inversiones adicionales en marketing y acciones comerciales.

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Koplast con cartera futura de plantas móviles
A partir de la creciente demanda de tuberías de polietileno, Salazar reveló que Koplast tiene aprobada una cartera futura de plantas móviles para fabricación de esas tuberías, lisas y estructuradas de grandes diámetros. La idea es que la producción pueda ser realizada en diferentes regiones del Perú.
“Hay demanda de polietileno en muchas zonas donde el Estado invierte en ampliar fronteras agrícolas, en dar más recursos hídricos, y claro, son zonas de difícil acceso, en donde el transporte del producto sale muy caro”, explicó.
Agregó que la implementación de dichas plantas estaría impulsada tanto por contratos ganados que aseguren la demanda, como a iniciativas propias de promover innovaciones en tuberías en regiones a partir del desarrollo del área de ingeniería de la empresa.
“La idea es ir difundiendo la tecnología, porque realmente Perú ya abrazó al polietileno. La importación era cinco veces PVC por una de polietileno hace varios años, pero el año pasado cerró en dos veces a una”, resaltó.
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Proyecciones para el mercado de tuberías
Tras el avance de 15% en la importación de materia prima para tuberías a abril, Salazar estimó que el crecimiento del segundo semestre mantendría la referida tasa. Aun cuando la segunda parte del año suele mostrar repuntes, reconoció que este año podría ser la excepción.
“El segundo semestre no va a ser tan fuerte como se estimaba por justamente la toma de nuevo mando, se vienen las elecciones municipales y regionales, así que eso también ralentiza el gasto en las regiones”, mencionó.
Solo en el caso de Koplast, indicó que la expectativa es sostener el avance de 30% en 2026, apoyado del desempeño en regiones y la nueva capacidad que empezará a ingresar en la segunda mitad del año.







