
El crujido del chicharrón y el sabor de un pan con camote y salsa criolla forman parte de la experiencia en El Chinito. Mientras la cadena mantiene ese sello que la hizo conocida, también mira más allá de sus locales en Lima: evalúa llevar su propuesta a provincias y explora oportunidades en Miami y México. ¿Qué condiciones tendría que superar para concretar su expansión?
El Chinito, la sanguchería fundada por Félix Yong en 1960, comparte la misma administración con el chifa San Joy Lao, que Vanessa Yong también dirige. La gerente, en el marco del Perú Business Fest, contó a Gestión que ambos negocios registraron resultados distintos en lo que va año.
Así, mientras que las ventas de los locales de El Chinito se mantuvieron estables frente a 2025 y la cadena proyecta crecer un 5%, San Joy Lao registró un avance de alrededor del 10% durante el último semestre, impulsado por la incorporación de una nueva barra de dim sum y nuevos platos a la carta.
Si bien las ventas de los locales de El Chinito que ya operaban se mantuvieron estables frente a 2025, la cadena creció a nivel corporativo con la apertura de dos tiendas, una en la avenida del Ejército y otra en Angamos Oeste. Yong explicó que la marca se había propuesto sostener las ventas del año anterior, una meta que logró pese a la incertidumbre generada por el contexto electoral. Asimismo, aún espera una mayor demanda por las compras y celebraciones de temporada que iniciarían a fines de octubre hasta Año Nuevo.

Sin embargo, la comparación con las ventas de 2025 está marcada por un factor extraordinario: la visita del streamer Ibai Llanos, que generó un incremento de hasta 25% en septiembre para El Chinito, según estimó Yong. La gerente señaló que el impacto también se sintió en otras sangucherías, aunque la marca recibió un impulso adicional gracias a los videos y las menciones del creador de contenido.
A ese factor, se sumaron visitas de otros influencers, como Speed, que contribuyeron a atraer a un público más joven, además del cliente familiar al que la cadena suele dirigirse.
El Chinito busca asegurar insumos ante El Niño
El encarecimiento de insumos específicos por el fenómeno El Niño obliga a El Chinito y al chifa San Joy Lao a ajustar sus costos. Ante incrementos de hasta 20%, Yong señaló que ambas marcas han trasladado cerca de la mitad de ese aumento a los precios finales y han absorbido el resto. No obstante, busca evitar nuevas alzas en su carta mientras evalúa cómo afrontar el posible impacto del evento climático.

“Hay quienes pueden tener un poco más de espalda financiera, pero nosotros estamos siendo cuidadosos, sobre todo ahora que se viene el fenómeno de El Niño”, explicó Yong.
La preocupación no se limita al precio de los productos, sino también a su disponibilidad. El Chinito utiliza limón del norte, cebolla de Arequipa y camote de Chimbote. Una eventual interrupción de las rutas de abastecimiento podría dificultar el acceso a estos insumos. En San Joy Lao, el riesgo también alcanza a las verduras. Yong recordó que productos como el holantao pueden pasar de S/ 2 a S/ 35 por kilo.

Ante este escenario, ambas marcas evalúan alternativas para mitigar el impacto de los mayores costos. Yong está considerando pactar compras futuras de limón con un proveedor de Piura y fijar un precio por el resto del año. La medida implica asumir el riesgo de pagar más desde ahora, pero permitiría tener mayor previsibilidad sobre el costo de un insumo clave.
También están probando preparar la salsa criolla con vinagre, aunque cualquier modificación se comunicaría a los clientes. Si el precio del limón continúa subiendo, la limonada podría salir de la carta.
En paralelo, El Chinito continúa renovando su oferta e incorporando nuevas preparaciones que requieren otros insumos.
El Chinito frena aperturas por El Niño y evalúa llegar al extranjero
Actualmente, El Chinito opera 15 locales, mientras que San Joy Lao cuenta con dos. La sanguchería tiene en la mira ciudades como Trujillo, Cusco y Arequipa, pero mantiene en pausa sus aperturas ante la incertidumbre por el fenómeno de El Niño. Yong reconoció que le gustaría llegar a estos mercados durante el segundo semestre de 2027.
“Todo está en stand by. Identificamos clientes en esas plazas, pero debemos resolver cómo asegurar el abastecimiento porque tenemos que mantener la calidad y la cantidad. O ver la forma de tener de repente un centro de abastecimiento regional, ir viéndolo poco a poco”, expresó.
La infraestructura y la logística, remarcó, siguen siendo aspectos por resolver y representan una debilidad que podría convertirse en una amenaza para los planes de crecimiento de la cadena.

Fuera del Perú, la cadena ha recibido propuestas para explorar mercados como Bogotá y Pereira, en Colombia; y Santiago de Chile. Yong también mencionó a México, donde considera que existe afinidad con los productos a base de cerdo y preparaciones como las enchiladas, que compara con el sánguche por su capacidad de reemplazar un desayuno o un almuerzo. Sin embargo, no confirmó aperturas en ninguno de estos mercados.
Estados Unidos también figura entre los destinos que la marca evalúa. La ejecutiva manifestó su interés en abrir un local en Miami en 2027, aunque advirtió que los alquileres pueden oscilar entre US$ 25,000 y US$ 30,000 mensuales.
Frente a estos costos, la cadena contempla alternativas a la operación directa como negocio familiar, entre ellas ingresar mediante una franquicia o asociarse con alguien que conozca el mercado estadounidense. La misma estrategia podría aplicarse para una eventual expansión en países de Latinoamérica.
“A mí me encantaría abrir en EE.UU. el próximo año, pero como ahora me han abierto los ojos acá en Colombia, en Chile, en México, no lo descarto. Lo que se venga primero. Tal vez en dos años”, finalizó.






